Diario y Radio U Chile

Año XI, 8 de diciembre de 2019

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Lesbofobia: Una violencia invisibilizada contra las mujeres

El pasado 14 de febrero Carolina Torres, de 24 años, fue atacada cuando caminaba de la mano de su pareja en la comuna de Pudahuel. Su familia y amigos han afirmado que quienes la atacaron lo hicieron por su orientación sexual, y que previamente ya la habían hostigado por ser lesbiana. Según organizaciones vinculadas a la defensa de la diversidad sexual, este acto vuelve a reafirmar la necesidad de educar para garantizar que no exista discriminación en nuestro país.

Andrea Bustos C.

  Lunes 18 de febrero 2019 18:06 hrs. 
carolina

El último parte médico de Carolina Torres indicó que tiene un traumatismo encéfalo craneano abierto complicado, que la han mantenido sedada para que responda al tratamiento sin complicaciones, pero que se mantiene fuera de riesgo vital.

Su estado de salud es satisfactorio para la agresividad del ataque que sufrió. El pasado 14 de febrero, Carolina caminaba por Pudahuel de la mano de su pareja hasta que fue golpeada con un palo en la cabeza y luego recibió varias patadas cuando sus agresores lograron botarla al suelo.

De inmediato, ante el ataque, sus familiares no duraron en afirmar que fue golpeada por ser lesbiana, ya que previamente habría sufrido hostigamientos, discriminación y amenazas por su orientación sexual.

En el caso ya se tienen sospechosos, pues mediante el registro de una cámara de seguridad, la versión de testigos y de la pareja de Carolina, se estableció que los hermanos Miguel y Reinaldo Cortés Arancibia, serían los presuntos responsables de la golpiza, y que anteriormente ya habían amenazado a Carolina, tanto por su orientación sexual como por ser hincha del equipo Universidad de Chile.

La fiscalía ya emitió una orden de detención en contra de los hermanos Cortés, por lo que durante las próximas horas deberían ser detenidos por la Policía de Investigaciones.

Respecto de este ataque, Erika Montecinos, coordinadora de la Agrupación Lésbica Rompiendo el Silencio, señaló que “lo que le pasó a Carolina es la manifestación de la violencia que vivimos a diario las mujeres, pero también las mujeres por su orientación sexual y su identidad de género. Acá también hay que tener en cuenta esos componentes, que muchas veces se olvidan o se omiten”.

Carolina Torres

Además, Erika Montecinos indicó que el ataque se vincula directamente con la expresión que se elige del género: “Antes de ser violentada físicamente ella recibió hostigamiento y esto es, principalmente, por su expresión de género, es decir, por tener una expresión de género masculina o como las llaman, las camionas. Ella fue violentada, o sea aquí dentro de la comunidad lésbica las que más sufren esta violencia callejera son las camionas, como decimos nosotros”.

Además, la representante de la Agrupación Lésbica Rompiendo el Silencio dijo que la única visibilidad que se les suele dar a las lesbianas es la imagen erotizada, pero que como “como sujetas de derecho no estamos validadas, somos sujetas de invisibilización, y también eso es violencia. En los movimientos LGTBI hay una invisibilidad gigante con las voceras que somos lesbianas, entonces el machismo se cruza por todos lados”.

Erika Montecinos dijo que también que es importante poder ser consideradas en las políticas públicas y vistas por el Estado, pues en su condición de mujeres, y además lesbianas, están constantemente expuestas a la violencia: “Nosotros por eso nos conformamos como una agrupación específicamente que trabaja el  tema con lesbianas y bisexuales, y ha sido un arduo trabajo porque en el Congreso no nos validan como tal, validan a las organizaciones lideradas por hombres, y nos ha costado pero lentamente hemos ido posicionando que nosotras también tenemos nuestras demandas específicas por ser mujeres y, en ese sentido, nos diferenciamos de la comunidad gay, porque sufrimos nuestras propias manifestaciones de violencia”.

Por su parte, Isabel Amor, vocera de Fundación Iguales en este caso, dijo que “se trata de un caso en que una mujer es agredida cobardemente por motivos de su orientación sexual, por ser lesbiana, y por la manera en que se viste. Carolina se viste de una manera más masculina y eso al parecer a los agresores les pareció digno de ser castigado. Acciones como estas tienen que ser reprochadas por toda la sociedad”.

lesbianas

Además, la directora de Educación de Fundación Iguales dijo que históricamente las políticas públicas de nuestro país vinculadas al género han dejado de lado a las mujeres lesbianas, iniciando esta invisibilización desde el mismo Estado.

“Han abordado el género como equivalente a mujer cisgénero, heterosexual, es decir, una mujer que nunca es lesbiana, que nunca es trans, entonces reconocemos y se lo hemos dicho yo, personalmente, a la ministra Isabel Plá, que es importante que empecemos a decir mujer lesbiana, mujer bisexual y mujer trans, de lo contrario se produce una invisibilizacion que genera un círculo vicioso, perverso, y que deriva, por ejemplo, en que las mujeres lesbianas no estemos incluidas en los programas del ministerio”.

Isabel Amor también se refirió a que se debe ser cuidadosos con los espacios que se entregan a los grupos conservadores y/o religiosos que hablan del género como ideología y que buscan entorpecer los derechos de la diversidad sexual, pues propician un clima de violencia y que “hayan ciudadanos de primera y segunda categoría cuando se trata de orientación sexual o identidad de género, eso tenemos que detenerlo ya como país”.

Cambios a la Ley Zamudio

Desde el gobierno también condenaron la agresión que sufrió Carolina Torres, y junto con ello adhirieron a la querella presentada contra quienes resulten responsables y, además, se anunciaron cambios para la Ley Antidiscriminación, más conocida como Ley Zamudio.  Para estaa modificación se hará una consulta ciudadana a nivel nacional, y luego se espera que se realice una mesa multidisciplinaria que cuente con la participación de la Subsecretaría de DD.HH. para zanjar lo que se agregará o cambiará de la legislación.

Al respecto, Erika Montecinos dijo que lo más importante es el compromiso del Estado con medidas preventivas y de educación a la sociedad, es decir, con un cambio cultural. “Que se comprometa al Estado con eso, si no tenemos a un Estado comprometido, todo lo que hagamos las organizaciones puede parecer humo, porque siempre va haber oposición, quienes quieran bajarle el perfil, entonces yo creo que ese es uno de los principales cambios que debería tener la ley, además de ser una ley que solo sanciona con UTM a quien discrimina”.

Por su parte, Isabel Amor indicó que “es parte del compromiso del programa de gobierno del presidente Piñera hacer una revisión, modificación y mejora a la Ley Antidiscriminación y, por tanto, no solo esperamos que se avance si no que lo exigimos como parte de las promesas de campaña”. Además, agregó que si se considera que en nuestro país se validan y se respetan los derechos humanos de todas las personas no debería haber problemas para comenzar a gestionar estos cambios desde marzo en adelante.

También se refirió a este tema, la presidente de Corporación Humanas, Lorena Fries, quien señaló que “ojalá que esto lleve a la modificaciones, es lo que hemos planteado como Corporación Humanas, una modificación a la Ley Zamudio para que efectivamente se incorpore una perspectiva de política pública, en segundo lugar se incorporen las cuotas o afirmación positiva para la diversidad sexual y que se vea la posibilidad de quitar esta prelación de derechos que tiene la Ley Zamudio y que la hizo media torcida en su aprobación”.