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Bob Dylan, de lo popular a la Academia

El músico estadounidense fue reconocido con el Premio Nobel de Literatura. En su trabajo literario destacan tres libros: "Tarántula", "Crónicas Volumen 1" y un texto sobre dibujos y escritos.

Abril Becerra

  Jueves 13 de octubre 2016 18:08 hrs. 
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Este jueves la Academia sueca sorprendió con los resultados del Premio Nobel de Literatura. Hasta hace unos días nadie se esperaba que el músico estadounidense Bob Dylan recibiera el galardón. Sin ir más lejos, su nombre no figuraba entre los favoritos, menos en las apuestas de los críticos literarios que apuntaban a Haruki Murakami y a Philip Roth, entre otros escritores.

Sin embargo, sus letras pesaron más. En este sentido, la Academia destacó el aporte del artista en la creación de una “nueva expresión poética dentro de la gran tradición musical americana”.

“Si miramos miles de años hacia atrás, descubrimos a Homero y a Safo. Escribieron textos poéticos hechos para ser escuchados e interpretados con instrumentos. Sucede lo mismo con Bob Dylan. Puede y debe ser leído”, señaló uno de los miembros del jurado.

Bob Dylan, además de su producción discográfica, ha publicado tres libros: la novela Tarántula de 1971 que está fuertemente influenciada por la corriente Beat de los ’60;  una recopilación de sus escritos y dibujos de 1973; y Crónicas. Volumen 1 donde revisa parte de su biografía. Además, las letras de sus canciones fueron reunidas en el libro Lyrics.

Bob Dylan y  el escritor Allen Ginsberg.

Bob Dylan y el escritor Allen Ginsberg.

Hace 16 años atrás la poesía de Dylan también llamó la atención de Nicanor Parra:

My father is in the factory and he has no shoes  (mi padre está en la fábrica y no tiene zapatos)
my mother is in the alley looking for food  (mi madre está en el callejón buscando comida)
and I’m in the kitchen with the tombstone blues (y yo estoy en la cocina con los blues de la lápida)

“Con esos tres versos Dylan se hace acreedor a todo”, subrayó entonces en una entrevista el poeta.

En tanto, Eduardo Gatti, quien reconoció una fuerte influencia de la música de Dylan, comentó que la literatura del estadounidense no ha sido valorada en Latinoamérica. “Su trabajo ha sido muy poco traducido al castellano y, por lo tanto, hay desconocimiento respecto de su obra, pero yo diría que eso es sólo acá, porque en Estados Unidos y Europa se conocen muy bien sus escritos”, apuntó.

“Sus letras son geniales. Hay tantas cosas implícitas que tienen que ver con los movimientos sociales de ese tiempo. El abuso de poder en Estados Unidos. Hay letras de amor, pero con una poesía muy inteligente”, dijo.

A su vez, Luis Hachim, doctor en literatura de la Universidad de Santiago, señaló que “Dylan utiliza formatos diferentes y que la poesía no puede reducirse a la letra”. 

“Ahí hay una poética en términos de versos, rimas y estructuras, pero también en formas de representación, formas de utilizar ciertos lenguajes. Él ha logrado que millones de personas accedan a la poesía a través de la música y eso es un logro que muy pocas personas consiguen”, explicó.

Bob Dylan, cuyo verdadero nombre es Robert Allen Zimmerman, nació en una familia judía de clase media el 24 de mayo de 1941 en Duluth, Minnesota.

Inició su carrera musical cuando ingresó a la Universidad y comenzó a tocar en bares y actividades culturales.

En 1963 en el Festival Folk de Newport conoció a Joan Báez, quien más tarde se convirtió en su pareja.

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Bob Dylan y Joan Baez.

En 1965 publicó su quinto disco: Bringing iIt all back home (1965). Con él alcanzó a posicionarse como uno de los músicos más destacados de la época.

Ese mismo año la crítica musical escogió uno de sus discos más relevantes: Highway 61 Revisited, trabajo que incluye la canción Like a Rolling Stone. Posteriormente, entre 1961 y 1966 Dylan publicó siete álbumes.

En los ’60 el músico también se transformó en un símbolo del activismo. Incluso, en 1968 la revuelta estudiantil de París tomó como himnos las canciones The times they are a-changin y Blowin’ in the wind. 

En 2007 fue distinguido en España con el Premio Príncipe de Asturias de las Artes. El acta del jurado destacó el carácter “austero en las formas y profundo en los mensajes” de sus canciones.

En tanto, en 2008 recibió un Premio Pulitzer honorario por su “profundo impacto en la música popular y en la cultura americana”.

Del mismo modo, el 29 de mayo 2012 recibió la Medalla Presidencial de la Libertad por el Presidente Barack Obama durante una ceremonia en la Casa Blanca.