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Año XIV, 18 de agosto de 2022

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Dirigentas cuestionan actividad del Día de la Mujer Indígena y exigen avances reales

La Presidenta Michelle Bachelet participó de la inauguración de la Feria de la Mujer Indígena, iniciativa que fue criticada por organizaciones: apuntan a la "folclorización" de este tipo de ceremonias y pidieron progresos concretos.

Paula Correa

  Viernes 5 de septiembre 2014 18:41 hrs. 
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El Servicio Nacional de la Mujer (Sernam) y la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi) presentaron este viernes la Tercera Feria de la Mujer Indígena, donde más de 90 mujeres de los pueblos originarios de distintas regiones del país exponen sus productos y servicios en la Plaza Bulnes, en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer Indígena.

La Presidenta Michelle Bachelet asistió a la instancia y afirmó que se debe hacer frente a “discriminaciones profundamente arraigadas en nuestra sociedad, a las que se suman discriminaciones de género, en el caso de las mujeres”, lo que “implica también superar desventajas territoriales, producto del centralismo”.

Además, destacó el rol de los pueblos: “Tenemos mucho que aprender de sus culturas ancestrales, de la relación que mantienen con el medio ambiente, del valor que le asignan a la solidaridad, al apoyo recíproco, a la comunidad. Y sobre todo debemos comprender que con sus miradas podemos completar nuestra visión colectiva como nación, porque desgraciadamente hemos construido una visión de nuestra identidad que no reconoce en plenitud la realidad multicultural y diversa de Chile”, afirmó la mandataria.

Asimismo, Bachelet apuntó a “una deuda que hay que saldar construyendo un nuevo trato con nuestras etnias” y se refirió al trabajo de su Gobierno en la materia, destacando la Consulta a los Pueblos que establece el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la agenda de entrega de tierras.

Sin embargo, estos dos puntos han sido sumamente criticados. La consulta arrancó con oposición de los dirigentes desde Arica hasta Puerto Williams ante el mecanismo sobre el que se rige, el polémico Decreto 66 que no la hace vinculante. En materia de tierras también hay cuestionamientos: hace pocos días en La Araucanía marcharon organizaciones molestas con su ejecución, al considerar que el proceso está “viciado y al alero del mercado”.

Justamente ese es uno de los puntos que irrita a los dirigentes, ya que la misma Feria de la Mujer Indígena se enmarca en una lógica comercial de desarrollo de los pueblos. Para Millaray Paillalef, vicepresidenta a Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas (Anamuri), este tipo de conmemoraciones, que implican recibir flores y homenajes, no son un real aporte: “Esto también se ha institucionalizado y ha quedado sólo como una fecha de recordatorio, pero creo que debe pasar de ser sólo un día y que  no se folclorice tanto, sino que sea un día de lucha, donde se reconozca el papel que jugamos las mujeres indígenas acá en Chile”, afirmó.

“Hoy en día, por ejemplo, se están realizando consultas donde las mujeres indígenas tenemos nula participación”, agregó.

La dirigenta consideró que la fecha tiene igual destino que el 8 de marzo, el Día de La Mujer, ya que se hacen eventos pero no se habla de los temas de fondo, como la desigualdad que recalcó un estudio de Conadi según el cual las mujeres mapuches ganan un ingreso hasta un 66 por ciento inferior a las no indígenas.

Además, están los asuntos “fuera del modelo” que dicen relación con el respeto a sus formas de vida y que más se violan. En esa línea, Millaray Paillalef afirmó que países como Ecuador y Bolivia han avanzado más que Chile, donde “el modelo es casi incuestionable”.

Por su parte, Ángela Cuenca, coordinadora del Colectivo CASA de Bolivia, dedicado al desarrollo de los pueblos indígenas y el medio ambiente, recordó que la fecha fue instituida en el Segundo Encuentro de Organizaciones y Movimientos de América realizado en Tiahuanaco, Bolivia, en Honor a Bartolina Sisa, una mujer aymara que comandó batallones para evitar que los españoles se llevaran las riquezas en 1782. Poco después fue brutal y cruelmente asesinada para que todos vieran el castigo que le esperaba a quienes contradijeran a los conquistadores.

Según Cuenca, pese a su antigüedad, la historia sigue siendo vigente y situaciones similares se reproducen en todas las mujeres de América Latina: “Si bien estamos ahora en tiempos de discursos democráticos, multiculturales, estamos hablando de garantizar a las mujeres ahora una vida libre de violencia. Lamentablemente en toda América Latina estamos viendo que las mujeres continúan afrontando otras formas de violencia”, afirmó y añadió que dentro de ellas está la violencia medioambiental, que se da con el despojo de sus tierras, “donde muchas  mujeres son criminalizadas y hasta desaparecidas”.

La especialista afirmó que la Declaración de Naciones Unidas sobre los derechos de los Pueblos Indígenas es poco respetada en nuestro continente y llamó a las mujeres a no conformarse con que se falten garantías como el derechos a la no discriminación, la integridad cultural, los derechos de propiedad, uso, control de acceso a la tierra y bienes naturales, al desarrollo, al bienestar social, a la participación política, al consentimiento previo, libre e informado.

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