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Año XII, 26 de octubre de 2020

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Enríquez-Ominami: “Creo que Piñera sería un enorme retroceso”

El candidato presidencial del PRO reiteró que el enemigo a vencer en estas elecciones es Sebastián Piñera, aunque criticó al abanderado de la Nueva Mayoría, Alejandro Guillier. “Él no es el candidato de la centro izquierda, es el candidato de Alejandro Guillier”, afirmó.

P. López y C. Medrano

  Miércoles 20 de septiembre 2017 12:34 hrs. 
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“Un triunfo de Sebastián Piñera significaría un gran retroceso para el país”, señaló el candidato presidencial del PRO, Marco Enríquez-Ominami, quien reiteró que el enemigo a vencer en estas elecciones es el abanderado de la centroderecha.

En conversación con Radio y Diario Universidad de Chile, el ex-parlamentario señaló que “esta elección estará marcada por el tema económico y en ese sentido tenemos un candidato que representa un retroceso como Piñera, que pretende quitar derechos sociales adquiridos por la ciudadanía en la línea de restablecer un supuesto orden”.

En ese sentido aseguró que su propuesta económica pretende avanzar sin perder lo conquistado y criticó que, hasta el momento, no existan otras propuestas con las cuales contrastar la suya.

¿Qué es lo que está en juego en esta elección presidencial?

Como el más joven de los candidatos y como el más preparado porque es mi tercer intento, el 2009 fue sobre el cambio, el 2013 fue sobre derechos y esta vez, me atrevo a arriesgarme, el tema de la elección va a ser la economía. O con Piñera retrocedemos quitando beneficios sociales a la gente, según él para restablecer un orden que no sabemos cuál es, o avanzamos sin perder lo conquistado. La economía para mí tiene un título, “social prosperidad”, que se refiere a un Chile sin abusos, que avanza con las Pymes. Yo tengo una propuesta que hacer al país.

Hay un cierto discurso que se ha vuelto hegemónico, según el cual los problemas macroeconómicos que tiene el país se deben a las reformas que ha impulsado Michelle Bachelet. Y, al contrario, la recuperación que ha tenido la economía se debería a la expectativa de que Sebastián Piñera vuelva a La Moneda ¿cómo se contrarresta ese discurso?

Lo que dicen los grandes medios de comunicación es completamente falso. En realidad no ha habido nunca una fórmula, Chile solo ha crecido respecto de su capacidad de exportar cobre, nada nuevo ha pasado, hay que desmitificar: a Chile le va bien o mal según la capacidad que tenemos de que nos compren cobre. La pregunta es ¿qué hemos hecho para generar alternativas? Y ahí la centro  izquierda está fallando. Un ejemplo de hoy: Portugal. Está creciendo más de lo que se podría haber pensado ¿qué hicieron ellos? Lo contrario a la austeridad propuesta por Alemania, se ha aumentado el consumo, se han bajado algunos impuestos y eso tiene a Portugal como el país de moda, con un gobierno de centro izquierda. No es cierto por lo tanto que en Chile no podamos hacer algo. Piñera fue un mal economista, predijo mal el precio del cobre, fue un pésimo gestor, por eso, hoy que parte la campaña, espero que con los candidatos Alejandro Guillier y Beatriz Sánchez podamos encontrarnos en la economía. Si no estamos de acuerdo en presentarnos en los debates, pongámonos de acuerdo en esto, si no va a ganar Sebastián Piñera.

El tema del cobre sigue siendo central, en los últimos días vimos que las ganancias de Codelco han tenido cierto repunte, pero al mismo tiempo el país deja de percibir, como señala el profesor Eugenio Figueroa, por el no cobro de impuestos y de royalty ¿Qué hacemos con nuestros recursos, porque éste no es un problema que atañe solo al cobre?

Creo que hay mucha confusión en esto, primero, no es cierto que no haya valor agregado en torno al cobre. Hay, ingeniería asociada hay, en ese sentido soy optimista; dos, el discurso de querer terminar con el modelo extractivista es irresponsable, uno puede avanzar, se puede convivir con los dos modelos, lo que pasa es que los estándares ambientales deben ser distintos. Chile está en el peor de los mundos en ese sentido, porque como no apuesta al conocimiento nos quedamos en la inercia. Y quiero agregar algo más, 11 mil millones de dólares destinados a las Fuerzas Armadas: una parte de eso se financia con la Ley Reservada del Cobre.

¿Chile no necesita esa cantidad de gasto en armas?

Para nada, lo afirmo responsablemente.

¿Por qué se hace entonces, por la presión de las Fuerzas Armadas al poder político?

Porque no hay espacio para hablar con calma en radio de estos temas, porque son puras caricaturas. Las Fuerzas Armadas en países como el nuestro son importantes, las necesitamos. Pero la pregunta es: usted chilena, chileno, tiene que fijar prioridades y después tiene que tomar decisiones, sin embargo el Estado de Chile no puede definir sus prioridades. Por ejemplo, el derecho a la máxima salud en Chile no está garantizado, pero los militares sí tienen el derecho a recibir estos recursos.

