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Año XII, 26 de enero de 2020

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Encuesta CEP: El descalabro difícil de revertir para el Gobierno

La corrupción y la delincuencia fueron dos de los temas que se tomaron la opinión pública, de acuerdo a la última encuesta del Centro de Estudios Públicos (CEP), y que arrojó, además, la peor evaluación de un gobierno desde que acabara la Dictadura. Analistas plantean la extrema dificultad que el Ejecutivo tiene para revertir este escenario, y sostienen que es evidente la pérdida de control de la agenda política de parte de La Moneda.

Gonzalo Castillo

  Viernes 19 de agosto 2016 20:41 hrs. 

“Como Presidenta no voy a aflojar, esto es lo que motiva a seguir dando la pelea todos los días”, fueron las escuetas palabras usadas por la Presidenta Michelle Bachelet para expresar su postura frente a los resultados arrojados por la encuesta CEP de este viernes, que mostraron un 15 por ciento de apoyo a su figura, en contra de un 66 por ciento que la desaprueba.

Además, el estudio reveló que un más de un 60 por ciento de los encuestados no tiene decidido por quién votará en las futuras elecciones presidenciales, lanzando un manto de dudas sobre el futuro de la carrera por La Moneda, a pesar que el ex presidente Sebastián Piñera lidera las intenciones de voto, pero con un magro 14 por ciento.

Para el cientista político del Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de Chile, Alejandro Olivares, la encuesta viene a confirmar la tendencia al alza del “malestar de la gente con la clase dirigente, malestar que algunos han llamado crisis”, dada la bajísima aprobación que las dos coaliciones políticas más importantes tienen entre la población: Un 10 por ciento a Chile Vamos y un 8 por ciento a la Nueva Mayoría.

Mauricio Morales, director del Observatorio Político Electoral de la Universidad Diego Portales (UDP), señala que un aspecto “positivo” que se puede extraer de los resultados de la encuesta CEP, es que “la democracia chilena puede resistir a bajos niveles de aprobación presidencial y a una inexistencia de liderazgos consolidados”.

“Es un gobierno descontrolado en términos de la agenda política que está colocando en el Congreso, ha sido un gobierno un tanto rápido en producir legislación, pero también ha sido un gobierno errático en el proceso de producción de esa legislación, ejemplo de aquello fue la Reforma Tributaria al iniciar el gobierno que tuvo que ser prácticamente rearticulada una vez que ya había entrado en vigencia”, agrega el académico de la UDP.

En relación al rechazo a las reformas que expresa la encuesta CEP, Olivares señala que uno de los factores que explica esta situación tiene que ver con las “altas expectativas” que generaron, pero a medida que avanzan el Ejecutivo ha debido negociar y ceder en muchos de sus postulados. Finalmente, “nadie termina conforme, no obstante el Gobierno logra sacarlas adelante”.

“Esto combinado con el efecto o los efectos de muchas de estas reformas no se ven en el corto plazo sino que son medidas de largo plazo, hacen que efectivamente exista un alto nivel de frustración con lo que se ha desarrollado y que se asuma casi por defecto que va a ser lo mismo con las reformas que vengan”.

La corrupción se toma la agenda

Uno de los más llamativos índices que mostró la encuesta CEP, fue la emergencia de la corrupción como el tercer tema de preocupación de los chilenos, detrás de delincuencia y salud.

De hecho, un 80 por ciento de los encuestados señalan que “bastantes” o “casi todos” los políticos en Chile están involucrados en actos de corrupción, frente al 41 por ciento que ponía en estas categorías a los personeros de partidos políticos en la encuesta de 2006.

Esto se suma a la progresiva desafección de la ciudadanía al sistema político y la ruptura que existe entre la sociedad y las autoridades, lo que lleva a algunos analistas a plantear que las colectividades políticas tienen un escaso margen de maniobra dentro de este panorama, y que poco o nada han hecho para revertir este escenario.

Por esto es que algunos actores de la política apuntan a que la mayor transparencia en las campañas políticas, el cambio en el sistema electoral que posibilitaría más competencia entre los partidos, así como la fiscalización del Servel de los procesos electorales puedan ser la tabla de salvación para el sistema político.

“Si es que eso no llega a funcionar, entonces vamos a estar frente a una abstención estructural y no necesariamente frente a una abstención contingente. La abstención estructural es aquella que por sí misma ya está instalada en la mente de los ciudadanos, gente que no quiere participar así de simple, en cambio una abstención contingente implicaría que los problemas de la participación van por el lado de la oferta, y si lo que se está trabajando con la nueva legislación es precisamente por el lado de la oferta, entonces la participación debiese reaccionar de manera no inmediata, pero sí en el mediano y largo plazo”, expresa Mauricio Morales.

El umbral del 15 por ciento

Sin duda, uno de los resultados más llamativos que arrojó la encuesta fue el 15 por ciento de aprobación que consiguió Michelle Bachelet, cifra histórica para esta medición, y que dejó atrás la “barrera psicológica” del 20 por ciento que hasta ahora había sido el nivel más bajo de aprobación al que había llegado la Presidenta.

Esta situación plantea la interrogante de si es posible para la Mandataria repuntar en las cifras, no obstante todo parece indicar que es una carrera cuesta arriba para el Ejecutivo, y que ahora sólo restaría bregar porque la aprobación no siga cayendo.

“Uno debiese esperar que el gobierno no retroceda más en cuanto a su aprobación presidencial, sobre todo de cara a las próximas elecciones. Lo más probable es que en la Nueva Mayoría no existe un liderazgo consolidado, entonces varios de los liderazgos emergentes comiencen a hacer fuerza para que el pacto gane las elecciones municipales, legislativas y presidenciales y eso ayude un poco al gobierno a aplacar estos niveles de desaprobación”, plantea el director del Observatorio Político Electoral de la UDP.

Cambio de gabinete

“Lo correcto o lo que debería pasar cuando un gobierno tiene este nivel de aprobación, y que además enfrenta en un par de meses más elecciones municipales que son el equivalente a las de medio mandato, el gobierno debiese desarrollar un cambio de gabinete y acciones concretas que reordenen y que den un golpe de timón”, señala Alejandro Olivares.

Sin embargo, el académico del INAP sostiene que en este sentido, el gobierno ha sido “bastante errático”, lo que se refleja en la dificultad que ha tenido la administración para nombrar y llenar cargos, “hay subsecretarías que estuvieron vacantes por mucho tiempo y otras que lo siguen estando”: “Algo que sería factible de realizar en cualquier gobierno, y que debiese realizarse relativamente luego, no creo que el gobierno lo desarrolle en el corto plazo, no obstante que es lo que debiese hacer”.

Mauricio Morales, por su parte, señala que estos resultados traigan como correlato “un importante cambio de gabinete” que prepare los procesos electorales que se avecinan, no obstante hizo énfasis en la necesidad que la Mandataria haga un cambio de tipo comunicacional fundamental para escapar de los efectos del caso Caval, el que a todas luces, ha sido uno de los golpes más duros para su imagen.