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Prueban eficacia de ejercicios vocales para mejorar disfonías

Académico de la Escuela de Fonoaudiología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, junto a especialistas finlandeses y checos, demuestra que determinadas rutinas, fáciles de seguir, ayudan a superar la falta de voz producida por diferentes causas, aún más que hacer reposo vocal.

Diario Uchile

  Martes 3 de junio 2014 10:56 hrs. 
disfonía



El objetivo de esta investigación fue constatar, mediante diferentes exámenes, los cambios que se producen en las cuerdas vocales y el tracto vocal -las cavidades de resonancia a nivel de cuello y cabeza- al utilizar determinados ejercicios de rehabilitación, los cuales se basan en alargamientos artificiales del tracto vocal.

Así lo explica el profesor Marco Guzmán, académico de la Escuela de Fonoaudiología de nuestro plantel, quien añade que el concepto de alargamiento del tracto vocal se basa en que las cavidades de resonancia terminan de forma normal en los labios, pero que se puede “alargar” artificialmente al hacer vocalizaciones en unos tubos de vidrio llamados “tubos de resonancia”, así como con otros sencillos ejercicios.

Este tipo rehabilitación fisiológica, a partir de alargamiento y/o oclusiones del tracto vocal, es útil para el tratamiento de diferentes patologías vocales, como disfonías de diverso origen, pero también para el entrenamiento y calentamiento vocal; es decir, sirve para prevenir cualquier complicación que pueda tener alguien que trabaje con su voz, como cantantes, actores o profesores.

Eficiencia fonatoria y economía vocal

El propósito del estudio fue constatar si los cambios de configuración que se producen con estos ejercicios propician una mayor eficiencia fonatoria y economía vocal.

El profesor Guzmán explica que la eficiencia fonatoria es la capacidad que tienen los pliegues o cuerdas vocales, durante su vibración, para transformar toda la energía aerodinámica que proviene del aire de los pulmones, en energía acústica; es decir, en sonido. “Los pliegues son eficientes cuando la mayor cantidad de energía aerodinámica se transforma en mayor cantidad de energía acústica; sin embargo una voz puede ser eficiente pero no saludable, entonces ahí entra el concepto de economía vocal, que es una voz que tiene una buena potencia acústica con un mínimo estrés de impacto a nivel de la carga mecánica en las cuerdas vocales. Por eso es que una voz que no es económica aumenta su potencia, pero a expensas de un mayor daño en las cuerdas vocales”.

Para realizar la investigación, los científicos reclutaron a un grupo de personas con voz normal, a quienes enseñaron los ejercicios y luego examinaron, mediante diferentes técnicas, antes de hacer los ejercicios, durante su realización y en forma posterior.

Los exámenes incluyeron el estudio del cambio en la configuración del tracto vocal con captura de imágenes mediante tomografía computada o scanner, y diversas mediciones acústicas: perceptuales -con un panel de jueces externos-; de presión subglótica o bajo las cuerdas vocales, y supraglótica o sobre las cuerdas vocales; y de cociente de contacto, que determina cuánto tiempo se contactan las cuerdas vocales mientras están vibrando.

Así, los investigadores pudieron observar y constatar que los cambios se producían inmediatamente, produciendo una mejora en la economía vocal y en la eficiencia fonatoria, lo que se traduce en una mayor facilidad para producir la voz cantada y hablada, sin hacer esfuerzos vocales adicionales.

De hecho, los mismos ejercicios probados en pacientes con laringitis aguda, en un estudio publicado previamente por otros investigadores, dieron como resultado una disminución de la inflamación de los pliegues o cuerdas vocales aún mayor que el reposo tradicionalmente indicado en estos casos.

“Facilidad vocal”

El profesor Guzmán señala que para que estos cambios produzcan efectos duraderos en el tiempo depende de muchos factores; entre otros, tanto de que los ejercicios estén bien aprendidos y bien hechos como de la adherencia de la persona a practicarlos. “Son muy útiles a modo preventivo y de entrenamiento, porque la sensación que dejan es de facilidad vocal. Cantantes a los que he enseñado estas rutinas me cuentan que, después de hacerlos, es hasta aburrido llegar a las notas más altas, ya que no sienten esfuerzo”. Pero, agrega, hay que ser constante, porque hay que ejercitarse durante tres a cinco minutos ocho o diez veces al día en el caso de las personas con alteraciones de la voz.

Esta investigación, publicada a mediados del año pasado en la revista “Journal of voice” -publicación de la Voice Foundation y la más connotada mundialmente en las ciencias de la voz – fue distinguida con el “Best paper award 2013”, por el conocimiento inédito que aporta a través de los exámenes imagenológicos y mediciones acústicas para la constatación fisiológica de los resultados producidos por estos ejercicios.

El profesor Guzmán añade que continuará con la misma línea de investigación, esta vez con pacientes disfónicos, en un proyecto de colaboración entre la Escuela de Fonoaudiología y los servicios de Otorrinolaringología e Imagenología del Hospital Clínico de la Universidad de Chile.

Si quiere revisar la investigación del profesor Guzmán, siga este link: http://www.jvoice.org/article/S0892-1997%2813%2900041-6/abstract

Facultad de Medicina
Universidad de Chile.