Diario y Radio Universidad Chile

Año XIV, 1 de octubre de 2022

Escritorio

Paciente con VIH presenta amparo contra Hospital San José

El periodista Víctor Hugo Robles ingresó la acción judicial contra el recinto médico luego que el especialista que controla su condición ordenara el cambio de los fármacos y que luego fue rechazado por personal de la farmacia del hospital sin ninguna explicación.

Diario Uchile

  Martes 7 de diciembre 2021 10:19 hrs. 
Víctor Hugo Robles

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El periodista y activista por los derechos de las disidencias sexuales, Víctor Hugo Robles, presentó un recurso de protección en contra del Hospital San José, específicamente a la unidad de farmacia del recinto médico metropolitano luego que rechazaran el cambio de medicamentos para el tratamiento del VIH con el que convive desde el año 1994.

El profesional conocido también como “El Che de los gay”, denuncia en el escrito presentado por la abogada Gabriela Solís, que luego de comenzar con otros problemas de salud como hipertensión e insuficiencia renal crónica grado 3, el médico tratante, Gaspar Bernales, ordenó el cambio urgente de los fármacos para continuar con el VIH controlado.

Según el escrito presentado en la corte capitalina, los medicamentos que entrega desde 2018 a Robles para el tratamiento del VIH, “dañan irreparablemente mi riñón”, sostiene, por lo que el doctor Bernales decide el cambio al medicamento de nombre comercial “Genvoya”, que fue extendida en una orden del profesional a la farmacia del hospital.

Víctor Hugo Robles explicó que “pese a que se trataba de un trámite administrativo, según me informó el doctor Bernales en la consulta médica, este cambio fue rechazado por el personal de farmacia del CDT del Hospital San José”, agregando que “en documento fechado el 11 de noviembre de 2021, fui informado del rechazo del cambio de medicamento sin entregar detalles de las razones, ni nombres del personal de farmacia que adoptó tal determinación contradiciendo a mi médico tratante”.

Posteriormente y luego de su insistencia y la intervención de funcionarios del Ministerio de Salud en el caso, Robles indicó que “el doctor Bernales se mostró desconcertado e inseguro respecto del camino terapéutico que debía seguir conmigo, señalándome que dentro de las razones del rechazo podría estar la falta de stock del mencionado medicamento nuevo solicitado”.

Según se señala en el escrito, “la conducta denunciada en esta acción cautelar es la denegación por parte del recurrido Hospital San José mediante su Unidad de Farmacias de suministrar el medicamento ‘Genvoya’ prescrito por el especialista como el indicado para el tratamiento del VIH que no irrogue daños a la nueva condición de insuficiencia renal diagnosticada”.

“Esta acción es arbitrariedad en tanto resulta carente de razón y motivos, contrario a la invocación de recomendación médica que sustentó el cambio de medicamento. La ausencia de la invocación de motivos o razones impide evaluar la razonabilidad de la decisión, máxime cuando se trata de un medicamento que forma parte de fármacos suministrados por la unidad de farmacia del Hospital y la prescripción médica se sustenta en una patología GES”, señala la acción de protección constitucional.

El documento agrega que la negativa al cambio del medicamento como prescribió el médico tratante, deja a Robles “en una posición compleja pues lo fuerza a la ingesta de un esquema farmacológico que complejiza su insuficiencia renal crónica y genera el evidente deterioro orgánico al apresurar el deterioro del órgano vital. Por ello no resulta desproporcionado afirmar que se compromete el derecho a la vida – el derecho a recibir lo mínimo indispensable para sobrevivir – que aparece la íntima vinculación de la garantía con la protección a la salud de los individuos. En efecto, solo se puede garantizar el derecho a vivir si es que se logra asegurar a las personas las prestaciones de salud mínimas de las cuales depende su vida”.

“Esta situación vulnera mi derecho a la salud y a la vida porque la negativa del cambio de terapia en VIH parece ser una razón caprichosa e irrespetuosa de las decisiones de mi médico tratante y de mi propia integridad. Espero que la Corte de Apelaciones imponga la razón a la sinrazón”, puntualizó Robles.

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