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Investigadores descubren estructuras astronómicas en Camino del Inca

El hallazgo fue realizado por un grupo de investigadores en marzo de 2017. Entonces, los expertos constataron cómo dos de las hileras de piedra se alinearon de acuerdo al punto de salida del sol.

Abril Becerra

  Martes 17 de abril 2018 10:49 hrs. 
Salida del Sol-7 ©Pepcandela

El 21 de marzo de 2017, un grupo de investigadores liderados por la historiadora Cecilia Sanhueza, logró descifrar la función de un número de saywas– estructuras de piedra construidas por el Imperio Inca- presentes en dos localidades de la Región de Antofagasta: Vaquillas y Ramaditas.

En dicha oportunidad, los expertos constataron cómo dos de las hileras de piedra se alinearon de acuerdo al punto de salida del sol en el equinoccio de otoño. Luego, en junio del mismo año, el fenómeno volvió a repetirse.

Estos eventos permitieron que los investigadores llegaran a una conclusión: las saywas del Camino del Inca o Qhapaq Ñan respondían a un esquema astronómico.

Para Cecilia Sanhueza, investigadora asociada al Museo Chileno de Arte Precolombino y ex directora del Museo Arqueológico de la U. Católica del Norte en San Pedro de Atacama, este hallazgo, que en un principio tenía como objetivo el terreno y sus estructuras asociadas, fue toda una sorpresa, sobre todo, porque previamente se pensaba que las saywas del lugar poseían otra función.

“Creíamos que fundamentalmente servían para señalizar el camino en caso de que se borrara por la erosión o por el viento. Sin embargo, tenían un comportamiento que decía que su presencia iba mucho más allá de la señalización”, dijo la historiadora.

Saywas-88 Lasana ©Pepcandela

Las dudas por resolver  

El estudio, junto con proponer que las saywas funcionan como estructuras astronómicas, presenta una duda que no ha sido resuelta por los expertos, es decir, el por qué las estructuras fueron depositadas en un lugar tan despoblado como el Qhapaq Ñan.

Según Cecilia Sanhueza, hasta ahora, sólo se habían registrado saywas en zonas urbanas del Imperio. Un ejemplo de ello es el Cuzco, zona donde las hileras se encuentran rodeando la ciudad, lo que a su vez genera tanto el calendario productivo como el ceremonial de la civilización.

“Todavía no podemos responder eso. Aunque claro, si pensamos que en el territorio encontramos una importante cantidad de recursos, sobre todo recursos mineros, es posible que los incas hayan decidido demarcar esa frontera de acceso a recursos a través de las saywas”, explicó la investigadora.

Esta investigación liderada por Cecilia Sanhueza está en desarrollo. Por ello, la investigadora afirmó que su equipo aún tiene diversas tareas por delante: “Nuestra idea es seguir investigando, seguir viendo posibilidades de financiamiento para perfeccionar el desarrollo de la investigación y encontrar también a otros especialistas que estén dispuestos a trabajar con nosotros. Lo ideal sería poder encontrar más pares de saywas en el camino del inca”, concluyó la investigadora.

El 21 de marzo de 2017, un grupo de investigadores liderados por la historiadora Cecilia Sanhueza, logró descifrar la función de un número de saywas– estructuras de piedra construidas por el Imperio Inca- presentes en dos localidades de la Región de Antofagasta: Vaquillas y Ramaditas.

En dicha oportunidad, los expertos constataron cómo dos de las hileras de piedra se alinearon de acuerdo al punto de salida del sol en el equinoccio de otoño. Luego, en junio del mismo año, el fenómeno volvió a repetirse.

Estos eventos permitieron que los investigadores llegaran a una conclusión: las saywas del Camino del Inca o Qhapaq Ñan respondían a un esquema astronómico.

Para Cecilia Sanhueza, investigadora asociada al Museo Chileno de Arte Precolombino y ex directora del Museo Arqueológico de la U. Católica del Norte en San Pedro de Atacama, este hallazgo, que en un principio tenía como objetivo el terreno y sus estructuras asociadas, fue toda una sorpresa, sobre todo, porque previamente se pensaba que las saywas del lugar poseían otra función.

“Creíamos que fundamentalmente servían para señalizar el camino en caso de que se borrara por la erosión o por el viento. Sin embargo, tenían un comportamiento que decía que su presencia iba mucho más allá de la señalización”, dijo la historiadora.

Saywas-88 Lasana ©Pepcandela

Las dudas por resolver  

El estudio, junto con proponer que las saywas funcionan como estructuras astronómicas, presenta una duda que no ha sido resuelta por los expertos, es decir, el por qué las estructuras fueron depositadas en un lugar tan despoblado como el Qhapaq Ñan.

Según Cecilia Sanhueza, hasta ahora, sólo se habían registrado saywas en zonas urbanas del Imperio. Un ejemplo de ello es el Cuzco, zona donde las hileras se encuentran rodeando la ciudad, lo que a su vez genera tanto el calendario productivo como el ceremonial de la civilización.

“Todavía no podemos responder eso. Aunque claro, si pensamos que en el territorio encontramos una importante cantidad de recursos, sobre todo recursos mineros, es posible que los incas hayan decidido demarcar esa frontera de acceso a recursos a través de las saywas”, explicó la investigadora.

Esta investigación liderada por Cecilia Sanhueza está en desarrollo. Por ello, la investigadora afirmó que su equipo aún tiene diversas tareas por delante: “Nuestra idea es seguir investigando, seguir viendo posibilidades de financiamiento para perfeccionar el desarrollo de la investigación y encontrar también a otros especialistas que estén dispuestos a trabajar con nosotros. Lo ideal sería poder encontrar más pares de saywas en el camino del inca”, concluyó la investigadora.