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Año XII, 25 de noviembre de 2020

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México vive jornada de elecciones regionales marcada por la violencia

Las campañas previas a las elecciones municipales estuvieron precedidas por una ola de violencia sin precedentes. Al menos seis candidatos y otros políticos fueron asesinados. La contienda es clave en Baja California, donde el PRI de Peña Nieto espera arrebatarle la gobernación al PAN.

Rodrigo Alarcón

  Domingo 7 de julio 2013 14:21 hrs. 
Elecciones México


Un año después de la victoria de Enrique Peña Nieto en las presidenciales, “el PRI pretende llevarse el carro completo en las elecciones locales de este domingo para asentar su poder en todo el país”, asegura el corresponsal de Radio Francia Internacional en México, Patrick John Buffe. Luego de una violenta campaña, los mexicanos van a las urnas para elegir alcaldes en la mayoría de los estados, incluidos los más azotados por el narcotráfico.

El centro mayor de interés se concentra en Baja California, el único estado en el que se disputa la gobernación. El PRI, del presidente Enrique Peña Nieto, tiene toda la intención de ponerle fin a 24 años de control del opositor Partido Acción Nacional (PAN) “y todo indica que el PRI puede vencer, ya que enfrenta a opositores débiles”, asegura Patrick John Buffe.

La victoria en 1989 del partido conservador había sido el puntapié inicial de la victoria de Vicente Fox y del final del reinado nacional del PRI. Baja California es limítrofe con Arizona y California, y uno de los puntos más calientes de la inmigración clandestina hacia Estados Unidos.

Además de Baja California, también están en disputa las alcaldías de otras ciudades fronterizas, como Tijuana y Ciudad Juárez. También las costeñas Veracruz y Cancún, además de capitales estatales como Puebla y Oaxaca.

Al margen de lo que está en juego políticamente, los asesinatos, secuestros y amenazas contra candidatos han marcado el primer examen electoral de Peña Nieto, quien se había comprometido a mejorar la seguridad del país. Al menos seis candidatos y otros políticos involucrados en las campañas fueron asesinados.

Estos crímenes “son una muestra de fuerza de los carteles de la droga que tratan de influir en las policías y autoridades que gobernarán las regiones que los narcos ya controlan. Tratan incluso de imponer a sus propios candidatos y esto es más perceptible en las elecciones locales” concluye Patrick John Buffe.