Diario y Radio U Chile

Año XI, 25 de junio de 2019

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El libro que recoge el pensamiento de Carlos Prats

Este viernes a las 12 del día se presentará la reedición del libro “Prats, un proyecto inconcluso”, de los autores Hernán Soto y Juan Carlos Arriagada. En esta obra se releva el pensamiento político del General y ex Comandante en Jefe del Ejército Carlos Prats, quien fuera asesinado por la dictadura en Argentina en 1974 , junto a su esposa Sofía Cuthbert. En conversación con Radio Universidad de Chile, Juan Carlos Arriagada expone la necesidad de que las nuevas generaciones conozcan la figura del General Prats, para quien el acercamiento entre el mundo civil y militar era una piedra angular de cualquier proyecto de país que se quisiera construir para el futuro

Gonzalo Castillo

  Jueves 8 de enero 2015 16:29 hrs. 
Prats 3

En conversación con Radio Universidad de Chile, Juan Carlos Arriagada, co-autor del libro “Prats, un proyecto inconcluso”, de Ediciones Radio Universidad de Chile, expone las principales características del pensamiento del ex Comandante en Jefe del Ejército como su preocupación por acercar la institución castrense a la sociedad civil, su apoyo resuelto a la Doctrina Schneider que dispone la profesionalización del Ejército y su respeto a la Constitución, entre otros. Además, Arriagada sostiene que es necesario que las nuevas generaciones conozcan en su plenitud la figura del General Carlos Prats para proyectar su obra hacia el futuro.

Qué los motiva a reeditar este libro, a veinte años de su primera edición

Hace cuarenta años fue asesinado el General Carlos Prats y eso ya es un motivo, pero lo esencial es que el pensamiento del general Carlos Prats es un pensamiento de acercamiento del mundo militar a lo que ellos denominan el pueblo que fue base de su relación con el Presidente Allende, siendo él un militar por excelencia, con calificaciones de primer nivel, con formación, pero con una idea central: que era posible que el mundo militar participara junto al pueblo en la construcción de elementos tan básicos como era una soberanía geo-económica del país, un país íntegro, dueño de sus riquezas y proyectado en esa dimensión al resto del mundo. Entonces ese pensamiento del General, es un pensamiento absolutamente vigente. Naturalmente ha cambiado en los últimos 40 años, el mundo y el país han cambiado, pero las ideas esenciales del General, la idea de una democracia avanzada, pero la idea central y principal es que las Fuerzas Armadas se deben a su pueblo, se deben al respeto a la soberanía de ese pueblo, el país les entrega a ellos las armas para defender esa concepción, y lo del general Carlos Prats está absolutamente vinculado a la doctrina inicial que encabeza el General René Schneider, que también fue asesinado, y que fundamenta que en un país como el nuestro puede darse el gobierno que estime conveniente, siempre que la mayoría del pueblo así lo considere. Entonces hay un elemento de vigencia de ese pensamiento porque en la situación actual, los temas militares no se conversan y nosotros vivimos un drama, el drama de hace 41 años del golpe militar, muestra que esas cosas no se pueden volver a repetir.

Prats

Por qué utilizan el concepto de “proyecto inconcluso” para referirse al pensamiento de Prats

Es la visión inconclusa porque Allende lo que va a hacer es encabezar un proceso de construcción de un desarrollo de un país independiente, de la concepción de una democracia avanzada, de una participación en que la mayoría de la población puede tener roles que hoy día le son negados en lo esencial. Entonces es la construcción de una visión de país que tiene en la democracia un elemento esencial, que tiene en el desarrollo de sus riquezas básicas para bienestar de toda la población, resolver temas de salud y educación, que este país tiene todas las capacidades para hacer eso. Ese proceso que encabeza el Presidente Allende, con todos sus grandes logros y a la vez sus errores y debilidades, el General Prats lo acompaña en su visión de país desde el mundo militar, y es un proyecto inconcluso entonces por ese doble sentido, del país –que hoy estamos en una etapa de reformas, lo que es un gran paso- pero esta etapa de reformas requiere una visión más integral de país, requiere avanzar a cambios más estructurales, y en la visión del General Carlos Prats, desde el mundo militar, se ve que para ellos como militares el participar de un desarrollo de país, no solamente en los temas limítrofes, esta soberanía geo-económica que implica que el país deba preocuparse que sus riquezas básicas sean para el bienestar del país, que el mar y las riquezas marítimas, es decir que todo lo que el país tiene, la energía, etc. se use para el bienestar del país. Y ese es un proyecto inconcluso, y el pensamiento del General aporta mucho porque ya no es la visión solamente de gente de izquierda o del mundo más radicalizado, estamos hablando de los militares. El General Prats fue un hombre que nunca adscribió a una doctrina política, pero sí adscribió a una doctrina de cambio de país, de una construcción de país que lo puede tomar el centro político, en determinados aspectos, y naturalmente la izquierda con mucha más razón. Lo que él sí condena, básicamente, es la construcción de estos poderes oligárquicos a los cuales él se enfrenta, quienes le hacen la guerra, y hacen que renuncie a la Comandancia en Jefe, y también están detrás de su asesinato porque él se da cuenta que con esos poderes oligárquicos es imposible que el país pueda aspirar al desarrollo pleno.

