Diario y Radio Universidad Chile

Año XIV, 30 de junio de 2022

Escritorio

Comentario de libro

Señales para el Bello Sino

Antonella Estévez

  Jueves 29 de agosto 2019 9:22 hrs. 
Portada-libro Jara

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Presentar un libro es dar cuenta de procesos largos y muy personales. Me ha tocado estar en ese lugar varias veces y entiendo que a quienes uno escoge para acompañarle en ese / este momento se basa en ciertas complicidades y valores que permiten que la lectura del presentador ilumine ciertas cosas respecto a la obra que en ese momento está adquiriendo su identidad pública.

He comentado muchos libros en la vida, tanto en los micrófonos de esta radio como con las y los amigos, pero nunca me habían invitado a presentar uno y de verdad me conmueve que sea esta la oportunidad, porque hay algo en el ser y hacer de Argos Jeria que me alienta e inspira y con el cual me siento profundamente identificada y es sobre eso mismo que quería comentar.

Cuando en octubre del año pasado el ex militar Jair Bolsonaro fue electo presidente de Brasil, el desatacado cantautor brasileño Caetano Veloso twiteó que lo que quedaba ahora era resistir desde la poesía. El artista había manifestado antes de la elección, en una columna en el New York Times que “Muchas personas han dicho que planean irse a vivir al extranjero si gana el militar retirado. Yo nunca he querido vivir en otro país que no sea Brasil, y ahora tampoco quiero hacerlo. Ya me obligaron a vivir en el exilio una vez. No volverá a pasar. Quiero que mi música, mi presencia, sean una resistencia permanente ante cualquier rasgo antidemocrático que pueda surgir del probable gobierno de Bolsonaro.” Esta semana vimos a Caetano Veloso marchando –junto a otros reconocidos nombres de la cultura de su país- en defensa del Amazonas y contra “las decisiones que están siendo tomadas por el Gobierno actual”.

Parto este comentario refiriéndome a este admirado creador bahiano porque siento que grafica de manera muy real lo que Argos Jeria propone como aquellas señales para el Bello Sino: la poesía y la solidaridad.

Si uno revisa la historia de este programa y los cinco libros de crónicas que han dado cuenta de las reflexiones de su creador durante más de quince años, son estos dos elementos los que están en el centro de la búsqueda del Bello Sino. Y son los motores también de las maneras en que Argos Jeria propone semanalmente este diálogo con sus auditores. La radio tiene el encanto contradictorio de la intimidad y la masividad. No sabemos cuanta gente nos escucha, ni en que están cada uno de ellos y ellas cuando llegan nuestras voces a sus oídos. Ese misterio permite que nos relacionemos con cada persona que nos escucha anónimamente y de forma personal agradeciendo el espacio que nos dan en su agenda y en sus oídos, Sergio Jara dijo el lunes en el noticiero que desde que partió su programa quiso proponerlo como un diálogo, pero ¿Cómo se logra un diálogo con gente que no te puede responder? (aunque digamos que las y los auditores del bello sino son bastante activos en los correos y helos aquí mismo). La solución que ha encontrado es a través de la poesía, de la complicidad que genera el arte, el cine, los libros, la música. Ese compartir autores, creadoras, músicos y cantantes nos hace parte una comunidad que valora el potente regalo de la conexión… y ahí aparece la otra clave. Argos Jeria esta de una u otra manera siempre insistiendo en la relevancia de los vínculos, en que la única manera de resistir es hacer comunidad, en que como decía Galeano “Salvarse solo no es salvarse”

Hace un tiempo atrás me enteré que hay en Hiroshima un altar de grullas de origami. En la cultura japonesa las grullas son símbolo de buenaventura y se regalan como gesto de buenos deseos. No deja de conmoverme que en la ciudad en donde sucedió una de las cosas  más horrorosas que se ha hecho la humanidad a sí misma hoy exista este espacio donde las y los visitantes pasan a dejar su ofrenda de papel en forma de grulla. ¿Qué puede hacer un origami contra el horror? Claramente es incapaz de borrar el dolor y las consecuencias de nuestra propia brutalidad, pero si puede recordarnos que incluso ahí y quizás por eso mismo, especialmente ahí, hay espacio para la poesía y que –con todo- es eso lo que nos permite seguir siendo humanos.

La presentación del programa cada semana nos hace un llamado optimista a la reconquista de nuestra historia… mantenerse optimista en los contextos actuales pareciera ser un acto de cierta inocencia, casi naif nos quieren hacer creer. Claro, porque si perdemos la esperanza de qué serviría luchar…pero escuchar -y leer- a Argos Jeria nos trae de vuelta a la esperanza consciente y activa. No se trata de soñar con imposibles, sino de hacer posible el sueño todos los días.

 

 

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