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Año XI, 27 de junio de 2019

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¿Por qué los adultos mayores presentan la tasa más alta de suicidios?

La soledad, el abandono, las enfermedades -propias o de gente cercana-, la pérdida de autonomía y la pobreza -facilitada por un sistema de pensiones que no da abasto- son algunos de los factores que explican que el rango etario de la tercera edad supere ampliamente el promedio de suicidios en la población chilena.

Martín Espinoza C.

  Jueves 30 de agosto 2018 16:27 hrs. 
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Un revelador estudio, elaborado por la académica de Gerontología de la Universidad Católica Ana Paula Vieira, acaba de ser publicado. En él se entrega un panorama actual del suicidio en la población de la tercera edad en Chile. Entre los años 2010 y 2015, un total de 935 mayores de 70 años se suicidó en el país, según datos de las últimas Estadísticas Vitales 2015 del Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

Con 17,7 suicidios por cada 100 mil habitantes, los mayores de 80 años tienen la tasa más alta de suicidio del país. Por si fuera poco, el rango etario que le sigue es el de 70 y 79 años, con una tasa de suicidio de 15,4, siendo que el promedio apenas supera la cifra de 10 suicidios por cada 100 mil habitantes.

La vida post jubilación, la soledad, los duelos y la estigmatización que sufre la tercera edad son algunas de las causas que ayudan a entender la cifra. Según Verónica Garay, del Colegio de Psicologos de Chile, agrega las enfermedades –propias o ajenas- dentro de los factores que inciden: “Se va envejeciendo la población y, a medida que va envejeciendo, tienen que ir adaptándose a nuevos sistemas sociales. Pensiones precarias, un sistema económico que no le es suficiente para vivir… En muchos momentos está tensionado o estresado por enfermedades. La mayor cantidad de las enfermedades se empiezan a producir después de los 60 años, entonces el costo de la vida tiende a aumentar con las enfermedades, sin embargo, las pensiones tienden a disminuir en los estratos más vulnerables”.

Esa línea entre el estado de salud y el estado financiero de la población de la tercera edad estaría constituyendo una de las grandes razones de la alta tasa de suicidios. Según explica Emanuel Rechter, psicólogo clínico y director de Psicología de la Universidad Andrés Bello, esta situación en condición de pobreza se vuelve aún más extrema: “La soledad y el abandono son fenómenos que suelen darse con algún grado de frecuencia. Como consecuencia de eso, se dan estados depresivos asociados a enfermedades crónicas o propias de la edad. Además, existe un cambio muy relevante en las condiciones de dependencia. Lo que ocurre en la tercera edad es un proceso involutivo en el que la autonomía y dependencia comienza a perderse. A eso hay que agregar que todo esto se exacerba y se vuelve dramático en condiciones de pobreza, porque otra cosa es con medios económicos. Este conjunto de elementos genera un malestar que se puede volver insoportable”.

El director de Psicología UNAB también sostiene que el contexto social, de orientación privada, no le facilita la vida a la tercera edad. A raíz de eso sugiere la idea de que es urgente avanzar hacia el desarrollo de políticas que le den cara al problema: “Infancia y vejez son claramente dos etapas del ciclo vital que desde el punto de vista de nuestro compromiso están en segundo plano. Y en gran medida eso pasa porque los niños y viejos dejan de ser parte del circuito productivo. No tienen poder adquisitivo. Nuestro sistema, fundamentalmente privado y asociado al consumo y al pago de servicios, no ve ni en niños ni en ancianos un público objetivo rentable. Hay que avanzar sobre la base del desarrollo políticas públicas eficientes reales y costosas que se hagan cargo de este enfrentar este problema. En primer lugar, un sistema de pensiones digno. Además, un sistema de salud eficiente capaz de responder en los tiempos que los viejos requieren respuestas, que son tiempos breves”

El estudio, además, indica que quienes más se suicidan entre los adultos mayores son los hombres, los que representan el 84% de los casos.