La idea de Seguridad Nacional que el general Prats plantea, resultaba ser avanzada para su época como Comandante en Jefe del Ejército

Absolutamente. Es avanzada, pero corresponde también a un proceso al interior de las Fuerzas Armadas, porque remite a un pensamiento constitucionalista en la llamada Doctrina Schneider, es decir el país debe avanzar con lo que la mayoría democráticamente resuelva. Esa visión que el General Prats toma y la desarrolla al campo de la economía, de las riquezas básicas, de la concepción de integración economía con el resto de las naciones desde el punto de construcción independiente del país. Soló la concepción de “soberanía geo-económica”, que es un punto de entendimiento entre el Presidente Allende como Generalísimo de las Fuerzas Armadas, y el General Carlos Prats como Comandante en Jefe del Ejército, es una visión que vista desde hoy instalada en los años 70, da cuenta de un desarrollo de un país, de un país que era admirado a nivel mundial, de un país en una búsqueda especial, y de un proyecto muy especial, y que al mismo tiempo atentan contra sus propias posibilidades de lograr sus objetivos porque las fuerzas opositoras que defienden determinados intereses naturalmente buscan impedirlo, y está el caso de Estados Unidos que en primer lugar asume la necesidad de echar abajo esto, porque esto no es un tema sólo de Chile, la experiencia de la Unidad Popular (UP), la experiencia de la relación cívico-militar en la UP, es una experiencia que hoy en día la puedes ver en Ecuador, la puedes ver en Bolivia. El proyecto de Allende, en el sentido de esta construcción amplia, generosa y democrática con la unidad entre socialismo y democracia como elementos básicos, es lo que hoy son las experiencias del siglo XXI, es muy anticipatorio lo que ellos están haciendo en ese tiempo. Y claro, la tragedia todos la conocemos, pero como semilla eso es lo que queda. Y eso es lo que hoy día está en desarrollo. Y es por eso que es un proyecto inconcluso, porque en general los jóvenes de hoy, esto no lo conocen, y el esfuerzo central nuestro, más que un esfuerzo de nostalgia por lo que ocurrió, es un esfuerzo de posta, de que hay otra generación que estos temas deben conocerlos, tienen que abordarlos porque no se puede construir un país sin considerar esas relaciones, la relación cívico-militar es fundamental.

¿La sociedad chilena, así como el Ejército, han logrado redescubrir la figura del General Prats desvinculado de la identificación política que se le ha achacado en todo este tiempo?

Ya en la misma etapa de la UP había un respeto altísimo al General Carlos Prats por su integridad, y porque él era un militar que expresaba un cierto poder del Estado, pero en función del respeto a los poderes democráticos como tal, entonces no era un respeto no sólo de la izquierda, un amplio sector de la Democracia Cristiana también, y en la derecha también, si la campaña por la renuncia del General no fue una campaña masiva, fue de los líderes principales del mundo del golpismo. Entonces lo que se va a construir es una leyenda negra, que en particular va a ser digitalizada por Augusto Pinochet, porque quien más conocía a Pinochet era justamente el general Prats que lo estimaba como un hombre de su plena confianza. Y cuando él renuncia propone a Pinochet, porque piensa que él va a ser la posibilidad del diálogo que había buscado hasta el final con el Cardenal Silva Henríquez para evitar que se pudiera producir la posibilidad del golpe. Por eso para un amplio espectro del arco político, el General Prats es una persona de respeto. Pero después del golpe lo que se produce es una campaña de desprestigio, tanto contra Allende y la UP como con el General Prats, porque el General era visto como una figura de relevo, un hombre que concitaba un apoyo muy amplio, entonces era peligroso particularmente para Pinochet. Es por ello que Sofía Prats con mucha razón escribe en el prólogo que fueron condenados los responsables directos del asesinato de su padre, pero no quien dio la orden. El General Carlos Prats no es un hombre que le pertenezca a la izquierda, le pertenece a todo el pensamiento democrático de este país, al pensamiento avanzado sobre la construcción que este país requiere. Pero el gran drama que persiste es que el General Prats sigue siendo desconocido, y en esa dirección va el libro, traer a nuestra época la importancia de un pensamiento que para la discusión de los temas y transformaciones de hoy y para el futuro son esenciales. De hecho, el General Prats como Jefe del Estado Mayor previo a las elecciones del 70, le corresponde encabezar un equipo que debe predecir el resultado de ese proceso, y predicen con sólo algunas décimas de diferencia lo que nadie esperaba que era el triunfo de Allende.

