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Año XI, 9 de diciembre de 2019

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Roberto Román: “La nueva licitación quiere bloquear la especulación energética”

El académico de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile manifestó que “estamos limpiando la matriz (energética) y es prácticamente imposible que aparezcan nuevas centrales a carbón porque simplemente no compiten”

Diana Porras

  Lunes 6 de febrero 2017 12:25 hrs. 
roberto roman

El ministerio de energía y  la Comisión Nacional de Energía publicaron las bases definitivas de la nueva Licitación que abastecerá las necesidades de los clientes regulados de los Sistemas Interconectados Central  y Norte Grande (SIC y SING), a partir del 1 de enero de 2023, por 20 años.

Esta nueva subasta –la tercera que realiza el Gobierno con la nueva ley de Licitaciones N°20.805- contempla 4.200 GWh (Gigavatio por hora) anuales.  El Ministro de Energía, Andrés Rebolledo, destacó que “estos procesos de licitación han jugado un rol muy importante en el sector de energía en el último año, la última licitación fue histórica por la gran participación que tuvo y sobre todo, por el impacto en el precio de la energía”.

Este 29 de enero se realizó el llamado oficial de la Licitación, el 11 de octubre próximo se efectuará la presentación de ofertas y a fines de ese mes se concretará la adjudicación de la subasta. Las autoridades esperan invitar a la mayor cantidad de actores nacionales e internacionales porque una  “prioridad para este sector es sostener precios competitivos y bajos”.

En entrevista con Radio y Diario Universidad de Chile, Roberto Román, ingeniero civil mecánico,  manifestó que “en el ámbito energético ha existido mucha especulación en empresas chicas y grandes porque es un negocio de muchos millones de dólares e importante para el país”.

¿Qué observamos en este nuevo proceso?

El tema es que cambió la forma de hacer las licitaciones y se extendieron los plazos para dar mejor opción a la energía renovable y bajar los precios. Eso se hizo, por primera vez,  en agosto de 2016.

Al cambiar un poco las reglas del juego, que existían desde la dictadura, obligó a las empresas a replantear su escenario económico y se abrió la alternativa para nuevas empresas. Uno de los impactos más grandes de la licitación pasada fue que obligó a las generadoras eléctricas a bajar enormemente los precios cuando antiguamente era escandaloso.

Fue un cambio radical. Ahora la nueva licitación está buscando ampliar esto y mejorar la seriedad de las ofertas. Lo que pasa es que al mirar la  primera,  que empezaría a  actuar 2017-2018,  hay gente que tiene dudas porque piensa que algunas de las ofertas son más especulativas que reales.

Las empresas grandes y convencionales siempre le buscan las cinco patas al gato de las nuevas y más renovables e innovadoras, pero algunas efectivamente están en bajos precios. Eso puede ser una apuesta o simplemente algo para tener el espacio, y en algún momento tratar de vender  la licitación a otra empresa.

En el ámbito energético  ha habido mucha especulación en empresas chicas y grandes porque es un negocio de muchos millones de dólares y muy importante en el país. La nueva licitación quiere bloquear la especulación

El proceso exige a las empresas oferentes un Informe de Calificación de Riesgo con seguimiento y un respaldo físico de la oferta. ¿Era necesario?

La idea de calificar información de riesgo es básica. Hace unos días,  se reinició el trabajo de la  planta solar Abengoa en la Cerro Dominador. Ésta se había lanzado hace dos años, pero entró en un proceso de quiebra lo que tuvo parado el proyecto como un año y cuando se termine va a estar con atraso y con sobrecosto.

En un proyecto es importante saber el riesgo. Abengoa estaba expuesto a riesgo y en esa licitación, otras empresas estaban molestas porque consideraron que el gobierno no había considerado esos riesgos. Da una idea de las espaldas que tienen las empresas y con eso aumenta la certeza de que cuando llegue el momento de ejecutar los proyectos, tengan con las capacidades  técnicas y financieras.

¿Qué otros temas son importantes en esta licitación?

Hay varios que deben estar presentes. Al final el ministerio de energía se está moviendo hacia cambiar radicalmente nuestra matriz energética: de proyectos muy grandes con combustibles fósiles hacia  una variedad incorporando todo tipo de energías renovable. Es  un hecho que es prácticamente imposiblemente que aparezcan nuevas centrales  a carbón porque simplemente no compiten.

En los próximos 2 o 3 años debería evaluarse el cierre , de a poco, de  las centrales que están operando a carbón para ir descontaminando lugares como MejIllones, Huasco, Tocopilla, Puchuncaví y otros lugares  donde hay gran cantidad de centrales de este tipo.

Hay que ver como uno puede incorporar de manera más dinámica los sistemas distribuidos y conectados a la red porque han tenido una entrada lenta. ¿Por qué? porque el reglamento no favorece ese tipo de tecnología.

Hay un cambio que se va a dar en los próximos 20 años. Vamos a transitar  de un sistema dominado por combustibles fósiles y grandes empresas a una matriz más limpia eléctrica y con una multiplicidad de empresas.

En esta licitación, se consideran todo tipo de propuestas. Pueden ser empresas que ofrecen de manera virtual, o sea no es una sola generadora sino un conjunto de puntos de generación. Un consorcio puede ser una mezcla de solar y eólica.

Lo que interesa es tener la seguridad que sea confiable y económica. Ese es un cambio radical  respecto de lo que existía en las ultimas licitaciones que fueron hace apenas 5 o 10 años atrás.

¿Cuáles son las expectativas ante la subasta que se anunciará en octubre?

En general,  los grandes consumidores, mineras y grandes empresas, licitan su suministro de manera privada. En cambio, para suministrar en los sistemas interconectados se hacen de manera pública (con estas licitaciones).

Antiguamente, el periodo de licitación era bastante más corto y menos flexible porque se pensaba en el modelo antiguo de generación. Voy a decir algo duro pero es la verdad: las empresas se coludían.

El gran cambio del año pasado fue introducir la franja horaria, lo que permitió entrar a las renovables. Esto,  porque son capaces de generar con certeza en ciertas horas. Y lo otro, que extendió el periodo de la licitación.

Si uno está en una planta renovable,  la inversión inicial es grande aunque la vida útil es larga. Pero si tienes que amortizar en 10 o 15 años,  el costo es más alto que si tiene que amortizar en 20.

En julio del año pasado,  se promulgó la Ley de Transmisión Eléctrica. Así se crean nuevos sistemas y un organismo coordinador independiente del Sistema Eléctrico Nacional. ¿Es un avance?

En los Centro de Despacho Económico de Carga (CDEC) que existían estaban las mismas eléctricas: era el gato cuidando la pesquería. Con el coordinador único y con la presencia del Estado es un cambio radical y busca salvaguardar los interesad de los cuidadnos comunes y corrientes.

Hoy se está construyendo la línea de interconexión entre SIC y SING. La gente piensa que falta un pedacito pero lo hay que construir es bastante porque hacia los extremos de los sistemas, las redes son muy débiles. Interconectar el sistema en uno solo va a permitir transmitir de norte a sur de manera económica y reforzar la seguridad.

Mirando hacia las regiones, ¿cuál es el potencial de Chile en energías renovables?

El potencial de generar energía eléctrica desde Arica a  Chiloé, usando energía eólica, solar e hidráulica principalmente, es más o menos 100 veces la demanda de Chile. Es enorme, solo en Arica es 3 veces lo que el país demanda.

Tenemos una riqueza en renovables que la gente no percibe y es algo que tenemos que saber aprovechar para ir remplazando los fósiles. Éstos,  además de contaminar significan una buena cantidad de gasto para el erario nacional.