Diario y Radio U Chile

Escritorio

¿Tendremos agua potable en el futuro?

En el Foro Mundial del Agua, desarrollado en Brasil, los expertos debatieron sobre los efectos del cambio climático, la presión demográfica, la explotación desaprensiva de recursos naturales y la contaminación.

RFI

  Sábado 7 de abril 2018 10:12 hrs. 
agua

En medio de mensajes de alerta, especialistas de todo el mundo se reunieron a finales de marzo en Brasilia, en el 8º Foro Mundial del Agua. La puja por el recurso más sensible del planeta estuvo en primer plano, debido a que miles de millones de personas hoy no tienen acceso a fuentes seguras para beber y cuidar su salud.

Como ejemplo, basta el país sede que acogió el evento: Brasil, una gigantesca fábrica global de alimentos, utiliza más del 50 por ciento del agua que es bombeada de ríos y lagos para al sector agropecuario. Mauricio Lopes, presidente del centro estatal de investigación agropecuaria, dijo que trabajan para reducir esas cantidades “desarrollando plantas más eficientes, mejores sistemas productivos y desarrollando equipos más eficientes”.

En el mismo encuentro, Claudia Sadoff, directora del International Water Management Institute reconoció que “en momentos, en que estamos bajo una presión permanente sobre la cantidad de agua disponible, es importante hacer todo lo posible por usar esos recursos de la manera más eficiente”. Durante su presentación en el Foro, la experta añadió que “Habrá lugares en que el riego tradicional será esencial y muy eficiente y otros donde el agua de los suelos y en los biomas será la mejor opción. Este será un asunto al que tendremos que prestarle más atención en el futuro”.

Impactos medioambientales  

Otro aspecto central de la compleja relación entre el uso del agua y los alimentos es el impacto que genera en el medio ambiente.

Lopes indicó que Brasil, país que tiene la mayor biodiversidad del mundo y por cuyo territorio pasa cerca del 18 por ciento del agua potable del planeta, “aún” tiene el 66 por ciento de su superficie cubierta de vegetación nativa. En ese sentido, señaló que el saber cómo administrar ambos asuntos de forma equilibrada y sustentable es el gran desafío: “Es muy importante discutir el nexo agua, naturaleza y alimentos. Brasil es un país megadiverso, tiene seis biomas, tenemos áreas muy sensibles y mantener esa riqueza biológica demanda agua”.

Isabel García Tejerina, ministra de Agricultura de España, abordó un aspecto más lateral de la apuesta tecnológica: la mejora de oportunidades económicas como un factor para revitalizar el sector rural, o sea, la fabricación de comida: “Estamos implementando un ambicioso programa de cobertura de banda ancha satelital sobre toda España como una forma de tener al campo más conectado. Este es un punto clave para dar igualdad de oportunidades a los jóvenes agricultores y que permanezcan en zonas rurales”.

El pujante sector agroindustrial de Brasil, en la mira de organizaciones ambientalistas por su avance sobre áreas forestales, organizó una defensa activa en el Foro.

El presidente de la Confederación de Agricultura y Pecuaria (CNA), Joao Marins explicó que buscan aprovechar “este momento para desmitificar esos asuntos y demostrar que el productor rural cuida del agua y de la tierra más que nadie, porque al fin y al cabo si destruye los manantiales destruirá su propio patrimonio”.

El Foro Mundial del Agua reunió unas  40 mil personas, entre ellas jefes de Estado y de gobierno y centenares de alcaldes.

En el evento se debatieron los efectos del cambio climático, la presión demográfica, la explotación desaprensiva de recursos naturales y la contaminación