Juan Carlos Arriagada Co-Autor "Prats, un  proyecto inconcluso"

Juan Carlos Arriagada
Co-Autor “Prats, un
proyecto inconcluso”

 

De la lectura del libro sorprende la clarividencia del pensamiento del General Prats, lo que queda reflejado en los escritos que ustedes exponen

Absolutamente. Eso es parte de la esencia de nuestro trabajo con este libro. El General Prats después del “Tanquetazo” de julio del 73 se reúne con los militares y les dice qué es lo que vamos a hacer. Vamos a ser el un ejército que va a mantener la relación con el pueblo o le vamos a hacer el juego a los grandes poderes de este país. Él anticipa lo que va a ser la dictadura, que va a ser terrible, que ocurrirán dramas mayores. Pero no sólo anticipa el drama, anticipa la salida a eso. Por eso nosotros tomamos algo de su concepción de la democracia avanzada. Él habla de que Chile debe ser conducido por una fuerza política y social que involucre a un 66%, que los viejos tres tercios de la política chilena deben transformarse en una mayoría nacional de dos tercios. Él da también claves de cómo debería ser el desarrollo. Él habla de la unidad de los institutos armados, pero siempre sosteniendo un rol fundamental del Estado. Prats parte de la base que el Estado debe ser el conductor del desarrollo del país, y no sólo tener un rol subsidiario. Entonces la clarividencia del General no sólo tiene que ver con lo que se va a producir, es de alertar, de jugarse a fondo en el diálogo. Él como Comandante en Jefe, se entrevista con la Central Única de Trabajadores (CUT), a quienes también les tiene un enorme respeto y así lo expresa cuando dice que en este país los trabajadores no son borregos, son fuerzas organizadas. Entonces es un Ejército que dialoga con todo este mundo para evitar la salida violenta. Él se la estaba jugando por otra cosa. Pero a la vez también, durante su exilio en Argentina, él es clarividente con respecto de su propia muerte, ya que en el prólogo de sus memorias pone una cita de un escritor boliviano, que es como una despedida para decir solamente que fue un hombre sencillo que cumplió con lo que debe ser. Entonces hay una clarividencia en lo que va a suceder en el país, en torno de su propia situación, porque él podía haber salido de Argentina con pasaporte extranjero, pero su concepto de ética y de honor es tan alto que rechaza partir con documentación extranjera. Y acá en Chile se le niega eso para asegurar su permanencia en Argentina y lograr su ejecución. Pero también es clarividente en relación con lo que este país debe aspirar a construir, y eso a 40 años significa que es un personaje que tiene trascendencia.

¿El Ejército ha hecho todos los esfuerzos por esclarecer el asesinato del general Prats y su esposa Sofía Cuthbert, además de haber realizado una sincera introspección sobre su rol para rehabilitar la figura del ex Comandante en Jefe?

Cuando publicamos este libro en su primera edición el año 1994, el Ejército negaba todo. Luego, desde el año 2004, a treinta años del asesinato del general, se hizo la ceremonia religiosa de su entierro. Estos son códigos al interior del Ejército que son valorables, así como el hecho que hayan nominado el campo militar de San Bernardo como “Carlos Prats”. Pero el rol jugado por los altos mandos del Ejército, fueron y han sido absolutamente insuficientes. En Argentina el proceso avanzó mucho más y fue más radical en las condenas, de lo que lo fueron los tribunales chilenos. A uno de los agentes que participó del crimen le dieron cadena perpetua, en Chile no ocurrió lo mismo. Pero hay que valorar que se haya iniciado un proceso.

