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Año XIV, 4 de diciembre de 2022

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Trabajadores de Diario Uno aclaran motivos de demanda contra Marcel Claude

Los periodistas Iván Valdés y Andrés Figueroa niegan cualquier intención política en la demanda laboral entablada contra el ahora candidato presidencial en 2010. “Si el Sr. Claude hubiera tenido la mínima deferencia de avisarnos con un mes de anticipación que iba a cerrar el diario, nada de esto habría sucedido”, expresan.

Oriana Miranda

  Viernes 25 de octubre 2013 19:18 hrs. 
Marcel Claude (Partido Humanista)

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Los trabajadores del ex Diario Uno en pleito laboral contra Marcel Claude realizaron una serie de aclaraciones “necesarias” respecto de su litigio judicial contra el ahora candidato presidencial del movimiento “Todos a La Moneda”, Marcel Claude.

Iván Valdés, periodista y ex Editor General del Diario Uno, y Andrés Figueroa Cornejo, periodista, ex Sub-editor y corrector de pruebas, enfatizan que la demanda iniciada hace tres años “no tiene relación alguna con la condición de candidato presidencial  del Sr. Claude”.

“Esta demanda se remonta a 2010, es decir, mucho antes de que la situación política antes mencionada existiera. Asimismo, el embargo de su casa no responde a otra razón que su negativa a acatar los fallos judiciales que le ordenaban indemnizar a sus ex trabajadores y los mecanismos que la ley establece para hacer prevalecer su imperio”, explican los trabajadores, aclarando su nula responsabilidad en que los medios de comunicación denunciaran estos hechos.

Razones de la demanda

“Mientras nos encontrábamos en la oficina del periódico, editando el número, el Sr. Claude nos manda la editorial para revisarla, siendo el último material entregado. Es en ese momento que nos enteramos que ese sería el último número en salir. Es evidente que el Sr. Claude tomó mucho antes la decisión de cerrar el periódico, pero simplemente no consideró necesario comunicárselo precisamente a quiénes hacíamos el diario a tiempo completo”, relatan los periodistas, quienes califican esta situación como “una evidente falta de respeto, de valoración por el trabajo ajeno y una vulneración a las ya precarias leyes laborales, que exigen un mes de aviso”.

“Ante nuestro reclamo, simplemente señaló que debíamos darle “las gracias” por habernos dado trabajo y permitirnos publicar en su medio”, recuerdan.

Frente a esta actitud, indican que se vieron obligados a acudir a tribunales; “no por plata, porque entonces lo que nos debía pagar era sólo el mes de aviso, sino por dignidad”.

“¿Por qué llegamos a una cifra de casi 20 millones de pesos de indemnización?, porque en su típica actitud soberbia y altanera, se  negó a pagar algo tan básico, así que el monto se fue sumando, agregando multas, cotizaciones e intereses durante años, hasta llegar a este punto”, explican.

Los trabajadores concluyen que “si el Sr. Claude hubiera tenido la mínima deferencia de avisarnos con un mes de anticipación que iba a cerrar el diario o de tener la altura y generosidad de permitirnos continuar el proyecto por nuestros propios medios, nada de esto habría sucedido”.

Aclaraciones

Ante estos hechos, “el Sr. Claude señala que Diario Uno no tenía trabajadores, sino sólo colaboradores que enviaban páginas de vez en cuando y por las cuáles se les pagaba por artículo publicado”, expresan los periodistas.

Aunque asumen que casi todos los trabajadores laboraban como freelance, critican que Marcel Claude, “como el peor de los empresarios, intenta justificar su planteamiento afirmando que, como no teníamos un contrato de trabajo formal, no éramos trabajadores. ¿Qué define una relación laboral?: una relación de subordinación y dependencia hacia un jefe, él era el director y definía lo que debíamos hacer; la realización de un trabajo, cuya prueba evidente era el mismo semanario; y el pago periódico y estable por ese trabajo en un período de tiempo: esto se conoce como contrato “tácito”. Si sólo fueran trabajadores los que poseen un contrato fijo, entonces deberíamos decir que en Chile sólo un tercio de los que trabajan y viven de un salario, son trabajadores”.

Los denunciantes también aclaran que cada uno de los testigos en el proceso eran o habían sido trabajadores del periódico y fueron debidamente acreditados y aceptados por el tribunal.

El argumento de Marcel Claude de haber perdido el juicio que lo enfrentó con los trabajadores del periódico que solía dirigir es, a juicio de los periodistas del Diario Uno, solo “otra de las mentiras de este personaje”.

“Perdió el juicio simplemente porque nosotros teníamos la razón, lo cual fue acreditado en tribunales y ratificado en la Corte de Apelaciones a la que él recurrió; y hasta en la Corte Suprema, instancia a la que él mismo también apeló para no responder ante nuestra condición de trabajadores y la suya de empleador. Estuvo preocupado del proceso porque de hecho fue a juicio y apeló a todas las instancias posibles. Simplemente, por una actitud de revanchismo infantil, se negó a acatar el fallo. Pero meter la cabeza en el agujero no le va a servir para evadir a la justicia y por el contrario, agrava el problema”, señalan.

En cualquier caso, Valdés y Figueroa insisten en que “hasta las empresas con problemas deben responder primero a sus trabajadores”. “Lo que no logramos entender ni podemos aceptar es que, por el hecho de trabajar en un medio de comunicación con una línea editorial que puede definirse de “izquierda”, los periodistas no tengamos derechos laborales. Si nosotros mismos denunciamos un Código Laboral hecho a la medida de los empresarios, lo justo es que a lo menos, esos derechos sean respetados”.

Para finalizar, y considerando que el juicio se remonta hace tres años atrás, los periodistas aluden a la “acumulación de descaradas mentiras y destemplados ataques del Sr. Claude y un grupo de sus acólitos, que opinan y atacan sin conocer en lo absoluto el caso” como el detonante para retomar este episodio. “Asimismo, nos reservamos el derecho de proseguir la denuncia pública que se ha desencadenado, en caso de que este asunto no sea resuelto en forma rápida, satisfactoria y respetuosa”, manifiestan.

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