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Año XIII, 4 de diciembre de 2021

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“En diez días se retrocedió 20 años”

Durante la sesión de ayer en la comisión de Mujer de la Cámara de Diputados, una mujer afgana dio a conocer los temores y la preocupación que existe en el país asiático con la llegada del Talibán. “Deben terminar las violaciones y las mutilaciones sexuales”, indicó.

Diario Universidad de Chile

  Jueves 19 de agosto 2021 12:09 hrs. 
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Con un llamado urgente a defender los derechos humanos de mujeres, niñas y niños y en general del pueblo afgano, Sarah, una mujer de esa nacionalidad que vive en Chile, hizo un dramático relato de lo que ocurre en esa nación asiática luego del regreso del Talibán al poder.

Con su cámara apagada durante la sesión y sólo identificada por su nombre de pila, la mujer sostuvo que el terror se ha apoderado de la gente que se siente desamparada y expuesta a los atropellos que ya hace 20 años los integrantes del grupo fundamentalista realizó contra la población civil.

Según precisó, hay informaciones que señalan que los yihadistas han secuestrado niñas menores de edad a quienes convierten en esclavas sexuales, mientras sus familias esperan poder reencontrarlas. “Las mujeres de Afganistán no quieren ser violadas”, subrayó.

“Durante su primer gobierno han cometido crímenes que ni siquiera se imaginan y durante los 20 años que nosotros tuvimos un gobierno democrático, han cometido muchos atentados, especialmente a las escuelas de las niñas, de la Universidad de Kabul. Mi hermana cuando estudiaba en la universidad, logró sobrevivir a dos atentados”, señaló Sarah.

A eso agregó que “el peligro inminente que corren todas las mujeres y todas las niñas de 10, 4, 5, 12 y más de mi país, es que todas ellas están en peligro de ser violadas sexualmente. Los tabilanes son solo hombres, no tienen mujeres y hay rumores de que en algunas ciudades secuestraron algunas niñas de 12 años y se las llevaron y sus familias no saben dónde están”.

Para Sarah las últimas declaraciones de los representantes del Talibán respecto de un gobierno más abierto y con garantías a las mujeres, es parte de una estrategia para mostrar un rostro más amable a la comunidad internacional.

“Asegurar la seguridad física y sexual de todas las mujeres afganas. Yo sé que no podemos sacarlas a todas, pero sí podemos como comunidad internacional presionar a los talibanes para que no cometan estos crímenes”, agregó.

“Los talibanes deben asegurar que lo que ellos hicieron en su primer gobierno entre 1996 y 2001 no se vuelve a repetir. No más matar a mujeres con piedras. No más ejecuciones públicas, no más decapitaciones, no más mutilaciones de órganos sexuales femeninos”, reclamó la mujer.

Otro de los emplazamientos que hizo Sarah fue a que se exija a las autoridades afganas del Talibán a que no se obligue a las mujeres a usar burka, ya que no es una vestimenta típica de su país. “No es parte de nuestra cultura, respeten nuestra cultura. Por favor, respeten y permitan que las mujeres se vistan y que ellas elijan su vestimenta como ellas quieren”, subrayó.

Durante el encuentro de la comisión de la Mujer desde la Cancillería reiteraron el compromiso del Gobierno para ayudar a tramitar la salida de activistas por los derechos de la mujer, aunque Sarah indicó que una de las dificultades que ha encontrado la gente que quiere salir del país es que sólo se les permite a quienes tienen pasaporte norteamericano o sea requerido por algún gobierno extranjero como parte de las medidas para proteger a funcionarios que hayan trabajado para oros estados durante las últimas dos décadas.