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Año XII, 8 de abril de 2020

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Jorge Babul: “Lo que falta en Chile es un plan de desarrollo científico”

Luego que el Senado retrasara la creación del Ministerio de Ciencias, el doctor en Bioquímica planteó la necesidad de pensar al país desde el conocimiento: presupuesto, formación, investigación e institucionalidad serían parte de las urgencias del país.

Paula Campos

  Jueves 8 de marzo 2018 20:17 hrs. 





Un día después de que el Senado rechazara dos indicaciones del proyecto de creación del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Indicación, enviando el texto a comisión mixta, el doctor en Bioquímica y académico de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile, Jorge Babul, se refirió al estado del arte de la ciencia en nuestro país.

El investigador, partidario del establecimiento de esta secretaría de Estado, abordó las urgencias del mundo científico. Así, por ejemplo, enumeró problemas como el del presupuesto, también el de la formación científica y, por supuesto, la ausencia de un plan nacional que permita definir los rumbos de los próximos años.

En conversación con el programa Semáforo de Radio Universidad de Chile, Babul insistió en la urgencia de entender al país desde una lógica global, lo que supondría, por ejemplo, solucionar el desempleo y falta de recursos que afecta a los nuevos científicos, víctimas de un desarrollo azaroso e incapaz de recoger sus especialidades.

Jorge Babul profundizó también en aquellos problemas que no están vinculados a la falta de presupuesto. Por ejemplo, al desafío que deben enfrentar las universidades, toda vez que las nuevas reformas no incluyen un desarrollo científico que acompañe los planes académicos. El resultado: de las más de sesenta facultades de ciencia que existen en Chile, la concentración de la producción de conocimientos se reduce a tres casas de estudio.

Una de las preocupaciones del bioquímico tiene que ver con los tiempos que los políticos se han tomado para debatir la instalación de dicho ministerio. El temor es que con el cambio de signo político y la entrada de un nuevo Congreso no se respeten las urgencias de tramitación, incluso, dando pie a un cambio en el texto, echando pie atrás a todas las discusiones avanzadas durante los últimos cuatro años.