Diario y Radio U Chile

Año XIII, 22 de enero de 2021

Escritorio MENÚ

División en oficialismo aleja cierre de agenda legislativa

Enero concentra la actividad legislativa previa al cambio de mando, con un receso en febrero que acorta los plazos en los últimos proyectos que espera promulgar este gobierno. Los partidos de la coalición destacan el compromiso con la agenda del Ejecutivo, pero los analistas advierten el daño que dejó en la Alianza los coletazos luego de perder la elección presidencial.

Juan San Cristóbal

  Domingo 29 de diciembre 2013 23:51 hrs. 
congreso


Si bien la derrota presidencial fue el gran golpe en la Alianza, el posterior cruce de críticas y declaraciones entre el Ejecutivo y los partidos acrecentó la división al interior del oficialismo, lo que suma un nuevo escollo a la hora de discutir los últimos proyectos de la agenda legislativa.

El Acuerdo de Vida en Pareja, los cambios al Sistema Binominal o el Voto Chileno en Exterior son algunos de los compromisos del Ejecutivo que esperan su promulgación en Valparaíso.

Alejandro Olivares, académico del Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de Chile, señaló en el programa Semáforo de nuestra radioemisora que la alicaída relación entre los partidos dificulta el diálogo, una situación que no ve punto de retorno a corto plazo.

“Las tendencias que se están dando hoy no son tan reversibles. Hay un problema mayor, bajo este escenario no veo que se pueda revertir. Debemos acostumbrarnos a que RN inicie su proceso de restructuración, donde líderes salgan de sus filas y armen un nuevo referente”, dijo.

Por contraste, Natalia González, investigadora del Instituto Libertad y Desarrollo, señala que la Alianza mantiene el avance de distintos proyectos en comisiones, considerando además el recambio que experimentarán ambas cámaras en marzo de 2014: “Tengo la impresión, de ver el trabajo en las comisiones, que hay un sector cuadrado con las iniciativas del Presidente, y consciente del cambio de composición del Congreso en marzo, entonces es necesario el apoyo a distintas iniciativas que tengan un avance mayor antes que llegue la siguiente administración”.

La directora del programa legislativo de LyD señala las áreas que deberán ser priorizadas por Sebastián Piñera: “En Hacienda, hay proyectos como la factura electrónica, la comisión de Valores y Seguros que reemplaza a la Superintendencia. En materia económica, los gobiernos corporativos de las cooperativas, el sistema de Transbank, firma electrónica. En el área política, el que otorga facultades de los Cores, el de perfeccionamiento de partidos políticos. Está el proyecto de sala cuna, la modificación del seguro de cesantía, una agenda laboral por flexibilizar el mercado, todos proyectos cuyo avance no permite que sean todos aprobados”.

Por su parte, el senador RN Francisco Chahuán subraya que el ministro Cristián Larroulet deberá priorizar los proyectos más emblemáticos, para ser despachados durante enero. “Hay que hacer un esfuerzo, pero además pedirle al ministro Larroulet que priorice los proyectos emblemáticos, no alcanzaremos a despacharlos todos”, dijo.

El senador Chahuán destacó que, del grupo de proyectos que espera su aprobación, destaca la modificación al binominal, proyecto que cuenta con el respaldo de la Democracia Cristiana, e indicó que “es necesario sacar ese proyecto emblemático en este período legislativo. Es importante que se reemplace este sistema”.

El diputado UDI, Ernesto Silva, destaca la unidad legislativa en la coalición y espera que la oposición no aplique el bloqueo anunciado hace algunas semanas desde la Nueva Mayoría. “Más allá de las recriminaciones internas, hay unidad legislativa. Espero dispongamos de buena coordinación con el Gobierno y que la Concertación se allane a participar democráticamente. Si hacen el bloqueo anunciado, se impide cualquier tipo de avance. Esperamos que evalúen cada proyecto en su mérito y serán varios los que podrán avanzar”.

El Parlamento estará inactivo hasta el 6 de enero por fiestas de fin de año, a ello hay que sumar las vacaciones fijadas durante febrero, lo que minimiza plazos para aprobar los últimos proyectos en discusión. Restando además el mes dedicado a propaganda política, el Congreso paralizó sus funciones por más de dos meses durante el último semestre de gobierno.