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Año XII, 24 de octubre de 2020

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Alejandro Guillier: “Hoy hay más progresismo en la calle que en los partidos políticos”

En entrevista con Radio Universidad de Chile, el senador y ex candidato presidencial hizo un llamado a pensar en el país que queremos por los próximos 40 o 50 años.

Diario Uchile

  Martes 29 de septiembre 2020 9:00 hrs. 
Guillier





La decisión del Frente Amplio, pactos o no pactos, primarias o no primarias, movió el tablero días antes de este 25 de octubre. Al respecto, el senador por Antofagasta, Alejandro Guillier, reflexionó asegurando que lo que ocurrió es muestra de un sector que “se siente siempre incomodo y pensionado, pero no podemos perder de vista el proyecto constituyente. Hay que pensar a treinta o cuarenta años, poniendo en el centro la unidad, unidad con contenidos, programática y ciudadana, porque hoy lo que hay es un conflicto entre las elites de los partidos y la ciudadanía a pie”.

El problema, comenta, es que la base militante de cada partido tiene escasas oportunidades de subir y eso, dice “hay que corregirlo para que haya presencia ciudadana en las estructuras de los partidos. Ah´, todos juntos, deberíamos haber ido por el apruebo, un solo comando, dandole espacio a los independientes”.

Pese a que quedan dos días, asegura que el tiempo no alcanza para ir al fondo, a lo programático: “Desgraciadamente el tiempo se ha ido pasando. Nos tenemos que hacer la autocrítica que las luchas por las cuotas de poder terminó desplazando los contenidos y a la ciudadanía, pero en dos días no nos vamos a poner de acuerdo en lo programático”. Sin embargo, se muestra esperanzado de lo que viene: “Este proceso va a abrir nuevos espacios para las agendas de los partidos políticos que se definen progresistas”.

El senador es enfático, la crisis se vive porque “hoy hay más progresismo en la calle que en los partidos políticos”, donde hay que entender que, “el tema programático no se resuelve en directivas, sino en las bases, dialogando, es un proceso colectivo donde los partidos lo recogen y lo traducen en un programa”, no al revés.

La insistencia, entonces, está puesta en la participación de la gente. A su juicio, este momento único para nuestro país puede ser aún más profundo si la ciudadanía, en masa, acude a las urnas: “La diferencia es que por primera vez vamos a hacer un proceso constituyente, con amarres, pero si hay mucha participación este proceso puede correr las barreras, correr sus límites, ahí hay que poner la concentración, no en los partidos. Los partidos deben mirar 40 años para adelante y no cuatro años. Es bastante obvio lo que los chilenos quieren, porque lo han manifestado, el espíritu de octubre está en todas partes”.

Defendiendo la unidad, las primarias reguladas, los procesos de acuerdo con contenido y la inclusión ciudadana en las discusiones y elecciones, el ex candidato presidencial reconoce sus propias falencias, las que lo llevaron a perder la elección, también las de su ex bloque de apoyo: “Tengo que ser autocrítico. No teníamos unidad programática, teníamos un desgaste de la coalición gobernante porque la energía estaba en administrar el poder y no tener nuevos cuadros políticos, entonces aparecíamos con los mismos de siempre. En programas teníamos diferencia en AFP, en tributario, temas sueltos porque no teníamos unidad programática. Hicimos un enorme esfuerzo por instalar el gobierno ciudadano y los partidos no lo entendieron, pero hoy es lo que uno escucha: la gente quiere ciudadanía en el proceso constituyente para que lleven los intereses de ellos, porque está instalado que la mediación de los partidos termina siendo en beneficio de los propios partidos”.

Así, aseguró que el trabajo que viene es “crear los mecanismos para que lo nuevo se pueda traducir en electibilidad de la ciudadanía”, destacando el proyecto de su autoría que busca que los independientes puedan presentar lista y hacer alianzas. “La clave no está en que los partidos se miren así mismos, sino que miren a largo plazo y la ciudadanía y los técnicos responderán a ese clamor”.

En la conversación, Alejandro Guillier insistió: “Hoy día hay más progresismo en la calle, es la ciudadania la que salió a abrir los espacios, los partidos reaccionaron a este proceso y se abrió la posibilidad de la nueva Constitución. La gente va adelante y los políticos van atrás. Ahora mismo, mira las dificultades que hemos tenido. En noviembre se alcanzó un consenso de cúpulas, donde la UDI se bajó a la semana, cuando ya habían conseguido apaciguar la crítica contra el Presidente. Ahí la oposición se dio cuenta que se había quedado con un acuerdo que no consideraba la paridad de géneros, la participación de independientes… en diciembre, junto al senador Huenchumilla, presentamos indicaciones para introducir más facilidad para que los independientes pudieran participar y ganar, pero la ex Nueva Mayoría no quiso la competencia de los independientes porque les quitaban votos. Con ese criterio no llegamos a ninguna parte, pero hoy se están dando cuenta. Aunque hay una tarea pendiente de los partidos: ir a la ciudadanía, darle contenidos, escuchar a quienes nos acusan que los abandonamos”.

Así, advierte: “Si el proceso constituyente y las sucesivas elecciones no tienen un componente de la ciudadanía, la gobernabilidad del país va a entrar en crisis porque vamos a tener un nuevo brote. Es esencial la renovación y los partidos lo deben entender, porque mientras más ciudadanía haya en el proceso constituyente, más legítima va a ser la Constitución. Hay que integrar nuevos sectores porque las democracias formales no son suficientes, hoy se busca una más participativa, donde la ciudadanía va a convivir con los partidos, no en reemplazo, pero deben ir juntos, porque van a convivir”.

Al finalizar y sobre la situación que se está dando con el ingreso de personas migrantes a Chile, el senador aseguró que la irregularidad de estos ingresos, “más alta que en ningún otro momento” se origina cuando el presidente Piñera viaja a Cucuta (Venezuela) a alentar a los ciudadanos de ese país a levantarse contra su Gobierno. “En ese momento, miles de migrantes empiezan a atravesar países para venir a la tierra prometida por Piñera, pero cuando el Gobierno se entera de estos desplazamientos, se asusta y cambia su postura hacia la migración, rechazándolos. Yo creo que Piñera le debe una explicación no solo a los chilenos sino a todos los que les prometió, porque lo que hizo es muy irresponsable”.