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Año XI, 21 de agosto de 2019

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Expertos proponen nuevos parámetros para definir “alimentos no saludables”

Organizaciones de consumidores y especialistas en nutrición presentaron una propuesta técnica para definir alimentos no saludables, considerando lo que establece la Ley 20. 606 de Rotulado y Publicidad de Alimentos. La medida se establece como una vía para simplificar parámetros e informar a los ciudadanos, con el objetivo de poner fin al desmedido consumo de chatarra e incentivando una alimentación sana.

Paula Correa

  Miércoles 5 de diciembre 2012 17:08 hrs. 
etiquetado de alimentos

Un estudio que demostró que las llamadas bebidas ligth contienen más calorías, azúcares y sodio de lo que establecido en sus etiquetas sorprendió a los consumidores, tal como también lo han reflejado otras investigaciones sobre el etiquetado de chocolates, yogurts y mantequillas, entre otros.

Esto cuando la obesidad constituye la enfermedad nutricional con más prevalencia en la población chilena menor de 20 años y, según estudios, continúa en aumento.

Es por ello que surge la necesidad de simplificar los parámetros para aclarar qué tipo de alimentos no son sanos. Así lo entendieron una serie de organizaciones de consumidores y especialistas en el tema, quienes elaboraron una propuesta que hicieron llegar este miércoles al subsecretario de Salud.

Al respecto, la académica de la Escuela de Nutrición de la Universidad de Chile, Teresa Boj, indicó que “el concepto de alimentación saludable no es fácil de definir, pero sí se pueden establecer alimentos que son altos en nutrientes típicos, como azúcar, grasa, sal y las calorías, que no es nutriente, pero es un resumen de todos”, dijo.

“Los límites los hemos fijado en cien gramos y, además, densidad energética de estos productos, calorías por gramo o calorías por milímetros”, precisó la experta.

Se trata de simplificar la información. Para esto se trabaja con el concepto de calidad del alimento, no con la idea de “porción”, ya que es muy variable y depende del tipo de producto y sus envases. La propuesta señala que son alimentos peligrosos los que tengan más de 280 calorías por 100 gramos, los lácteos con más de 66 calorías por 100 ml y los refrescos con más de 20.

En cuanto a la sal, se considera “alto en sal” todo producto que tenga sobre 300 milígramos por 100 gramos o ml; y todo lo que tenga sobre 10 gramos de azúcar por 100 gramos o 5 gramos por 100 ml, también excede la cantidad de azúcar necesaria. Estos indicadores deberían ser debidamente identificados en el logo que definirá el Ministerio de Salud en el nuevo etiquetado.

La pediatra y nutrióloga, Cecilia Castillo, quien integra también la Liga Ciudadana de Consumidores, afirmó que este proyecto no le prohíbe a nadie comprar, sino que genera una vía de información para orientar a los consumidores, además de limitar la venta en los colegios y la publicidad destinada a niños.

Según la doctora, esta medida “es un estímulo para que las empresas puedan cambiar la composición de los productos y mejorarlos”, añadiendo que “tecnológicamente hay cosas que se pueden hacer y que serán muy bienvenidas si las empresas bajan azúcar, sodio, mejoran la calidad de las grasas”.

“Todas esas cosas están pasando en otros países que han aplicado estándares semejantes a estos, es una tendencia que viene”, agregó Cecilia Castillo.

Las especialistas afirmaron que está claro, a nivel latinoamericano, que tanto la obesidad como las enfermedades crónicas son un tema de tal envergadura que los gobiernos deben poner atención. Aunque añadieron que, si bien, con este tipo de medidas no se resolverá el problema, sí contribuiría a crear consumidores más informados, desestimular el consumo de productos peligrosos y abrir la oferta, en el marco de un proceso que “no es de corto plazo” y que implica una profunda transformación cultural”.