Diario y Radio U Chile

Año X, 23 de octubre de 2018

Escritorio

Salud mental

Francisco Marco Cartas al Director |

  Lunes 30 de julio 2018 10:26 hrs. 
Señor Director:
Recientemente, en un programa emitido por la televisión chilena, se habló de las “psicoterapias express” realizadas por algunos de nuestros colegas en el sector público, en sesiones de 20 ó 25 minutos. En muchos casos, dicho lapso de tiempo es demasiado corto para abordar adecuadamente cualquier problemática psicológica.
Sin duda, hay varios factores que determinan esta falencia. Se argumentó, erróneamente, que una de las razones principales para los períodos tan breves de atención sería la escasez de profesionales disponibles.
No es así. De los más de 55.000 psicólogos(as) actualmente registrados en la Superintendencia de Salud, hay un alto porcentaje que se ha dedicado a perfeccionarse en forma continua en el área clínica. Sin embargo, un gran número de ellos permanece cesantes o subempleados, pese a postular constantemente a las relativamente escasas vacantes. Por tanto, no es un problema debido a falta de proactividad o de capacitación. Hay varios cientos, de hecho, que contando con grado de Magister no han logrado insertarse de manera estable en el mundo laboral.
Si bien las políticas estatales tienen mucho que decir al respecto, es necesario señalar la responsabilidad que cabe a la televisión. A veces, por muy buenas intenciones que hayan, los contenidos de algunos reportajes resultan tendenciosos. Por ejemplo, en un programa anterior de otro canal, quedaba la impresión de que las deficiencias de los Organismos Colaboradores de SENAME se debían, en gran parte, a la ineptitud de los profesionales que trabajan ahí; sin ánimo de negar su grado de responsabilidad, quisiera indicar que las ONG suelen mantener a dichos profesionales en condiciones paupérrimas, con el beneplácito de SENAME.
En nuestro país, no se ha dado a la Salud Mental la importancia requerida. Ignoro si esto ha ocurrido en forma deliberada o no, pero el caso es que actualmente los procesos de este tipo son llevados fundamentalmente por psiquiatras y médicos generales, relegando al psicólogo(a) a un segundo plano. Esperemos, por el bien de nuestra gente, que esto cambie en el menor plazo posible.