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Inseguridad: ¿Percepción o realidad?

Claudio Medrano |Jueves 1 de enero 2015 21:19 hrs.

delincuencia

Es uno de los aspectos de la sociedad más tratados y debatidos por las autoridades, la clase política y la población en general. La seguridad es, de acuerdo a las encuestas, uno de los aspectos prioritarios para la ciudadanía pero ¿se trata con altura de miras este problema? ¿Qué factores influyen para que la percepción de inseguridad haya aumentado en el último año? Ignorancia por parte de las autoridades y manipulación mediática aparecen entre las razones.

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De acuerdo a la última encuesta CEP, dada a conocer en el mes de diciembre, la delincuencia aparece en segundo lugar entre los temas prioritarios para los chilenos. Según el sondeo el ítem seguridad aparece después de educación con un 48%, aumentando 5 puntos respecto de la encuesta anterior.

De hecho, delincuencia siempre aparece como un ámbito mal evaluado dentro de los gobiernos por la ciudadanía, que reclama mejores medidas y mayor presencia policial en los barrios y centros comerciales.

Esto se ve reflejado en las encuestas de percepción de delincuencia que instituciones como Fundación Paz Ciudadana efectúa cada cierto tiempo. En dichas mediciones permanentemente se ve un alza en los índices de percepción, de hecho en el mes de octubre, la cifra reflejó un alza de 11 puntos comparado con diciembre de 2013 llegando a un 37%.

Lo curioso es que nuestro país presenta uno de las cifras de victimización (personas que han sido víctimas de delitos) más bajos de Latinoamérica e, incluso, uno de los más reducidos de los países que integran la OCDE con un 24 por ciento.

¿Qué provoca entonces que en Chile exista una percepción tan alta de inseguridad?

En primer lugar, los especialistas aclaran que el tema de la delincuencia es un fenómeno tan amplio y con factores tan diversos que resulta imposible efectuar un análisis cerrado, sin considerar los ámbitos que la rodean.

Teniendo en cuenta esa apreciación, sostienen que si bien no se puede efectuar una medición objetiva respecto del nivel de delincuencia que se vive en un país, sí existen instrumentos que pueden entregar una idea o aproximación de la realidad, pero advierten que no todos los estudios sirven para lo mismo.

Victimización o Percepción, ¿cuál es mejor?

Para el investigador del Centro de Estudios de Seguridad Ciudadana de la Universidad de Chile, Fernando Martínez, “la percepción de la ciudadanía varía de acuerdo a diversos factores, por lo que no se puede dar una opinión única respecto del tema sin tomar en cuenta cada uno de ellos”.

Según el especialista existen diversos mecanismos para medir la presencia de delincuencia en un determinado lugar, pero, aunque se usa un solo método, de todas formas no se puede extrapolar a nivel país porque dependiendo de la zona geográfica donde se realice el estudio, entregará un resultado diferente.

“No es igual la percepción de delincuencia que existe entre los habitantes del norte del país, a los que viven en las zonas metropolitanas o los que viven en el interior”, sostiene Martínez, quien sí plantea que hay un método relativamente más seguro y que es el que se utiliza en Latinoamérica: La tasa de homicidios por cada 100 habitantes.

Esta medición se sustenta sobre la base de que el homicidio es el delito que presenta menores índices de subregistro, es decir, se denuncia más, por lo que se evitan las “cifras negras” (delitos que no son denunciados). Bajo este parámetro Chile es líder en Latinoamérica con solo 2 homicidios por cada 100 mil habitantes denunciados.

¿Tienen alguna utilidad las encuestas de percepción y victimización que se conocen cada cierto tiempo?

Respecto de la primera, la opinión es unánime: “no sirve para nada”, es más, de acuerdo al experto en seguridad comunitaria, Sidney Houston, “solo ayuda a distorsionar más la realidad, debido a su carácter subjetivo”.

Para Francisco Martínez, el tema del delito es demasiado complejo, “por eso es súper arbitrario cuando aparece alguien diciendo que tal índice subió y tal bajó porque no puedes establecer conclusiones generales”.

Por su parte, Mauricio Olavarría, experto en seguridad ciudadana de la Universidad de Santiago, considera que la encuesta de percepción de Paz Ciudadana cae en incertezas debido a que “el grado de temor que presentan las personas es variable, para alguien que tiene un umbral del terror alto, un hecho puede no representar inseguridad, pero para alguien temeroso, cualquier acto puede ser exacerbado”, sostiene.

