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Año X, 20 de julio de 2018

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Más del 40 por ciento de niños y niñas declara haber sufrido maltrato físico

Conocer y caracterizar los modelos y prácticas de crianza que privilegian las familias en la actualidad, desde la mirada de los niños y niñas, fue el objetivo principal de la investigación "Modelos culturales de crianza en Chile: Castigo y ternura, una mirada desde niños y niñas". El estudio estuvo a cargo del equipo investigador del Diplomado de Niñez y Políticas Públicas del Departamento de Antropología, de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile.

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  Domingo 1 de julio 2018 9:31 hrs. 
infancia

La violencia y maltrato contra niños, niñas y adolescentes sigue siendo una realidad a nivel mundial, pese a que muchos países, incluido Chile, ratificaron la Convención sobre los Derechos del Niño. Paulatinamente, nuestro país ha ido asumiendo nuevos desafíos en materia de infancia a través de la creación de organismos preocupados de sus derechos, así como también la relevancia pública que han adquirido ciertos problemas ligados a la niñez en medios de comunicación.

Sin embargo, fenómenos culturales como el adultocentrismo siguen marcando fuertemente la mirada y relación con niños y niñas, pues suelen ser tratados como objetos y no como sujetos plenos de derechos. En la cotidianeidad, cabe preguntarse ¿cómo las y los chilenos crían a sus hijos?, ¿cuál es la responsabilidad de las familias en su trato? y ¿cuál es la percepción de los propios niñas y niños respecto de la forma en que fueron criados?

Preguntas como está sirvieron de inspiración y análisis para el inédito estudio “Modelos culturales de crianza en Chile: Castigo y ternura, una mirada desde niños y niñas”, realizado por el equipo investigador del Diplomado de Niñez y Políticas Públicas del Departamento de Antropología, liderado por el profesor Dimas Santibáñez, encargado por la ONG World Vision. Sus resultados fueron presentaos este 28 de junio en el Salón de Honor de la Casa Central de la U. de Chile.

La muestra contempló 2 mil 456 estudiantes de séptimo y octavo básico de colegios municipales, particulares y particulares subvencionados de las regiones de Antofagasta, Metropolitana, Valparaíso, Biobío y La Araucanía. Los datos fueron recolectados a través de encuestas autoaplicadas, proceso realizado entre el 13 de octubre de 2017 y el 06 de abril de 2018, con el fin de caracterizar las percepciones de niños y niñas sobre sus experiencias de crianza en el contexto familiar, quienes revelaron haber sufrido violencia por parte de adultos.

Según los resultados, el rol de la mujer sigue siendo preponderante en la vida de sus hijos. De hecho, 9 de cada 10 niños encuestados viven con su madre, siendo ella quien asume las principales responsabilidades formativas y afectivas, mientras que el hombre es la segunda persona en tomar las decisiones en la familia.

Al interior del hogar, el 22 por ciento de los encuestados reportó sufrir maltrato psicoemocional, mientras que el 41,4 por ciento sufrió algún tipo de maltrato físico. En contraposición, el 93, 2 por ciento señaló experimentar algún tipo de expresión de ternura o cariño.

Por su parte, “los resultados cualitativos permitieron observar que entre los adultos persiste una concepción de la niñez que es incapaz de reconocer la calidad de sujeto de derecho de niños y niñas, es decir su calidad de personas”, indicó Dimas Santibáñez. Tras la investigación, el equipo investigador concluyó y resaltó la necesidad de abrir un debate sobre los factores que reproducen aquellos estilos de crianza que privilegian el uso del castigo y el maltrato y, por contraparte, es necesario promover estilos de crianza que reproduzcan y privilegian expresiones de ternura y reconocimiento.

“Detrás de todo esto se encuentra una profunda incapacidad del mundo adulto por reconocer en cada niño y niña una persona. El maltrato físico de un sujeto representa un tipo de desprecio que lesiona la confianza, socaba la autonomía y debilita la autoestima del otro”, argumentó el docente de la Facultad de Ciencias Sociales de la U. de Chile.

Erradicar la visión adultocéntrica de la infancia

Frente a las cifras y conclusiones de la investigación, la directora de Extensión y Comunicaciones de la Facultad de Ciencias Sociales, María Elena Acuña, subrayó la importancia del desafío ineludible que le recae a la sociedad de transformar las prácticas culturales respecto de los niñas y niños, y pasar de manera muy decidida de las declaraciones sobre su bienestar, “a una construcción de algo que en la Facultad hemos llamado un nuevo pacto social en relación a la niñez”.

Entre los desafíos del nuevo pacto, destaca la responsabilidad de las investigaciones por trabajar con niños y niñas en la comprensión de su mundo, de sus propios desarrollos psíquicos, afectivos, culturales, su propia visión y cómo los adultos debieran participar en estos procesos.

Según Acuña, hoy estamos también obligados a, en términos teóricos y metodológicos, “hacernos cargo de eliminar todos los sesgos que históricamente intermedian en la investigación sobre infancia”, como el sexismo y adultocentrismo, “una de las cargas más pesadas de esta reflexión”. También es necesario replantearse el etnocentrismo, pues “estamos obligados a mirar las realidades culturales diversas que modelen y determinen la vida de los niños”, apeló.

Otro de los fenómenos sociales que ha cruzado a las sociedades y que también afecta a la infancia es el racismo, y es que en un contexto global no se puede dejar de observar con preocupación las distintas formas y expresiones de éste, incidiendo en la vida de los niños y niñas de Chile y el mundo.

“Como Facultad pensamos que es necesario comprender qué es lo que los niños sienten como sus propios derechos, cómo los están viviendo e involucrarlos en procesos fundamentales como son las transformaciones del modelo educativo, la construcción de las ciudades, los cambios en políticas alimentarias, entre otros; todas esas iniciativas tienen al niño como objeto y no como sujeto partícipe”, criticó la también académica del Departamento de Antropología.

En la misma línea, la directora Ejecutiva de World Vision Chile, Sandra Contreras, señaló que no bastan los buenos deseos o la existencia de algunas organizaciones, y que no basta con que el Estado o la sociedad civil quieran impulsar cambios en materia de infancia: “todas y todos tenemos una responsabilidad con los niños y niñas en Chile”.

Durante los últimos años, se han vivido, lamentablemente, múltiples casos de vulneración de derechos, por lo que si “queremos mejorar la calidad de vida de las familias, necesitamos que la labor de crianza sea compartida,  y no recaiga solamente en las mujeres”. Además, requerimos de “una crianza con ternura, que establezca y desarrolle relaciones de amor y simetría, reivindicando el derecho a cuidarlos, tratándolos como sujeto con derechos”, aseveró Contreras.

El estudio también fue comentado por un panel integrado por Mauricio Carreño, asesor de la Subsecretaría de la Niñez, Patricia Muñoz, defensora de la Niñez, y  Anna Grellert, asesora Regional de Protección de World Vision.

Fuente: Carolina Escobar, Facultad de Ciencias Sociales.