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Brasil y Alemania llevarán al espionaje ante la ONU

Ambas potencias presentarán la próxima semana una resolución para que la Asamblea General de la ONU se pronuncie en contra del espionaje. Washington defiende las prácticas apelando a la seguridad pero estudia limitar su alcance. Edward Snowden podría filtrar nuevos documentos que comprometerían las relaciones de cooperación de EE.UU. con otros países no socio

RFI

  Sábado 26 de octubre 2013 12:20 hrs. 
obama y merkel

El último episodio en la polémica espiral del espionaje de la Agencia Nacional de Seguridad de EE.UU. hace presagiar que lejos de terminar, la controversia, irá a más. Y sobre todo teniendo en cuenta que hay potencias como Alemania o Brasil dispuestas a poner las escuchas de Washington sobre la mesa de la Asamblea General de la ONU, que al ex analista Edward Snowden aún le quedan cartuchos en la récamara o que varios gobiernos se van sumando a la lista de países que convocan a sus embajadores estadounidenses para pedirles explicaciones.

Berlín y Brasilia están preparando una resolución conjunta en Naciones Unidas contra el espionaje de las comunicaciones electrónicas, hecho que ha afectado a la cúpula de ambos gobiernos. La resolución, que subraya el derecho a la protección de la esfera privada en internet, será presentada la próxima semana en la Asamblea General de la ONU.

Por su parte, Washington , insiste en su derecho a espiar con el objetivo de preservar la seguridad, pero se plantea hacerlo de forma limitada: recogiendo sólo la información que necesita y no toda la que es capaz de recabar. En ese contexto, la portavoz del Departamento de Estado, Jennifer Psaki, ha señalado que la Administración estaba considerando la propuesta hecha por Alemania y Francia de discutir con EE.UU. nuevas reglas para limitar el espionaje, aunque añadió que no había todavía ninguna decisión al respecto.

En este mismo sentido, y ya hace varias semanas, el propio Barack Obama ordenó la revisión de los sistemas actuales de espionaje, pero ninguna novedad se ha producido desde entonces. Ese control se hace complicado desde las grandes atribuciones que la “Ley Patriótica” promulgada tras el 11 de septiembre de 2001 concedió al ocupante de la Casa Blanca. Obama reconoció hace unos meses que esos poderes presidenciales eran excesivos y no estaban justificados por las amenazas a las que el país se enfrenta en la actualidad.

Washington juega ahora la doble carta: anuncia límites en las escuchas por un lado pero avisa del otro a sus aliados internacionales de que el exanalista de la CIA Edward Snowden dispone de decenas de miles de documentos de alto secreto que aún no han sido revelados y que pueden comprometer “a todos” , según el diario Washington Post.