Ahora, decir que el Ejército haya asumido el legado del General, en relación a sus concepciones soberanía geo-económica, construcción democrática y de participación, es todavía un proceso a darse. No están los estudios ni los gestos en este sentido. Es tarea pendiente asumir al General Prats no solamente como un nombre, como un militar técnicamente destacado. Hay que asumir su visión más amplia.

En la reedición de este libro, ustedes han contado con algún tipo de apoyo, de cualquier tipo, del Ejército como institución

El aporte más importante que hemos tenido en ese sentido, ha sido el de la familia Prats Cuthbert, porque hay un interés de María Angélica, de Cecilia y Sofía quienes han sido ejemplares en la búsqueda de verdad y justicia en relación con el caso de sus padres, y también en los esfuerzos por reconstruir la figura de su padre, dar a conocer quién fue, más allá de cualquier visión sesgada. Entonces ellas han sido fundamental para poder reeditar esta obra, y son ellas las que tienen vínculos y relaciones con la institución y han hecho llegar invitaciones y notas al respecto.

En general, para cualquier ciudadano el que haya una relación abierta entre el mundo militar y el civil es una necesidad y una urgencia. Entonces que se dialogue en relación con quién fue el General, son cosas que hay que producir en este país. Requerimos que estos temas no sean algo del pasado, sino que formen parte del diálogo en el presente, y así hacerle justicia al General, quien no tuvo reparos en reunirse a dialogar, ir a poblaciones. De hecho, a él le interesaba saber por qué los jóvenes iban en forma tan masiva a los trabajos voluntarios durante el gobierno de la UP, y pasó a buscar en su auto a Gladys Marín y fueron a Rengo porque él quería entender cómo estos jóvenes no les interesaba la plata ni los medios materiales, sino que ir a ayudar a los campesinos y a la gente pobre en general. Entonces ahí él veía que había signos de un país que se podía construir de forma distinta. En ese sentido, esa relación abierta entre el mundo militar y civil es lo que debemos lograr, y esto no es sólo tema de los militares, sino también de los civiles. Un civil no puede concebir todas sus ideas de cambio, sin tener en cuenta a estas instituciones que hay que permearlas a la necesidad del diálogo, de la reforma y de los cambios. Ellos no pueden vivir ajenos a lo que pasa en Brasil, en Ecuador y Venezuela, porque estos países están construyendo proyectos. Ellos no sólo tienen que ser guardianes de nuestras fronteras, tienen que hacer otras labores importantes para la sociedad, pero eso se logra sólo con el contacto con el mundo civil, y este libro viene a ser una invitación a eso.

¿Y cómo percibe la relación entre el mundo militar y el civil que tanto le preocupaba al General Prats, en la actualidad?

Para reconstituir una relación a ese nivel exige tener un proyecto de país hacia dónde se quiere llegar, y es en esa construcción en donde hay que buscar los puntos de acuerdo, pero también hay que buscarlos en relación con los temas como las heridas del pasado que hay que resolver con acciones concretas, como el reconocimiento, el aporte a la justicia, el condenar abiertamente porque no pueden existir instituciones militares que tengan el retrato de Pinochet, o que se utilicen nombres de militares que han sido condenados, eso no posibilita esta relación. Los gestos deben venir desde ese plano, pero también la civilidad no puede permanecer como un mundo cerrado. No puede negarse a, tiene que aspirar a, porque ese fue un gran error cometido en el pasado, y esa enseñanza no se puede perder, es decir no conocer a los militares, no relacionarse con ellos es una gran debilidad de cualquier proyecto social, económico y político de un país. Si bien lo que ha pasado no se puede borrar, son hechos concretos en los que hay que tomar medidas, la construcción tiene que ser conjunta a la larga, aunque hoy sea difícil, y para eso las organizaciones de la sociedad tienen que ser fuertes, el mundo popular tiene que reorganizarse porque las instituciones armadas no van a hablar con sectores sociales sin representación. Por eso el diálogo es esencial.

Este viernes al mediodía será presentada la reedición del libro “Prats, un proytecto inconcluso” de Ediciones Radio Universidad de Chile. El acto se realizará en el Salón de Honor de la casa central de la Universidad de Chile, y contará con la presencia del rector Dr. Ennio Vivaldi quien comentará esta obra.