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Año XII, 28 de octubre de 2020

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Desclasificación de archivos de la CNI revela extensa red de seguimiento a organizaciones sociales

La Fundación Salvador Allende y Londres 38 desclasificaron hoy un archivo de la Central Nacional de Informaciones (CNI) que estuvo por años oculto en el ex Cuartel General del organismo. Los documentos dejan al descubierto la presencia de una extensa red de vigilancia a la ciudadanía, las organizaciones sociales y políticas, además de a sujetos particulares que se oponían a la dictadura.

Paula Correa

  Miércoles 19 de noviembre 2014 16:00 hrs. 
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Son 429 documentos de la CNI encontrados cuando trabajadores realizaban labores de recuperación arquitectónica n la casona ubicada en República 475, que hasta 1990 funcionó como Cuartel General.

El año 2004 el ejército devolvió al Gobierno siete propiedades utilizadas por la DINA y la CNI y luego las puso en venta. Una de ellas, este centro de operaciones, fue comprada por la Fundación Salvador Allende para instalar el Museo de la Solidaridad que hoy se ubica en dicho espacio de memoria.

Al adquirir la propiedad localizaron en el subterráneo una central telefónica de alto nivel, donde se realizaban intercepciones, pero, además, al retirar unas placas de yeso del techo cayeron varias láminas con valiosa información producida directamente por la CNI.

Estas consignaban el presupuesto y estructura de la organización, confirmando, que la Central Nacional de Informaciones no funcionaba como un grupo independiente, sino que dependía de forma directa de la presidencia de la República a través del Ministerio del Interior.

Las láminas fueron incautadas por el departamento quinto de la Policía de Investigaciones (PDI) y entregadas al Ministro Hugo Dometsch, quien estaba a cargo de las causas relacionadas con la Central, manteniéndose en confidencialidad.

En este sentido, el arquitecto de la Fundación Salvador Allende, Miguel Lawner sostuvo “es inadmisible es que habiendo transcurrido casi diez años desde que (las láminas) fueron descubiertas y entregadas al gobierno legítimo de esos años, con los procedimientos regulares que había que realizar, hasta el día de hoy no seamos capaces de recuperarlas”, afirmó.

Lawner añadió que “la Fundación siempre pensó que el material incautado debía quedar expuesto públicamente, unido al sitio que hemos conservado. No podemos pasar esto por alto”.

Dentro de la información que aún no ha sido devuelta, figura un directorio telefónico de todos los agentes que estaban infiltrados en organizaciones sociales o servicios claves del país, además de un libro de contabilidad. En total, estiman, lo que se está publicando hoy, sería menos del diez por ciento de la información.

Sin embargo, no deja de ser material contundente. Entre las fichas liberadas se constata material de espionaje nacional a Perú y Bolivia. También se puede observar claramente el análisis e infiltración en situaciones emblemáticas como la huelga de la mina El Teniente y la de los trabajadores bancarios del año 80.

Además, hay información y fichas personales que revelan seguimiento de los dirigentes sociales individuales. Se informa, por ejemplo, de la detención de Elizandro Sandoval Torres, del MIR, quien al año siguiente de la producción de los datos, fue asesinado.

Ante esto, María José Pérez, Coordinadora de Londres 38, afirmó que, como han insistido en la Campaña “No Más Archivos Secretos”, aún es posible recuperar documentos creados por la represión.

“Lo que venimos instalando desde Londres 38 sobre que el acceso esta información es una demanda y una responsabilidad del conjunto de la sociedad queda reflejado por los contenidos de este archivo. Es decir, es la sociedad en su conjunto y cualquier forma de organización y articulación la que eran vigilada en esa época, para su sorpresa, incluso las acciones de la derecha”, afirmó.

La Coordinadora del Espacio de Memorias añadió que “este archivo además comprueba que existen textos de la represión que están y que pueden ser accesibles para el Gobierno, el Congreso y la Justicia”.

Para la dirigenta a estos organismos públicos les corresponde hacer el esfuerzo por recuperar los archivos que aún siguen en manos de las fuerzas armadas, policiales y de inteligencia. En esa línea, increparon al ministro Hugo Dolmetsch a dar una respuesta clara de dónde se encuentra ésta información en particular.

También recordaron que los datos que emanan de los informes que elaboraron las comisiones de Verdad y Reconciliación (Rettig) y sobre Prisión Política y Tortura (Comisión Valech), están fuera de la esfera pública, porque se le impuso 50 años de silencio, con lo que, afirman, se ponen trabas al avance de la verdad y la justicia.

En el sitio electrónico www.londres38.cl está disponible una parte de los Archivos de la CNI, así como los documentos de análisis general de sus contenidos y un índice archivístico para investigadores o quienes quieren conocer más en profundidad este material.