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Año X, 20 de julio de 2018

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Chile sigue bajo el promedio de América Latina en representación femenina

Nuestro país fue uno de los últimos en sumarse a la lista de territorios que contaban con ley de cuotas, tras el estudio realizado por la investigadora COES-UDP Catherine Reyes-Housholder, se concluyó que aún quedan tareas pendientes como los espacios en candidaturas regionales y comunales, además de la carencia en sistemas de monitoreos.

Sofía Navarro

  Sábado 13 de enero 2018 17:09 hrs. 
congreso

 

A partir de marzo el Congreso contará con más mujeres en sus puestos. Esto luego que las elecciones de noviembre fueran el primer proceso democrático con una ley de cuotas en vigencia. La normativa exige a los partidos políticos presentar listas de candidatos equilibradas entre hombres y mujeres, donde ninguno de los dos sexos puede superar el 60% de presencia en el Parlamento.

Por lo anterior, la presencia de mujeres en cargos de representación en el Congreso aumentó un 6.9%, es decir, un 22.7% a nivel general, dejando atrás el 15,8% de 2013.

Pese a que muchos celebran la alza, el estudio titulado “Cuotas de Género: Repensando la Representación Política”, realizado por la investigadora COES-UDP Catherine Reyes-Housholder, concluyó que aún quedan tareas pendientes. Además, nuestro país se encuentra diez puntos bajo el promedio de mujeres en el Congreso en América Latina, donde la presencia femenina alcanza el 25.8%.

En conversación con Radio Universidad de Chile, la especialista analizó el panorama actual y proyección de la normativa desde un enfoque nacional e internacional.

Para la encargada del estudio, ‘muchas personas piensan que ha sido relativamente exitoso la primera implementación porque a partir de marzo de este año vamos a subir de 16% a 23% de mujeres en el congreso nacional, sin embargo, podemos mejorar la ley de cuotas”.

-Considerando el panorama político de nuestro país, ¿En qué puntos centraría la mejora de actual Ley de Cuotas vigente en Chile?

-Chile se destaca por tener una mujer presidenta con dos mandatos y la alta presencia femenina en los gabinetes, pero aun así hay poca presencia femenina en los cargos y de hecho, a nivel de alcaldes es muy baja.

El tener una mujer presidenta puede ser simbólico pero hay muchas deficiencias que esta ley de cuotas ayuda a solucionar, mucho del impacto de la ley depende mucho de los partidos políticos y de cómo reclutan a las mujeres candidatas.

-En su estudio, Chile está 10 puntos bajo el promedio del panorama Latinoamericano ¿En qué cree que se centra el principal punto?

-Aún queda trabajo que hacer, el promedio de mujeres en Chile sigue por debajo del promedio en América Latina y también, hay ideas de como implementar una ley de cuotas en otros ámbitos políticos, en otros cargos como alcaldes, cargos regionales como gobernadores y esto puede ser un tema a futuro. A ello, se debe considerar tener una ley de paridad en el futuro y avanzar con mecanismos de monitoreo e implementación.

-Uno de los puntos de discusión de esta ley son los prejuicios que enfrentó. Diversos actores mostraron su rechazo justificando que ‘afectaba la democracia’. ¿De qué forma se puede cambiar ese paradigma?

Viendo el mundo los países aprenden a través del tiempo implementar mejor nuevos mecanismos además, la ley chilena se caracteriza por tener buenos incentivos para fortalecer las campañas de mujeres.

Muchas personas dicen que la ley de cuotas va a disminuir la democracia y meritocracia política, la verdad es que la normativa puede mejorar la representación política porque sabemos que hay muchos estudios sociales que muestran que el talento político es distribuido en forma aleatoria entre hombres y mujeres. Sabemos que las mujeres son altamente capaces de ejercer cargos políticos, algunas son excelentes y no estamos aprovechando de su talentos porque hemos tenido más de 80% candidatos hombres en las últimas elecciones.

En sus dichos además, la investigadora Catherine Reyes-Housholder, concluyó que la normativa ayuda a aprovechar “el talento político, igualar la distribución de cargos políticos entre hombres y mujeres y así, como reemplazando hombres menos idóneos para mujeres más aptas para cargos, a lo que se suma, “mejorar la competencia entre hombres y mujeres, mejorar la meritocracia política que tiene fallas claras en términos de género y en ese sentido, ayuda a mejorar la calidad de democracia no solamente para mujeres sino para todo país”.

Cabe mencionar que Chile fue uno de los últimos en sumarse a la lista de los más de 100 países que tienen algún tipo de sistema de cuotas de género, en el documento expuesto por la profesional, se muestra que en comparación al 40% establecido en nuestra legislación, el resto de los países hablan de contar con cifras entre un 20% a 50%, siendo menos restrictiva que nuestro país.