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Liberan a Keiko Fujimori

La líder opositora peruana Keiko Fujimori salió de prisión después de 13 meses detenida por el escándalo de la constructora brasileña Odebrecht, tras el fallo del Tribunal Constitucional (TC) que declaró fundado un recurso judicial que buscaba su libertad.

RFI

  Sábado 30 de noviembre 2019 10:11 hrs. 
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“Para mí ha sido el evento más doloroso de mi vida”, fueron sus primeras palabras al cruzar este viernes el umbral de la prisión y abrazarse con su esposo, en presencia de un nutrido grupo de simpatizantes y periodistas.

“El TC ha corregido un daño que se nos ha hecho. Seguiré enfrentando la investigación, como siempre lo he hecho”, dijo en el único momento que comentó el fallo que la favoreció.

Según el fallo del alto tribunal, la líder del partido Fuerza Popular (derecha populista) deberá enfrentar en libertad las investigaciones contra ella.

Fujimori, de 44 años, considerada como la persona más poderosa de Perú, fue enviada a prisión preventiva el 31 de octubre de 2018. La justicia la acusó entonces de haber obstruido las investigaciones de la fiscalía anticorrupción sobre los aportes millonarios que había recibido presuntamente de la constructora Odebrecht para su campaña.

Los simpatizantes la recibieron con arengas de “Keiko Libertad” y “Keiko presidente”, en medio de gritos de euforia y aplausos.

La opositora fue liberada el mismo día en que su hija mayor, Kiara, cumple 12 años, según manifestó su esposo Mark Vito Villanella.

El marido ítalo-estadounidense había suspendido momentos antes una huelga de hambre que realizaba desde hace más de dos semanas frente a la cárcel de Santa Mónica, al sur de Lima, donde su esposa vivió los últimos 13 meses.

La primogénita del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000) evitó abordar temas de política y optó por agradecer a quienes la defendieron.

“Me voy a tomar un tiempo para reencontrarme con mi familia”, dijo ante la insistencia de los periodistas sobre su futuro político inmediato. “Después decidiremos la segunda etapa de mi vida, los invocó a dejar atrás los odios”, añadió en un guiño a sus detractores.

Vestida con una blusa blanca, saco azul y el cabello atado, sonriente como pocas veces se le ha visto, se abrazó y besó a su esposo en varias oportunidades antes de subir a un todoterreno negro hacia su vivienda dejando atrás la prisión.

El Perú de diciembre de 2019 no es el mismo que Keiko vio el último día que estuvo libre antes de entrar a prisión, el 31 de octubre de 2018, empezando por el hecho de que su popularidad ha caído estrepitosamente, a un 10% según sondeo de Ipsos en noviembre.