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Año X, 9 de diciembre de 2018

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Universidad del Pacífico, otro símbolo de la crisis educacional en Chile

La crisis de la Universidad del Pacífico volvió a evidenciar la existencia de un sistema de educación privado desregulado al cual los distintos gobiernos han evitado introducir cambios sustantivos. Por esta razón, diversos actores coinciden que lo que está ocurriendo con el plantel privado se repetirá en otras instituciones, ya que responde a un problema estructural de la educación chilena.

Montserrat Rollano

  Miércoles 28 de noviembre 2018 19:31 hrs. 
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Fue el año 2012 cuando estalló la crisis de la Universidad del Mar. Denuncias por irregularidades en su acreditación, además de diversas anomalías institucionales, llevaron a que el Consejo Nacional de Educación decidiera revocar su personalidad jurídica. De ahí en adelante todo fue de mal en peor.

Finalmente, luego de establecer un plan de reubicación y titulación para los miles de estudiantes afectados, se estableció una fecha para su cierre a principios de 2019.

El mismo año en que se desató la crisis en la Universidad del Mar, el Partido Comunista dejaba de ser el controlador de la Universidad Arcis, a través de dos entidades ligadas a la colectividad: ONG ICAL y Ediciones ICAL limitada.

De esta forma, se daba inicio a la debacle económica de la casa de estudios que terminó con el nombramiento de un administrador de cierre, siendo la Universidad Católica del Maule la tutora de este proceso, permitiendo a sus alumnos terminar sus carreras.

Paralelamente, a fines de 2016 una nueva institución de educación superior entraba en crisis. Se trata de la Universidad Iberoamericana, la que, por esa fecha, empezó a enfrentar graves problemas financieros, con una deuda que superaba los mil millones de pesos. A fines del año pasado, el Ministerio de Educación anunció el cierre programado de la institución para los próximos tres años.

Finalmente, en marzo de 2017, la Universidad del Pacífico perdió su acreditación institucional, por lo que sus alumnos nuevos dejaron de recibir financiamiento estatal. La Comisión Nacional de Acreditación ya había rechazado su certificación en 2014 debido a la compleja situación financiera del plantel privado, la que se agudizó llegando a un déficit de más de 2 mil millones de pesos.

En ese contexto, y tras revisar el caso en la Comisión de Educación de la Cámara, la presidenta de dicha instancia, Cristina Girardi, anunció que impulsará la creación de una comisión investigadora por la situación que atraviesa el plantel.

La diputada PPD apuntó a la crisis del sistema de educación superior privada y al rol del Estado en esta materia: “Es repetir la historia de lo que pasó con la Universidad del Mar, lo que pasó con la Iberoamericana, y lo que va a seguir pasando si el Ministerio sigue mirando para el lado, porque acá claramente el sistema debiera cautelar que las instituciones funcionen debidamente” enfatizó.

Un modelo en crisis

“La universidad del Mar debería haber sido la primera y la última” comentó a nuestro medio Paz Gajardo, presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad Iberoamericana, quien aseguró que el año pasado advirtió a la Comisión de Educación de la Cámara que pusieran atención con la Universidad del Pacífico, ya que presentaba los mismos problemas que la institución a la que pertenece.

Para la dirigenta, la crisis continuará. “Vienen muchas universidades más: esto de la Universidad del Pacífico viene del año pasado arrastrándose, entonces qué sacan con abrir una comisión si a la gente no le está importando la educación, sólo les importa lucrar y, mientras eso no se acabe, las universidades privadas no van a desaparecer”.

Una visión que comparte el director de la Fundación Nodo XXI, Víctor Orellana, quien plantea que existe un problema estructural del sistema de educación superior chileno en donde “los grandes conflictos del mercado educacional siguen ahí, por lo tanto, esta es una situación que va a seguir ocurriendo”.

Una situación que, advierte, podría incluso llegar a afectar a instituciones públicas que se han visto fuertemente perjudicadas por el abandono del Estado y la baja en sus matrículas.

“La Universidad del Pacífico es una advertencia de crisis que después van a golpear universidades públicas. La Upla y el ex pedagógico tienen crisis muy complicadas que también se explican por procesos de baja en sus matriculas”.

Para Orellana, pese a que existió una reforma a la educación superior, el problema subsiste, ya que las políticas que se han implementado “han sido formas de esconder el problema bajo la alfombra, en donde hay gente que se está enriqueciendo”.

A su juicio, se debe repensar todo el diseño de la educación superior, acelerar el crecimiento de las instituciones públicas e ir restringiendo los recursos que van a la banca y a instituciones lucrativas.