Diario y Radio U Chile

Año XI, 22 de agosto de 2019

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Conciliación entre victimas de Karadima y Arzobispado de Santiago fracasa nuevamente

Esta es la cuarta vez que ambas partes no logran llegar a acuerdo, y según señaló el abogado de las victimas, Juan Pablo Hermosilla, se debe a que la institución eclesiástica se niega a admitir encubrimiento.

Andrea Bustos C.

  Martes 20 de noviembre 2018 18:40 hrs. 
vítimas de karadima

Nuevamente la conciliación entre el Arzobispado de Santiago y las víctimas de Fernando Karadima fracasó, y esta vez sería porque desde el Arzobispado señalan que no existió encubrimiento en el caso, versión que es rechazada por la contra parte.

El arreglo que se debe pactar responde a la demanda civil que interpusieron Juan Carlos Cruz, James Hamilton y José Andrés Murillo para exigir una compensación de 450 millones de pesos por el daño moral causado por los abusos del ex sacerdote.

Esta es la tercera vez que la conciliación fracasa, debido a que el Arzobispado no ha cumplido con las exigencias que tienen relación con aceptar responsabilidades y encubrimiento.

El abogado del Arzobispado de Santiago, Nicolás Luco, dijo que no existía conocimiento de la carta que en 2009 envió el cardenal Errázuriz al nuncio, donde confirmaba el cierre de la investigación contra el ex párroco de la Iglesia de El Bosque, algo en lo que no confían los demandantes.

El representante de Juan Carlos Cruz, James Hamilton y José Andrés Murillo, el abogado Juan Pablo Hermosilla, explicó que desde el Arzobispado han llamado errores las actitudes que se han cometido desde la institución eclesiástica, y aclaró que el fracaso de la conciliación no tiene relación con el tema monetario, sino que radica en saber si hubo o no encubrimiento de los hechos, lo que no ha sido ofrecido por el Arzobispado.

“Se reconoce una serie de errores que, en mi opinión, constituyen encubrimiento, pero no están dispuestos a decir que hubo encubrimiento”, comentó.

Por otra parte, indicó que “esperábamos un fallo de la Corte, nos parece que entrar en un proceso de conciliación, no hay espacio emocional para lograrlo a estas alturas. Las instrucciones que recibí de mis defendidos fueron muy precisas en este sentido y, por lo tanto, no hubo conciliación y ahora procederá la Corte a dictar el fallo que corresponde”.