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Año XII, 8 de abril de 2020

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Más diferencias en la Nueva Mayoría: proyecto que rebaja jornada laboral no concita apoyo de toda la coalición

La iniciativa propuesta por la diputada del PC, Camila Vallejo sorteó su primera valla en el Congreso. Desde el ministerio de Hacienda, el titular de la cartera, Rodrigo Valdés manifestó no apoyar el proyecto, argumentando que tendrá efectos en la economía. Mientras, el titular de Interior, Mario Fernández dijo que “este tipo de jornadas nada afecta la capacidad competitiva de un país”.

Montserrat Rollano

  Miércoles 5 de abril 2017 22:23 hrs. 





Un difícil camino es el que le espera al proyecto de reducción de la jornada laboral de las actuales 45 horas a 40 horas semanales. La moción propuesta por la diputada comunista Camila Vallejo fue declarada inadmisible por la mesa directiva de la Cámara de Diputados, decisión que fue revertida este miércoles por los legisladores.

Los argumentos de la mesa de la Cámara presidida por el diputado socialista Fidel Espinoza, apuntan a que la Constitución no permite a parlamentarios presentar iniciativas de ley que modifiquen las remuneraciones del mundo público y privado ni las bases que sirvan para determinarlos.

Esta postura fue descartada por la parlamentaria, quien recordó que hay otras iniciativas como feriados nacionales y regionales que también caerían en esa lógica.

“El argumento que da la mesa de decir que por reducir la jornada sin afectar los salarios se afecta la base de cálculo de las remuneraciones, no procede dado que ya tenemos otros ejemplos de que sí se ha avanzado en esa línea y no ha sido declarado inadmisible”, subrayó la legisladora.

La diputada por La Florida agregó que “nunca la situación económica está para hacer cambios que beneficien a los y las trabajadoras. Cuando estamos en periodo de bonanza se dice que hay que ahorrar, cuando estamos en periodo de bajo crecimiento se dice que es irresponsable plantear medidas que mejoren las condiciones de los trabajadores”.

Desde el mundo sindical también respaldan esta propuesta legal. Jorge Hernández, presidente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Construcción manifestó que es un error pensar que una mayor carga horaria tenga relación con un índice más alto de producción.

“La reducción de la jornada de trabajo, no necesariamente va a traer menos producción. Nosotros estamos apelando a esta ley porque es fundamental que los trabajadores también tengan vida. Hoy en día la carga horaria que hay, más la carga extraordinaria, más las horas de traslado que tienen los trabajadores… estamos hablando que son 16 horas diarias. Acá estamos haciendo no solamente una defensa al bienestar de los trabajadores, sino que también a las familias”, precisó el dirigente sindical.

Mientras en la oposición, quienes desde un comienzo se han opuesto a esta propuesta, argumentan que una iniciativa como esta podría tener efectos en el empleo y las remuneraciones de los trabajadores. La diputada UDI Marisol Turres indicó que “sin duda que cualquier empleador que contrate a un trabajador por 45 horas semanales, si estas se reducen a 40 horas semanas significa directamente un pago mayor por hora, significan menos horas de trabajo en la empresa. Recordemos que no todos son grandes empresarios como suelen demonizar alguno sectores, también hay pequeños empresarios a quienes sin duda esto afecta”.

El ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, tampoco ve con buenos ojos este proyecto. Este miércoles –y en la línea a lo señalado por Chile Vamos- expresó que “este proyecto específico no lo apoyo si es que no involucra un cambio paralelo de los salarios” y agregó que “porque lo que no podemos hacer es ponerle más carga a la economía en momentos en que requerimos básicamente más empleo”.

Mientras, la vocera del Ejecutivo, Paula Narváez aseguró que no está dentro de sus prioridades esta iniciativa, descartando un patrocinio por parte del Gobierno.

Una visión distinta a la expresada por el jefe de Gabinete, Mario Fernández quien dijo que “habría que pensar que los países más desarrollados del mundo tienen este tipo de jornadas laborales y eso para nada altera su capacidad competitiva, más aún, la aumenta. Una persona si llega a las cinco de la tarde, en vez de las ocho o nueve de la noche a su casa, ciertamente que al día siguiente va a ser mucho más productiva, eso es una consecuencia obvia”.

Cabe recordar que los países con menos horas de trabajo semanales, cuya lista la encabezan Holanda y Alemania, son las naciones con mayores índices de productividad. Mientras que Chile, además ser de los países que más trabajan, es el segundo país menos productivo de la OCDE.