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Año XI, 25 de abril de 2019

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Las oscuridades que unen las muertes de Frei y Neruda

A raíz del reciente fallo del asesinato del ex presidente Frei Montalva, vuelven a surgir dudas sobre la muerte del poeta Pablo Neruda, pues varias son las similitudes entre su caso y el del fallecido líder demócrata cristiano. No obstante, la investigación que podría establecer su causa de muerte se encuentra paralizada por falta de recursos, quedando aún diligencias por hacer, las que para el abogado de la familia podrían determinar que "Neruda no falleció por el cáncer que falsamente se señala en el certificado de defunción".

PIlar Leon

  Sábado 2 de febrero 2019 15:51 hrs. 
pablo neruda

Su último acto público fue el  5 de diciembre de 1972, en el homenaje que recibió en el Estadio Nacional. Dos meses después renunció a su cargo de embajador en Francia aduciendo razones de salud.

Casi inmediatamente después del Golpe Militar, su salud se agrava y debe ser trasladado de urgencia a la Clínica Santa María donde muere el 23 de septiembre de 1973.

Las similitudes entre el caso del ex presidente Eduardo Frei Montalva y el de Pablo Neruda son varias: enfermedad súbitamente agravada, la misma clínica y un mar de dudas post mortem. La diferencia está en que, en la actualidad, para la familia Frei hay un fallo de primera instancia que determina el primer magnicidio de nuestra historia, en cambio, en el caso del premio Nobel de Literatura, la investigación está detenida por falta de recursos para las diligencias.

Si nos remontamos en la historia, a días del golpe y tras la muerte de Salvador Allende, Pablo Neruda se erigía como el principal líder de la oposición de la Junta Militar.

“Lo estaban observando, sabían todos sus movimientos, Pablo Neruda estaba siendo investigado y perseguido por sus ideales políticos. Cuando estaba en su casa en Isla Negra, su hogar fue allanado por los militares, días después La Chascona, acá en Santiago, fue destruida”, relató el abogado del caso y sobrino de Neruda, Rodolfo Reyes.

En ese contexto, el poeta planeaba irse a México y realizar una campaña política internacional contra la dictadura, sin embargo, por una complicación de salud ingresó a la Clínica Santa María, lugar en el que, al igual que Frei Montalva pero nueve años antes, murió un 23 septiembre.

El certificado de defunción señala que Neruda falleció producto de un avanzado cáncer a la próstata. No obstante, el chofer del poeta, Mario Araya, declaró durante décadas que en el centro de salud el integrante del Partido Comunista recibió una inyección ajena al procedimiento normal.

De acuerdo al abogado del caso, Rodolfo Reyes, “la clínica nunca prestó colaboración, la ficha técnica nunca fue encontrado, el único hallazgo fue una cuenta que Pablo pagó. Hay mucha investigación que apunta a que Neruda tenía que salir muerto de la clínica y no lo podían atacar directamente”.

neruda-certificado-defuncion

Tal como ex presidente Frei Montalva, dos veces fue exhumado el cuerpo de Pablo Neruda frente a las dudas de un posible asesinato por parte de la dictadura. En la última, dos laboratorios extranjeros de Dinamarca y Canadá encontraron en un molar del poeta la presencia de una toxina botulínica.

“Chile se dio el lujo de tener los mejores forenses del mundo, quienes concluyeron en el informe entregado al ministro Mario Carroza, que el clostridium botulinum fue la causa principal de su muerte”, aseguró Rodolfo Reyes.

Sin embargo, falta todavía comprobar lo anterior con una última diligencia pericial, que consiste en examinar la tierra cercana a la tumba de Neruda para que resuelvan los expertos extranjeros si se trata o no de contaminación externa.

Procedimiento que no se ha realizado por falta de recursos, lo que para el abogado de la familia es “vergonzoso” pues a su juicio “el ministro Mario Carroza, que ha sido un acucioso investigador, está atado de manos porque ¿cómo puede ordenar una diligencia pericial si no se les ha pagado a los laboratorios? Ahí estamos parados y detenidos por culpa del Ministerio del Interior que no ha asumido su verdadero compromiso político y monetario”.

Y agregó que “faltan un par de diligencias que son concretas y fundamentales, las que van a arrojar lo que nosotros hemos definido durante largo  tiempo: que Neruda no falleció por el cáncer que falsamente se señala en el certificado de defunción”.

José Venturelli y Pablo Neruda, 1948. Fuente: Fundación José Venturelli.

José Venturelli y Pablo Neruda, 1948. Fuente: Fundación José Venturelli.

Tanto en el caso del de Eduardo Frei Montalva como en el de Pablo Neruda, ha sido el ímpetu de sus familias lo que ha permitido reabrir los casos en búsqueda de verdad y la justicia “nos ha costado mucho, hemos tenido que golpear puertas (…) le hemos mandado cartas a Chadwick, no nos ha contestado, le hemos pedido de diferentes maneras que colabore con nosotros” afirmó Rodolfo Reyes, sobrino del poeta y abogado del caso.

Finalmente, para  Reyes el asesinato del poeta es evidente “habían matado a Víctor Jara, al presidente Allende ¿quién era el ícono que quedaba y en el que el mundo creía? Pablo Neruda, el poeta, el político, la persona que gritó ‘Chile en libertad’. Por eso era perseguido y por eso no podía salir vivo de Chile”.