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Pablo Jofré

Putin y Biden se mostraron los dientes

Pablo Jofré | Lunes 21 de junio 2021 9:58 hrs.


El miércoles 16 de junio, Vladimir Putin, presidente de la federación rusa y Joe Biden, presidente de los Estados unidos de América se vieron las caras por primera vez en territorio neutral. La reunión permitió visualizar las posturas, imagen política en aspectos de fortaleza, narrativa, manejo comunicacional, interpretaciones y la forma de enfrentar los problemas que aquejan a ambos países en sus relaciones bilaterales.

Ginebra, en la Suiza francesa y los salones de la mansión Villa La Grange, fueron el escenario previsto, para conocer, qué tenían que decirse los dos dirigentes máximos de las mayores potencias nucleares del planeta, recibidos por el presidente de la Confederación helvética Guy Parmelin. Cuatro horas y media de conversación entregaron resultados, que a estas alturas puede ser calificada de acercamiento sin resultados.

En la declaración pública, que apareció en la página web del Kremlin se señaló “Nosotros, el presidente de la Federación de Rusia, Vladímir Putin, y el presidente de Estados Unidos, Joseph Robinette Biden, destacamos que Rusia y Estados Unidos han demostrado que, incluso en los tiempos de tensión, pueden avanzar en la implementación de objetivos conjuntos para garantizar previsibilidad en el ámbito estratégico y reducir riesgos, conflictos armados y amenaza de una guerra nuclear”. Esas son las palabras que suele exigir la diplomacia pero, el análisis de los puntos tratados en Ginebra manifiesta, que la tirantez entre ambos países sigue a flor de piel.

El presidente ruso, si bien consideró que las conversaciones con Biden fueron constructivas, se cuidó sobremanera de tener un lenguaje agresivo, amenazante contra Estados unidos frente a los problemas que los aquejan y que ha significado una fuerte disputa política, diplomática, con una política de máxima presión ejercida sobre Rusia en materia económica y militar. Putin a diferencia de Biden no debe rendir cuentas al lobby del complejo militar y el energético que demandan una diplomacia dura por parte de la Casa Blanca como si ello otorgara réditos frente a sus adversarios. “En esta situación no puede haber confianza familiar, pero, me parece, hubo un destello de esperanza” señaló Putin.

Dentro de los puntos tratados, según los informes conocidos se estableció abrir un diálogo sobre ciberseguridad, que es una de las acusaciones permanentes que ejercen los gobiernos estadounidenses contra Rusia. Putin señaló en la conferencia de prensa tras el encuentro con Biden y ante la pregunta de periodistas occidentales sobre el tema de ciberseguridad que “debemos asumir responsabilidades y de acuerdo con las propias fuentes estadounidenses la mayor parte de los ciberataques en el mundo se realiza desde el espacio cibernético norteamericano, en segundo lugar va Canadá, posteriormente dos países latinoamericanos y en quinto lugar el Reino Unido. En esta lista de países desde donde se realizan ciberataques, elaborada por fuentes estadounidenses, Rusia no está en ella. En el año 2020 hemos recibido 10 interpelaciones de Estados unidos preguntándonos sobre supuestos ciberataques contra ese país y dos demandas este año 2021. En cada caso se ha entregado una respuesta detallada. Sin embargo nosotros hemos enviado 45 demandas el año 2020 y 35 en el transcurso de este año y no hemos recibido respuesta alguna. Eso debe ser parte también de las responsabilidades que debemos asumir”.

Se estableció, además que los embajadores de ambos países, tanto el estadounidense John Sullivan acreditado en Moscú, como Anatoli Antónov en Washington DC volverán a sus puestos de trabajo, tratando de volver a la normalidad tras la serie de expulsiones e incidentes mutuos diplomáticos, entre ambos países. Recordemos que el embajador Antónov, viajó a Moscú el día 21 de marzo pasado, unos pocos días después que el presidente Joe Biden, en una entrevista de prensa, calificara de asesino al presidente Putin, amenazándolo además con hacerlo pagar lo que Washington considera son interferencias en las elecciones presidenciales de noviembre del 2020 donde fue derrotado Donald Trump. Tras ello Moscú expulsó a 10 diplomáticos estadounidenses e impuso sanciones a políticos de ese país, recomendando incluso, que el embajador norteamericano en Moscú viajara a consultas tras las palabras de Biden. En otro punto del encuentro, se acordó, igualmente, avanzar en las conversaciones para un intercambio de prisioneros como gesto de buena voluntad.

Los dos países acordaron, igualmente, iniciar consultas sobre estabilidad estratégica “a nivel interdepartamental, bajo los auspicios del Departamento de Estado de Estados Unidos y el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia”. Igualmente se conoció que ambos países iniciarán una serie de rondas de consultas en el nivel de departamentos especializados, tanto de la secretaría de estado norteamericano como del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, sobre estabilidad estratégica. Tema fundamental, considerando las diferencias que se han tenido en materia de acuerdos sobre sistema de misiles, operaciones militares llevadas a cabo por la OTAN en la frontera occidental rusa y las críticas de Moscú a las interferencias de Washington en materia de presiones militares contra Rusia por parte de países miembros de la alianza militar occidental.

