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Año XI, 22 de octubre de 2019

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Nike en la mira por escándalo de dopaje en Mundial de Atletismo

Desde que el entrenador estadounidense Alberto Salazar fue suspendido el lunes por cuatro años por violar el reglamento sobre dopaje, la marca deportiva Nike ha quedado bajo escrutinio público, con su CEO, Mark Parker, implicado en el escándalo.

Claudio Medrano

  Jueves 3 de octubre 2019 11:51 hrs. 
12 salazar

Inyecciones de aminoácidos (para quemar grasa), experimentos con testosterona, documentos médicos falsificados. La investigación de la agencia antidopaje de Estados Unidos (USADA) ha descubierto una serie de importantes derrapes del entrenador de atletismo más famoso del mundo.

Menos esperado, el nombre del CEO de Nike también aparece en el documento producido por un panel de jueces independientes, que tomó la decisión aplicada por la USADA.

En un correo interno dirigido a los empleados de Nike este miércoles, Parker negó la participación de la compañía para “dopar sistemáticamente” a los atletas y se mostró indignado por las acusaciones de la USADA que empañan su nombre y el de la compañía.

“Tener mi nombre y el de Nike ligados a estas falsas caracterizaciones insensatas (de la USADA) es ofensivo”, sostuvo Parker.

Parker, calificando las conclusiones de la USADA de “altamente engañosas”, afirmó que Salazar “estaba preocupado de que los atletas Nike fueran víctimas de sabotaje por alguien que les aplicara un gel de testosterona sin su conocimiento”.

Alberto Salazar con los atletas Galen Rupp y Mo Farah, en 2011.

Alberto Salazar con los atletas Galen Rupp y Mo Farah, en 2011.

Correos que lo comprometen

De acuerdo con la investigación de la USADA, el directivo recibió varios correos electrónicos que le informaban sobre el progreso de las investigaciones de Salazar y su equipo del Proyecto Oregon (NOP).

El NOP, un centro de entrenamiento de alto nivel con base en el noroeste de Estados Unidos y financiado por Nike, fue creado en 2001 por el triple ganador del maratón de Nueva York para revivir el elitismo de las carreras de fondo.

En un correo electrónico fechado en 2011, Salazar explica al CEO de Nike que, para una prueba, inyectó a uno de los miembros del NOP un litro de una mezcla de aminoácidos y dextrosa (glucosa), una dosis significativamente más alta que las permitidas por la Agencia Mundial Antidopaje (AMA).

Dos años antes, en otro correo a Parker, el doctor Jeffrey Brown, un colaborador del Proyecto Oregon, menciona experimentos con gel de testosterona.

El CEO respondió que “sería interesante determinar la cantidad mínima de hormona masculina necesaria para dar positivo en una prueba”.

El CEO de Nike, Mark Parker, en 2016 en Nueva York.

El CEO de Nike, Mark Parker, en 2016 en Nueva York.

Caen las acciones de Nike

El martes, las acciones de Nike bajaron 1,75%, un poco más que el cierre del mercado de Nueva York, que cerró en -1,28%, solo un día después de haber registrado el precio más alto de su historia. El miércoles, la apertura registró una baja de 1%.

Durante varios trimestres, Nike ha publicado resultados brillantes, impulsados por su reorientación hacia las ventas en línea y su buen desempeño en el mercado chino.

¿Puede el caso Salazar empañar su imagen? Consultado por la cadena alemana ZDF, el director de la USADA, Travis Tygart, fue claro: “Espero que Nike tome eso como un llamado para que reaccione. No pueden seguir buscando excusas, deben admitir que han experimentado en nombre de ellos con sus atletas y en su centro de entrenamiento, y eso es simplemente malo”.

“Animales de laboratorio”

Los atletas eran “conejillos de indias que ignoraban que les dopaban a sus espaldas. Deben entender que los atletas no tenían ni idea de lo que les hacían, de lo que les daban. Ellos ignoraban las dosis, si estaba autorizado o prohibido”, agregó Tygart.

“La historia de Nike está llena de ejemplos de apoyo a (atletas) dopados, a federaciones que favorecen el dopaje”, disparó el martes en Twitter la excorredora Lauren Fleshman, patrocinada por la marca durante más de nueve años, hasta 2012.

“Miran para otro lado incluso cuando está claro para todos los demás que hay algo podrido”, agregó. “Ponen la pipa (el logo de la firma) en bombas de tiempo. Y cuando éstas explotan, Nike suele ser el último en irse”.

En 2012, Nike apoyó oficialmente a Lance Armstrong inmediatamente después de la publicación de un informe condenatorio de la USADA sobre el ciclista y su equipo, antes dejarlo unos días después.

En junio de 2016, la firma mantuvo su contrato con la tenista Maria Sharapova, suspendida por dos años por dopaje.

Nike mantuvo su imagen de empresa que acompaña a los atletas, ya sea Kobe Bryant, acusado de violación en 2003, o Tiger Woods, atrapado en un escándalo de adulterio en 2009.

“Nike está ahora bajo escrutinio público”, tuiteó Fleshman, quien compitió en tres campeonatos mundiales de 5.000 mts. “Si haces publicidad sobre la pureza del deporte mientras financias la cara oculta que la erosiona”, escribió, “eso es un problema”.