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Año XII, 29 de noviembre de 2020

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Chile conmemora Día Mundial del Agua con doce regiones en escasez hídrica

En la actualidad, más de 663 millones de personas viven en el mundo sin acceso a agua potable, por lo que se ven obligados a trasladarse grandes distancias o esperar por horas para acceder a ella. Nuestro país se mantiene con escasez hídrica desde la Primera Región hasta La Araucanía, dejando en alerta a las comunidades y a las autoridades que tendrán que legislar sobre este tema.

Francisco Velásquez

  Miércoles 21 de marzo 2018 19:24 hrs. 
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El agua, en las diferentes civilizaciones que han existido en el mundo, ha sido el punto de inflexión que determina la forma de habitar. El norte de Chile, que hoy es el desierto más árido del mundo, en otros tiempos albergó grandes campos de cultivo que se extendían por amplias quebradas. En la actualidad, en cambio, la zona norte es sumamente árida, con una disponibilidad de recursos hídricos de menos de 500 m3 /habitante/año. Por otro lado, en la zona sur existen zonas de gran abundancia, con niveles que superan los 160.000 m3 /habitante/año.

Esta disparidad responde a la forma geográfica del territorio, sus condiciones climáticas, los factores antrópicos y la desregulación en la utilización de los recursos naturales.

Un grupo de investigadores de la Universidad Austral midió los anillos de crecimiento de las araucarias en Alto Biobío, de los cipreses de la cordillera en la cuenca del río Maule y del ciprés de las Guaitecas en la cuenca del río Puelo. Gracias a los datos obtenidos, reconstruyeron matemáticamente los caudales de los ríos Biobío, Maule y Puelo de los últimos 400 – 500 años, concluyendo que el caudal de éstos ha disminuido un promedio de treinta por ciento comparado con el promedio de los últimos cinco siglos.

Por lo mismo, se puede afirmar que los períodos actuales de extrema sequía que se viven en Chile, están dentro de los más secos de los últimos 4 o 5 siglos. “No solo está nevando menos, sino que está lloviendo menos que eso significa menos reserva para el verano, sino que además se está consumiendo muchísimo más cada año. ¿Quiénes son los responsables? Principalmente la agricultura, sobre todo la demanda de frutales, la alta demanda hídrica, la minería y la expansión humana la casas de agrado y la cultura de consumo de agua”, señala el académico Pablo García.

Es por esto que a pesar de que Chile cuenta con mil 251 ríos emplazados en 101 cuencas principales, junto a 15 mil lagos y lagunas, ésta no se encuentra distribuida de manera equitativa a lo largo del territorio. La mayoría está concentrada en las regiones del sur, mientras que las zonas del centro y el norte concentra la mayor demanda, lo que dificulta aún más la situación.

CO2 en el cambio del clima

El agua es el recurso, pero el problema mayor se encuentra en la renovación del ciclo. Esto porque se ha demostrado, mediante diferentes estudios, que la polución de gases efecto invernadero están generando el calentamiento del planeta.

El Investigador de la Facultad de Forestal de la Universidad de Chile explicó que “el CO2 es un gas efecto invernadero, lo que significa que no deja escapar el calor fuera de la atmósfera, entonces mientras más CO2 hay en la atmósfera más se calienta y se gatillan otros procesos en que se liberan otros gases que son aún más potentes en términos de efecto invernadero como el metano”.

Este fenómeno es producido por la utilización de combustibles fósiles, es por esto que en Chile se ha buscado renovar la matriz energética priorizando los mecanismos limpios. La política 2030 es una iniciativa que marcó el gobierno de Michelle Bachelet, el que aumentó la matriz energética, incluso llegando a exportarla a otros países latinoamericanos.

Los diferentes proyectos hidroeléctricos han sido pensados como negocios inconexos de la realidad local en la que se están insertando, ese ha sido el principal conflicto que se ha generado entre las comunidades y lo proyectos.

“Una cuenca es un ecosistema que sirve y abastece varios elementos. El sistema de evaluación ambiental en los diversos casos de proyectos hidroeléctricos ha trabajado como temas separados el territorio y los proyectos. Ahí comienzan los conflictos, porque no se mide en conjunto el manejo de cuenca, entonces viene alguien externo al lugar y dice tengo tantos litros por segundo y presentan un proyecto sin considerar que tendrá que pasar por encima de las comunidades”, explicó el investigador Roberto Román.

Existen diversos casos que tienen esta lógica, por ejemplo, el Sistema de Trasmisión Adicional de Los Ríos que busca desarrollar una carretera eléctrica desde el Lago Maihue, hasta las aguas del Río Bueno, pasando por el Lago Ranco. Esto sin considerar que en el sector las comunidades mapuche habitan y dependen del ecosistema de ese sector.

Lo mismo ha pasado en el Río Puelo, Panguipulli, Ranco y así en diversas cuencas hídricas que son un recurso que se podría utilizar para la generación de una mayor producción energética.

“La forma en que se plantea el manejo de las cuencas, un proyecto y las iniciativas, son presentadas sin que exista una necesidad sentida por el territorio, sino que es solo una forma de ganar más dinero a costa de la utilización de un recurso que es natural, finito y común. Es diferente si se plantea como país la necesidad de elaborar un proyecto determinado”, planteó Roberto Román.

Esto explica por qué los proyectos han sido detenidos en el Servicio de Evaluación Ambiental, que ha sido tomada como una garantía de que el proyecto no impacte, cuando debería ser la línea de base con la que deberían contar todas las propuestas de proyecto que utilice recursos naturales.

Mitigación para el caso del agua

La escasez hídrica requiere de acciones que logren mitigar el contexto al que se enfrenta nuestro país, por lo mismo, Pablo García, de la Facultad de Ciencias Forestales y de la Conservación de la Naturaleza de la Universidad de Chile, plantea que es necesario dar “soluciones de largo plazo, estratégicas, de infraestructura, embalses, recarga de acuíferos, carreteras hídricas y sobre todo desalación, porque Chile tiene la ventaja de tener costa en toda su extensión,  entonces tenemos un gran potencial y podríamos hacerlo sin ningún problema”.

En este sentido, el investigador planteó que “la sustentabilidad del agua en el país se podría lograr si cada cuenca tuviera un par de desoladoras que importen agua constantemente al interior de los valles. Un caso de éxito es el de Israel, que se han basado en la desalación para solucionar su problema de escasez hídrica y eso ha llevado a que la producción silvoagropecuaria del país se vaya a las nubes”.

Otro punto importante en el que se detiene el académico de la Universidad de Chile es que para plantear soluciones de largo plazo deben ser de forma situada, es decir, que respondan a la realidad de cada cuenca, ya que todas las situaciones son diferentes y particulares.

En este sentido, se hace fundamental que se estudie la hidrología de cada zona, porque dicha información no está disponible para la toma de decisiones.