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Año X, 18 de diciembre de 2018

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Ecologistas acusan a la Superintendencia del Medio Ambiente de no cumplir con su mandato

“La misión de la Superintendencia del Medio Ambiente es proteger el medio ambiente y la salud de las personas, asegurando el cumplimiento de la normativa ambiental”. Esta leyenda se lee en el sitio web de la institución, sin embargo no todos piensan que lo ha hecho correctamente.

Camilo Villa

  Domingo 14 de enero 2018 9:26 hrs. 
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Desde el mismo momento de su creación el año 2010, la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) ha estado en el ojo del huracán. No era de suponer otra cosa en un país como Chile, donde su patrimonio natural se ve constantemente amenazado por empresas transnacionales.

Y claro, tomando en cuenta que este organismo público -hoy presidido por el abogado Cristian Franz- tiene como función ejecutar, organizar y coordinar el seguimiento y fiscalización de las Resoluciones de Calificación Ambiental, entre otras, la presión sobre el ente se deja sentir con fuerza por las organizaciones ecologistas.

“La misión de la Superintendencia del Medio Ambiente es proteger el medio ambiente y la salud de las personas, asegurando el cumplimiento de la normativa ambiental”. Esta leyenda se lee en el sitio web de la institución, sin embargo no todos piensan que lo ha hecho correctamente.

Es más, el vocero de la Red Metropolitana No Alto Maipo, Anthony Prior, considera muy alejada la intención de la realidad:

“La SMA ha estado prostituida en favor de las grandes transnacionales, ha estado prostituida en favor de algunos grupos económicos en específico, de alguna manera hemos visto como se han llevado la Superintendencia para la casa”.

Para el activista, la institucionalidad ambiental actual ha sido construida por los mismos operadores que ejercen como autoridad en ella, y por tanto está en función de los grupos económicos al que también pertenecen estos personajes.

En ese sentido, Prior percibe que este último tiempo hay un excesivo manejo político de los plazos, que por cierto, ellos mismos fijan. Y no vacila al ejemplificarlo:

“El Superintendente Cristian Franz nos dijo en persona que el procedimiento sancionatorio actual en contra de Alto Maipo no debía superar los seis meses de tramitación, y ya llevamos 12 meses, entonces cuando uno ve que el gobierno va a cambiar, lo que uno piensa es que hay un manejo político de los plazos con la intención de endosar ciertas responsabilidades a la futura autoridad ambiental y no tomar decisiones como corresponde en la actual administración”, aseguró.

Por su parte el director del Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales (OLCA), Lucio Cuenca, piensa que la SMA se ha comportado erráticamente.

Cree que el organismo ha dilatado los procesos de sanción a proyectos como Alto Maipo o Pascua Lama, entre otros, por evidentes manejos políticos de los plazos.

“Todo esto empieza a ocurrir cuando estamos en las últimas semanas del gobierno y seguramente quieren dejar preparado el camino para que estos proyectos revivan o, en su defecto, dar una señal de autoridad en términos de que van a aplicar alguna sanción, pero esa es una situación incierta tomando en cuenta el comportamiento que ha tenido la Superintendencia hasta ahora”, comentó.

Juan Pablo Orrego, Director de la ONG Ecosistemas, considera que la SMA, derechamente, no ha funcionado bien, y asegura que esta visión es compartida por todos aquellos que se interesan por el medio ambiente. Sin embargo afirma que el problema no solo es del cuestionado organismo:

“Este es un problema de toda la institucionalidad, y tiene que ver con el trasfondo del modelo de desarrollo de Chile y sus prioridades. Pues seguimos atrapados en esta fase productiva primaria de la mega minería, de las plantaciones de pinos y eucaliptus, de la pesca industrial. Todo es contradictorio, porque este modelo es insustentable por naturaleza. Esto es estructural” afirmó.

La SMA no ha sido bien evaluada por los ambientalistas, y tampoco creen que la situación cambie en el próximo periodo de gobierno, pues aseguran que las reglas del juego seguirán siendo las mismas.