En ese sentido Olavarría considera que el instrumento más válido para medir índices de delincuencia en Chile es la Encuesta de Nacional Urbana de Seguridad Ciudadana (ENUSC), que se realiza en Chile desde 2003.

“Es una encuesta que pregunta efectivamente por delitos cometidos”, sostiene Olavarría, aunque repara en el hecho de que podría ser evaluada “a través de una auditoría que registre como ha sido su evolución y efectividad con el paso de los años”.

De todas formas, si bien comparte que medir la victimización es más objetivo que estudiar la percepción, para Francisco Martínez el tema pasa por la diversidad de factores que influyen en la delincuencia, “ninguna encuesta te va a dar un panorama completo de las actividades delictuales del país, lo único que se puede hacer es comparar punto por punto y ver su evolución a través de los años, es decir, peras con peras y manzanas con manzanas”, concluye el especialista.

La televisión como factor de miedo

“Cuando le das más minutos de cobertura a la delincuencia hay un efecto en términos de agenda setting (entendida cómo la agenda establecida por los medios de comunicación influye en la percepción temática del público). En las encuestas realizadas posteriores, reflejó que aumenta la cantidad de gente que la considera su mayor preocupación y también sube la percepción de que la delincuencia aumenta. Esto está relacionado con la teoría de la cultivación, que significa que la TV cultiva opinión pública. Pero lo más predictivo de este análisis fue la victimización”. La cita corresponde al profesor de la Facultad de Comunicaciones de la Universidad Católica, Sebastián Valenzuela, autor del estudio Televisión y opinión pública sobre delincuencia en Chile: Análisis longitudinal e individual de las teorías del cultivo y agenda setting.

Dicha investigación cotejó los resultados de la encuesta de percepción de seguridad de Paz Ciudadana y la pauta informativa de los principales informativos de prensa de la televisión. Los resultados indicaron que existe una relación entre el tratamiento informativo de la delincuencia por parte de los canales de televisión y la sensación de inseguridad.

Los especialistas consultados comparten ésta idea, “los medios de comunicación en general buscan capturar rating y en consecuencia lo que tienden a mostrar es sobredimensionar el fenómeno”, sostiene Mauricio Olavarría.

Por su parte Sydney Houston, sostiene que “existe mucha farándula respecto de estos temas, primero porque son votos, segundo es plata para los privados, por lo tanto se opina muy rápido y se hacen como shows del problema”.

“La audiencia, en general en Chile le tiene temor a los mismos delitos que la TV muestra desde el hurto, lanzazo en la calle hasta que te roben el auto. El homicidio no es lo principal. Hay cierta racionalidad en esto”, agrega el estudio del académico Sebastián Valenzuela.

La ignorancia de los actores políticos

Otro factor que aparece a la hora de explicar las causas de la creciente sensación de inseguridad en la población de nuestro país es el comportamiento de nuestra clase política, que a juicio de los especialistas consultados es “deficiente”.

“Es un tema que es utilizado con fines políticos, cuando hay una elección los candidatos ofrecen soluciones y esas soluciones pasan generalmente por factores emotivos, en este caso, el miedo de la población”, sostiene Fernando Martínez investigador del CESC de la Universidad de Chile.

Más crítico es el especialista de la Universidad de Santiago, Mauricio Olavarría, “los actores políticos tienen un grado muy bajo de entendimiento de la situación y hablan por situaciones particulares, mostrando estudios de muy baja calidad y terminan confundiendo a la población”.

A juicio de Olavarría, “este tema hay que sacarlo del debate político dado que requiere de una convergencia social mayor, cuando la delincuencia pasa a ser un problema político se termina en divergencias que dificulta la identificación de soluciones”.

Por su parte Martínez agrega, “cuando uno quiere hablar desideologizadamente de la situación debe tener una mirada más a largo plazo y atender la seriedad de aquellos instrumentos que te pueden otorgar cierto grado de objetividad para una evaluación, por eso uno espera que estos sean evaluados, algo que es escaso en América Latina”.

Para los especialistas es necesario que se lleven a cabo políticas de Estado intersectoriales, con participación de la comunidad, para avanzar en la disminución de los índices de inseguridad ciudadana.

“El tema pasa por poner el énfasis en la prevención, lo que requiere un trabajo de largo plazo, las soluciones rápidas generalmente no son efectivas y en nuestro país se opta, principalmente, por ésta última opción”, sostiene Fernando Martínez.