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Año XI, 19 de octubre de 2019

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Especialistas debaten sobre soterramiento de cables como solución a cortes de energía

Expertos analizan los costos y la factibilidad del sistema que ha sido planteado por algunos como solución a las fallas de los servicios durante los temporales.

Rodrigo Fuentes

  Domingo 23 de julio 2017 15:20 hrs. 
termoelectrica

Los recientes acontecimientos meteorológicos que han afectado a la Región Metropolitana, que dejaron a miles de hogares sin energía eléctrica, volvieron a instalar el debate sobre los problemas del sistema de distribución y la posibilidad de soterrar las redes.

Según informes de Enel, las 33 comunas capitalinas a su cargo, contemplan aproximadamente 13.300 mil kilómetros de tendidos. Seis mil de ellos en desuso y sólo tres mil bajo tierra, principalmente en la comuna de Santiago, cuyo proyecto se concretó en la década de los ochenta.

No existen estudios renovados sobre el tema, pues los últimos se remontan desde al menos cinco años cuando un grupo de parlamentarios presentó un proyecto de ley sobre soterramiento y limpieza de cables en desuso. Al final la prenormativa quedó en nada y el Ministerio de Transportes en 2014 tuvo que sacar una reglamentación que aceleraba el retiro de la denominada “chatarra aérea”, pertenecientes a compañías eléctricas y de telecomunicaciones.

A la realidad en Santiago se sumará Vitacura. En junio pasado, el municipio y la compañía italiana acordaron soterrar 1,8 kilómetros de cables en avenida Vitacura, 18 meses de faenas con un costo aproximado de 6.600 millones de pesos que serán financiados por la entidad edilicia, pero reembolsados por Enel Distribución.

Hace un par de días se consultó tal posibilidad para otras comunas de la región, al gerente general de la compañía, Andreas Gebharth, indicó que el soterramiento es una de las alternativas: “Estamos abiertos a concurrir con las inversiones necesarias, pero es una discusión país”.

Para Marcelo Matus, director del Centro de Energía de la Universidad de Chile, el soterramiento de los cables sería una de las soluciones, sin embargo no descarta que se siga con el tendido aéreo, pero con una mejora sustancial en la mantención.

“El cable soterrado sería una de las soluciones, pero no es la única, por ejemplo Punta Arenas, ciudad con mucho viento y nieve, los cables no están subterráneos y no se les corta la luz, no es un problema del cable aéreo per se, ambas son soluciones, pero la administración del cable aéreo, como se opera, como se mantiene, ese es el problema, no el cable en sí digamos”, argumentó.

Humberto Verdejo, director del Departamento de Ingeniería Eléctrica de la Universidad de Santiago, aseveró que instalar un kilómetro de cable aéreo cuesta cerca de 40 millones de pesos, en el caso de la instalación subterránea la cifra se dispara a más de 250 millones.

Para el académico de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, Roberto Román, todos los nuevos proyectos debieran incorporar el soterramiento. Precisó además que los costos siempre son traspasados a los clientes, tarde o temprano y anticipó que el problema tendrá años de solución para la mayoría de los capitalinos.

“Lo ideal es que sea todo soterrado, pero eso es mucho más fácil cuando se trata de construcciones nuevas, pero sin duda el cambio de lo que existe será muy lento y hay que hacerlo bien. A la larga todo el proyecto lo tiene que pagar el usuario, tarde o temprano el costo será traspasado, el tema es si directamente al comienzo o a lo largo de la tarifa, pero yo creo que no se justifica subir los costos, al contrario, los valores en distribución son demasiado elevados, por eso se debe presionar a estas compañías”, aseveró.

La magister en Desarrollo Urbano y Planificación Urbana, Yolanda Acevedo, aseveró que iniciar trabajos para que los cables de tendido eléctrico como de televisión por cable y telefonía es absolutamente necesario. La académica de la Universidad de Chile precisó que debido a las millonarias utilidades que ha alcanzado Enel en el último tiempo, los costos los tiene que asumir exclusivamente la compañía.

“Hay territorios donde el usuario no puede ni debe pagar un solo peso, eso significa que por otro lado hay territorios en que los usuarios o los urbanizadores tienen que asumir el costo de este procedimiento, otras urbanizaciones de segundas o terceras viviendas, de alto nivel, tienen efectiva posibilidad de hacerse cargo del costo de este modo de urbanización, pero la mayoría de la población no tiene que pagar absolutamente nada por estos proyectos”, subrayó.

Los defensores del soterramiento afirman que traerá consigo no sólo mayor seguridad a los transeúntes, sino que constituirá un instrumento de renovación urbana, además de aportar un valor paisajístico y cultural al entorno.

Para Felix Medina, presidente de la Confederación Nacional de Sindicatos de Empresas Eléctricas, el soterrado es urgente, sin embargo duda que las compañías tomen la iniciativa y asuman los costos, teniendo en cuenta el espíritu de lucro que ha seguido a las trasnacionales, que como es el caso de Enel, por años ha dejado de lado el mantenimiento del tendido, buscando sólo mayores las utilidades.

Los defensores del soterramiento afirman que traerá consigo no sólo mayor seguridad a los transeúntes, sino que constituirá un instrumento de renovación urbana, además de aportar un valor paisajístico y cultural al entorno.