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Premio Nacional de DDHH 2014: Reforma debe incluir “educación para la democracia”

En conversación exclusiva con Radio Universidad de Chile, la abogada María Soledad Cisternas se refirió a temas como la reforma educacional y la necesidad de abordar temas de fondo en el proceso para reconocer las diversidades e igualar las oportunidades a todos los chilenos…

Paula Correa

  Martes 29 de julio 2014 11:50 hrs. 
María Soledad Cisternas Reyes

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“Evitar la muerte civil” y “hacer frente a la ciudadanía inacabada de las personas con discapacidad” ha sido el eje de trabajo de María Soledad Cisternas, abogada de la Universidad Católica graduada con distinción máxima cuando su visión menguaba producto de una enfermedad  llamada “retinitis pigmentosa” que produjo su ceguera.

Aun así, continuó su formación con un Magister en Ciencias Políticas, se desempeñó como académica y llegó a las Naciones Unidas. Hoy agradece el reconocimiento que la convierte en la segunda Premio Nacional de Derechos Humanos, desde que el Instituto comenzó con este mandato el 2013 destacando la labor de Viviana Días por su rol de defensora ante las violaciones a los derechos en dictadura. En ese sentido, la abogada se mostró orgullosa y honrada,  pero, más allá de que el premio se le otorgara a su persona, destacó que se resalta este tema, por ahora muchas veces postergado.

“Creo que el reconocer la defensa de Derechos Humanos en áreas que muchas veces han estado invisibles, infra-protegidas, o donde simplemente las personas ni siquiera tienen la posibilidad de reclamar sus derechos, considero que es un avance muy grande, una vanguardia socio-jurídica, una evolución en nuestro país y eso creo que hay que subrayarlo y relevarlo en nuestro país”, afirmó.

La Presidenta del Comité de Naciones Unidas por los Derechos de las Personas con Discapacidad afirmó que el gesto impacta a la sociedad en su conjunto. “Esto es como las mesas de pool, cuando se golpea un bolo se golpean los demás”, afirmó y añadió que el premio es un “espaldarazo importante” en la toma de decisiones, la voluntad política, para dedicarse a los sectores que representan distintos aspectos de los Derechos Humanos, miradas distintas.

La abogada puso acento en la necesidad de trabajar la toma de conciencia ante el fuerte desconocimiento que existe en la materia y, de avanzar, para eliminar los estereotipos, los prejuicios, las prácticas nocivas, volviendo a destacar los méritos, las capacidades y habilidades de las personas.

“Allí está la base de todo lo que viene después: la toma de decisión, legislación, políticas públicas entender que estamos atrás con el modelo caritativo, médico asistencialista, sino que vamos adelante con el modelo de Derechos Humanos”. En ese sentido afirmó que la educación es clave y se pronunció sobre la Reforma Educacional.

“Hemos trabajado toda la gama de la diversidad, no sólo de las personas con discapacidad, sino que distintos aspectos y por eso mismo es que con mucha propiedad y muy responsablemente, señalo que hoy día la reforma educacional tiene que cruzar aspectos de fondo, no solamente la forma sino que a la pareja, en paralelo, aquellos aspectos sustantivos que requieren de distintas adecuaciones que es necesario estudiar”, señaló.

La también profesora del Magister en Educación Inclusiva de la Universidad Central, afirmó que las mallas curriculares deben ser enriquecidas en formación en Derechos Humanos y en Educación para la Democracia, en el nivel superior pero también en básica y media. “Son columnas vertebrales del Estado democrático”, afirmó.

Además, sostuvo que hay mucho que hacer en el área laboral, porque el trabajo significa y muchas personas con discapacidad aptas para trabajar no están en posibilidades de hacerlo debido a “una deficiente inclusión laboral”.

“Reconozco que hay distintas iniciativas en el país, en la región para esta inclusión, pero todavía debemos permear a los empleadores, al sector público y privado, para entender que los trabajadores con discapacidad son realmente una oportunidad para los distintos sectores al incorporar esta masa de trabajadores tan significante”, sostuvo.

María Soledad Cisternas apuntó a otras áreas como hacer frente al maltrato, los abusos, violencia, que bajo ciertas circunstancias puede constituir tratos crueles, inhumanos y degradantes. “Hay que ir a ese sector y erradicar esas prácticas”, afirmó.

Además, indicó que en cuidar del consentimiento libre e informado en la autorización para tratamientos, cirugías e internaciones, tiene que ver con la dignidad de las personas, así como defender la protección del Derecho a la Información y Libertad de Expresión, como fórmula fundamental para la inclusión.

Desde su posición de abogada también apuntó al igual reconocimiento como personas ante la Ley y el ejercicio de la capacidad jurídica en igualdad de condiciones, con apoyos y salvaguardias.

En ese sentido, agradeció el anuncio del titular de Justicia, José Antonio Gómez, sobre la tramitación que el gobierno está haciendo en el Congreso de una iniciativa que pone fin a la prohibición que hoy tienen las personas con discapacidad para acceder al ejercicio de la judicatura, pero a la vez fue crítica de los tiempos: “Hace más de 20 años atrás escribí un artículo que se llamaba: ‘La Justicia es ciega’, hoy día es anacrónico hablar de estas prohibiciones y estoy cierta de que esta iniciativa legal va a salir a una pronta conclusión positiva para esta igualación de oportunidades”, afirmó.

“Cuando se habla con personas con discapacidad se tiende a pensar en una parcela en el ejercicio de los derechos pero la discapacidad cruza el entre-ramado social, la diversidad de ideologías políticas de credos religiosos, etcétera y desde esa mirada es que uno debe ver los desafíos de implementación”, sostuvo y añadió que “las grandes mayorías son precisamente la inclusión e integración de distintos sectores, pero está cruzado por diversas interseccionalidades que es necesario poder afrontar en el siglo veintiuno”.

 

 

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