Ese es un problema de relaciones de poder.

Pero también de estudiar juntos las razones, las causas, por qué Chile tiene este gasto y nadie habla ¿será lobby? ¿será el miedo? Yo les hablo a los estudiantes y les pido que se rebelen, que vayan a votar: o disminuimos un 25 por ciento el gasto en armas y lo metemos para ir pagando las multas e intereses del CAE, pero ésa es una decisión que tienen que tomar ustedes. Cuando hablamos de armas, hablamos de ética, de cómo debemos ser. Los países no se miden por la cantidad de armas que poseen, se miden por cuán enfermos estamos, cuán educados estamos, hay una persona que quiere retroceder, Sebastián Piñera, otros dos periodistas, Alejandro Guillier y Beatriz Sánchez, que no han hecho ninguna propuesta económica, y yo. Acá usted tiene un programa económico que quiere recaudar 3 mil 500 millones de dólares y recurriré a 6 mil millones de dólares más de nuestros ahorros para destinar a salud y educación.

Yendo a otro tema ¿se debe levantar el secreto de los testimonios de la Comisión Valech 1?

Si. Chile está en lista de espera hace mucho tiempo.

¿Y cómo pondera la reacción de muchos dirigentes de la Nueva Mayoría, que fueron de la Concertación, como el ex presidente Ricardo Lagos, quienes han hablado sobre las dificultades que representa avanzar en esa dirección?

Las valoro, ayer vi un titular que decía que criticaba a Lagos y no es así. Soy crítico en muchos temas, pero en esto no. Yo conozco el caso del secretario general del PRO, Pedro Abarca, cuya familia fue toda torturada y nunca se les habló que sus testimonios iban a ser secretos. Por tanto ¡cuidado! Hay mucha caricatura, gente que supo que iba a ser secreto y gente que nunca suscribió eso. Si las autoridades del momento decidieron, por Chile, poner en lista de espera la verdad, bien, pero Chile cambió. Mi padre está en un nicho y yo tengo la locura de sentirme privilegiado por ir a dejarle una flor, pero mi primo e hijo de Bautista Van Schouwen no sabe dónde dejarle una flor a su padre. Ése es el doble castigo de una mala transición. Por mi primo y por todas las víctimas de la tortura pido que hagamos un gesto.

Se argumenta en nombre de las personas que desearían que su testimonio se mantuviera en secreto, como si fueran un porcentaje significativo o mayoritario. ¿De qué envergadura es ese grupo o parece más bien una excusa?  

Los Enríquez fuimos una familia asesinada y diezmada, torturados, asesinados, exiliados, estamos todos a favor. Si vamos donde los Gumucio, estamos a favor, voy donde los Ominami, también. Se habla y se habla “en nombre de” y pregunto ¿cuántos? Si hay otras personas que están en contra, abramos el debate, felicito a la Presidenta por haber puesto discusión inmediata, lástima que después lo retiró, pero abramos el debate. 27 años es demasiado tiempo.

Se da por descontado que Sebastián Piñera obtenga una mayoría relativa en primera vuelta. Usted ha insistido en la necesidad de que haya un compromiso de apoyo para quien represente al mundo del progresismo en la segunda vuelta. ¿Cuáles son las condiciones que deben darse? Y segundo ¿se han hecho ya conversaciones al respecto?

Ya pasó el tiempo, yo ya me reuní con los líderes de la Nueva Mayoría, ya eso se acabó, ahora empieza la competencia. Ustedes tienen que elegir quién va a ganar, yo quiero armar un gobierno de coalición, el PRO no puede solo, estas canas son producto de la experiencia, dos veces he sido duramente castigado, en el Parlamento almorzaba solo y estos años han sido súper duros. No pongo ninguna condición para la unidad. Creo que Piñera es un enorme retroceso, sí tengo algunas consideraciones con Alejandro Guillier, él no tiene nada de independiente, fue rostro de las Isapres, fue financiado por las mineras, él no es el candidato de la centro izquierda, es el candidato de Alejandro Guillier y esto no se trata de individualismos, esto se trata de la gente. Mi aspiración es ser yo quien gane, no porque sea mejor, sino porque tengo un paquete económico que no he podido contrastar.

¿Para derrotar a Piñera o para rearticular a la centro izquierda más allá de la elección presidencial?

Para reactivar la economía. La clave es la economía, que es el gran pecado de la centroizquierda. En la vida no hay que discutir cosas improductivas, este gobierno miró lejos, no lo logró, pero miraron bien, en 2006 cuando presenté la ley de aborto, la Presidenta y la ministra socialista me dieron la espalda, cuando se promulgó la ley me emocioné, cuando se me tildó en el pasado de provocador, ahí vi a muchas mujeres provocadoras. Ese paso este gobierno lo dio, me hubiera gustado ir más lejos, pero cómo no reconocer que Bachelet ha estado mejor que antes. Ahora es impopular, según las encuestas de cercanos a Piñera, pero no tengo claro qué tanto reflejan esas encuestas.

Puedes ver la entrevista completa aquí.