“Nuestra más afamada poetisa y un pintor que aún el mundo sigue descubriendo, confluyen en esta obra que fuera publicada en 1950. Una obra excepcional que contiene los poemas de Gabriela Mistral ilustrados por el talento de un artista plástico como André Racz. El gran mérito de esta creación es el de haber reunido dos gigantes sensibilidades al servicio de la dignidad de la mujer en su más excelsa condición y experiencia: la de la maternidad”.

