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Año XIV, 17 de mayo de 2022

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Revelan cartas de perdón de reos de Punta Peuco

El testimonio de cuatro de los condenados por delitos de lesa humanidad fueron dados a conocer a horas de realizada la liturgia en la cual diez reos pidieron perdón por los crímenes cometidos en Dictadura. "Cumplí órdenes militares, poniendo especial celo en su ejecución porque pensaba que tales órdenes eran legítimas, y en aras del bien superior de la Patria", señaló Basclay Zapata, alias "El Troglo".

Diario Uchile

  Viernes 23 de diciembre 2016 18:30 hrs. 
punta-peuco

La Iglesia anglicana de Chile liberó en horas de la tarde de este viernes, el testimonio de cuatro recluso de Punta Peuco que esta mañana participaron de la liturgia en la que junto a otros seis condenados por crímenes de lesa humanidad pidieron perdón por los crímenes cometidos, acto que generó el rechazo de organizaciones de DDHH por la posible búsqueda de beneficios carcelarios que podría haber detrás de esto.

Las cartas leídas por los ex agentes represivos Basclay Zapata Reyes, alias “El Troglo”, Pedro Hormazábal, Carlos Herrera Jiménez y Claudio Salazar Fuentes fueron las publicadas por la institución religiosa.

En el testimonio de Zapata, ex integrante de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), señala que él sólo cumplió “órdenes militares, poniendo especial celo en su ejecución porque pensaba que tales órdenes eran legítimas, y en aras del bien superior de la Patria. Con el tiempo constaté que ello no era así; mis superiores no ratificaron sus órdenes, y he sido, lamentablemente, condenado como parte de la ‘cúpula’ de la DINA. Como si yo hubiera sido parte de la planificación, dirección y control de las operaciones antisubversivas”.

Luego, sostiene que cree “necesario ser perdonado por todos esos dolores, zozobras que produje en el cumplimiento de lo que creí era mi deber”.

Por su parte, el ex cabo primero de Carabineros Claudio Salazar señaló: “Padre Jehová, te pido de corazón sepas perdonar mis pecados cometidos, sé que en tu infinita bondad lo harás depositándolos en el fondo del océano más grande“.

Salazar además describió su labor en Carabineros, institución en la que estuvo por más de viente años, “y desde luego, alguna acción realicé que produjo dolores innecesarios a las personas que debía proteger. Respecto de la solicitud de perdón acerca de mi delito por el cual permanezco preso, ya la hice sin obtenerlo de sus destinatarios”.

El ex cabo de Carabineros concluyó pidiendo al “Padre Jehová que cambies aquellos corazones duros que, con razón o sin ella, nos detestan sin darnos cabida en la sociedad”.

En tanto, Carlos Herrera Jiménez, autor confeso del asesinato del ex presidente de la ANEF Tucapel Jiménez, pidió recibir el perdón de “quienes les produje dolores de cabeza y zozobras en los momentos que participé en la implementación de políticas de seguridad pública en el gobierno militar, y en el caso de la familia, perdón por los malos momentos. Acerca del delito por el cual estoy preso, en el año 2000, me disculpé con la familia de la victima, teniendo —Dios mediante —buena acogida”.

Después señaló que su madre murió esperando verlo en libertad, al mismo tiempo que reconoció que no ha terminado de reconciliarse con sus compatriotas, “pues más de alguien pudo haber quedado dolido tras mi accionar en los servicios de seguridad”.

Finalmente, Pedro Hormazábal señaló que cree que “es el momento de quebrantar pacíficamente estos cerrojos de hierro que nos tienen cautivos de una dolorosa realidad que nunca quisimos. Sin pretenderlo somos, en tiempos presente, el testimonio vivo del pasado”.

Hormazábal planteó que con esta petición de perdón pueda “tocar el corazón y mente de nuestras autoridades nacionales para lograr pronta solución definitiva a este grave conflicto que se arrastra por más de treinta años, único camino para lograr el reencuentro entre los chilenos, primer paso para alcanzar la necesaria reconciliación nacional”.