La nota emitida por el Kremlin en su portal web permite conocer más en profundidad que se trató en la reunión de Ginebra respecto al tema nuclear “la reciente prórroga del Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (START) demuestra el compromiso de los dos países con el control sobre las armas nucleares. Reafirmamos nuestro compromiso con el principio de que no puede haber ganadores en una guerra nuclear que nunca debe desatarse y para lograr estos objetivos, Rusia y Estados Unidos iniciarán pronto un diálogo bilateral integral sobre estabilidad estratégica, que será sustantivo y enérgico. A través de este diálogo, tenemos la intención de sentar las bases para futuras medidas de control de armas y mitigación de riesgos” (1)

Por su parte, Joe Biden afirmó, que su homólogo ruso no quiere reflotar una guerra fría “Esperemos que nos queramos el uno al otro, pero está claro que no es en interés de nadie que haya una Guerra Fría entre Estados unidos y Rusia. Los próximos meses servirán de prueba para ver si la conversación llevada a cabo sirve para acercar a ambos países. No estoy sentado aquí hablando, porque el presidente (Putin) y yo acordamos que vamos a hacer esas cosas y que de repente va a funcionar, no estoy diciendo eso. Creo…que hay unas perspectivas genuinas de mejorar de forma significativa las relaciones entre ambos países sin que ninguno renuncie a ni una sola cosa basada en sus principios y valores. Durante la Cumbre no hubo amenazas y de hecho fue algo así como coloquial: hablamos de cosas básicas, fundamentales básicas”.

Biden se refirió a uno de los temas más espinoso en las relaciones entre ambos países: Ucrania. País cuya dirigencia se ha volcado completamente a Europa y Estados unidos, solicitando su ingreso a la OTAN y a los beneficios militares y económicos que trae aparejado ser socio de Washington en la frontera con el país que Estados unidos considera su enemigo. Según el mandatario estadounidense respecto a Ucrania “acordamos recurrir a la diplomacia para resolver nuestras diferencias sobre este país en base a los acuerdos de Minsk. Además, le comuniqué al presidente Putin el compromiso inquebrantable de Estados Unidos con la soberanía e integridad territorial de Ucrania”, aseveró.

Putin, por su parte señaló que con respecto a su vecino ucraniano los compromisos asumidos están establecidos en los acuerdos de Minks y la manera de llevarlos a cabo. Uno de ellos es la presentación de propuestas respecto a la integración del Donbass en el sistema legal y jurídico de Ucrania y para ello habría que hacer enmiendas en su constitución. Ucrania propone devolver sus tropas a los territorios del Donbass, cerrar la frontera entre nuestros países y tercero llevar a cabo las elecciones tres meses después de dar estos dos pasos. Y esto no tiene nada que ver con los acuerdos de Minsk y para ello no hay que ser abogado”. Putin, igualmente aclaró la posición rusa respecto a sus ejercicios militares, criticados por la OTAN. Putin los califica de plenamente legítimos pues se realizan en su territorio tal criticándolos de legítimos pues se realizan en territorio ruso, No acercamos nuestra técnica militar a la frontera de Estados unidos pero ellos si lo hacen en este momento. Somos nosotros los que debemos preocuparnos”.

Frente a la situación del disidente Alexei Navalny, el presidente ruso restó importancia a las quejas de occidente señalando que se trata de un ciudadano que ha roto las leyes del país y no por primera vez pues ha sido arrestado en dos oportunidades “los órganos judiciales lo citaron y él ignoró este llamado lo que obligó a declararlo en rebeldía procediendo a su búsqueda. El personaje sabía que si retornaba a Rusia sería detenido y así lo hizo” Putin, aprovechando este tema de Navalny le recordó al mundo que el lenguaje belicista proviene, principalmente, de la Casa Blanca y en forma que deja en evidencia la labor desestabilizadora que ejerce Washington con el apoyo a organizaciones y políticos opositores a Moscú.

Putin profundizó sobre el tema Navalny señalando “Estados Unidos declaró a Rusia su enemigo, su adversario. El Congreso lo hizo en el 2017. La legislación de Estados Unidos tiene un párrafo según el cual debe mantener las reglas y el orden democrático en nuestro país y apoyar a las organizaciones políticas. Esto se encuentra en su legislación, la estadounidense y ahora hagámonos la pregunta ¿Si Rusia es un enemigo? Qué organizaciones va a apoyar? Creo que no a las que fortalecen a Rusia, sino a las que disuaden y este es el objetivo que Estados Unidos declaró públicamente y esas organizaciones y personas lo que hacen es contribuir a la política de Estados unidos en territorio ruso ¿Cómo debemos reaccionar ante ello?” (2)

Y, como muestra que una cosa son las palabras de buena crianza, como el sostener, por parte de Biden, que hubo un diálogo amable sin amenazas, el mandatario estadounidense aseguró que en las consecuencias serán “devastadoras” para Rusia si muere el opositor ruso Alexéi Navalni”. Al parecer esta amenaza no estaba en los papelitos que Biden usó como ayuda de memoria en su encuentro con Putin. Es el ejemplo claro de las contradicciones que acompañan la política estadounidense en el mundo. En Ginebra se vieron las caras dos mandatarios, se mostraron los dientes y la dentadura más clara, más firme se observó más en el presidente ruso que en su homólogo estadounidense Joe Biden, lo que puede concretar aquello afirmado por Putin hace pocas semanas “Rusia romperá los dientes a todo aquel que intente mordernos” (3)

Pablo Jofré Leal
Artículo Cedido Por www.segundopaso.es

  1. https://mundo.sputniknews.com/20210616/putin-ofrece-una-rueda-de-prensa-tras-la-cumbre-con-biden-1113256637.html
  2. https://twitter.com/SputnikMundo/status/1405261018041917446?ref_src=twsrc%5Egoogle%7Ctwcamp%5Eserp%7Ctwgr%5Etweet
  3. https://www.elmundo.es/internacional/2021/05/20/60a61db6fc6c83e6498b4661.html

 

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