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Año XII, 22 de febrero de 2020

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Óscar Olivos, presidente de la CAT:

“Hay una jugarreta del gobierno con la CUT para aprovecharse de los trabajadores”

Excluidos de las negociaciones e indignados por los anuncios sobre el aumento del salario mínimo se encuentran los dirigentes de la segunda organización sindical más grande del país, la Central Autónoma de Trabajadores (CAT). En entrevista con Radio Universidad de Chile, Óscar Olivos, su presidente, calificó al gobierno de “sectario”; a la CUT de ser el “brazo sindical de La Moneda” que está “de rodillas frente al gobierno; y a los acuerdos entre ellos,  como “estafas” y “pantallas”.

Sohad Houssein T

  Miércoles 2 de julio 2014 20:32 hrs. 

Una ola de críticas levantó el acuerdo entre la presidenta de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Bárbara Figueroa,  con los ministros de Hacienda, Alberto Arenas, y del Trabajo, Javiera Blanco, sobre el aumento del salario mínimo por lo próximos 18 meses. De ser ratificado por el Congreso, el sueldo vital para aproximadamente un 17 por ciento de los trabajadores chilenos será de 225 mil pesos, para luego aumentar a 241 mil pesos en julio de 2015 y a 250 mil en enero de 2016.

No sólo las cifras acordadas son consideradas insuficientes debido al costo real dela vida, sino que además recuerdan los incendiarios discursos de la propia Bárbara Figueroa diciendo que no aceptaría un sueldo mínimo menor a 250 mil pesos. Y de pronto, la misma dirigente sindical cede en las negociaciones y, más aún, se retira de ella hasta el 2016.

Hechos consumados, al menos en lo que respecta a la relación con el Ejecutivo, y que tienen indignado a Óscar Olivos, presidente de la Central Autónoma de Trabajadores,  quien no trepida en calificar el acuerdo de “espurio, mentiroso y excluyente”. Además de recordar que la CAT es la  segunda organización laboral más importante del país, que agrupa a sindicatos vinculados con la empresa privada, justamente el grupo  que se ve afectado por el salario mínimo, pero que, denuncia, es intencionalmente dejado fuera de las negociaciones.

¿Qué le parece el acuerdo entre la CUT y el gobierno para el aumento del salario mínimo?    

Rechazamos tajantemente este acuerdo espurio que ha hecho el gobierno de Chile con su brazo sindical, que es la CUT, porque no representa el sentir de los trabajadores en general, porque creemos que Chile está perfectamente en condiciones de entregar un reajuste al salario mínimo para llegar a los 250 mil pesos.

En primer lugar, no expresa lo que los trabajadores necesitan, especialmente aquellos de las pequeñas y medianas empresas, que el reajuste al salario mínimo es el único aumento que tienen al año. Además, es un ajuste mentiroso. Cuando hablan de que va a subir a 225 mil pesos, que es un aumento del siete por cierto; que el 2015 va a subir a 240 mil, que es un aumento del seis por ciento, y el 2016 a 250 mil pesos, que es un aumento del cuatro por ciento, o sea, es una mentira que es un aumento de un 40 por ciento.

En tercer lugar, el Gobierno de Chile es sectario, excluyente y mentiroso. Cuando la Presidenta y los ministros hablan de que este gobierno es incluyente, están mintiendo porque han negociado solamente con la CUT y han dejado afuera de las conversaciones a las organizaciones que afilia a los trabajadores del área privada, que son los que tienen que ver con el salario mínimo, estas son la Central Autónoma de Trabajadores y la Unión Nacional de Trabajadores (UNT). La CUT afilia mayoritariamente a  trabajadores del área pública, que no tienen nada que ver con el salario mínimo. Aquí hay una jugarreta del gobierno con la CUT para perjudicar y para aprovecharse de los trabajadores en general.

¿A ustedes no los han convocado nunca a las negociaciones?

No, porque el gobierno de Chile es excluyente. Nosotros le hemos enviado cinco cartas a la Presidenta de la República para que nos reciba, y les enviamos cartas al ministro de Hacienda para ver el tema de la Reforma Tributaria y ni siquiera se ha dignado a contestarnos, y le hemos enviado tres cartas a la ministra del Trabajo para ver el tema del salario mínimo y tampoco nos ha contestado, o sea, el gobierno solamente negocia con la CUT, que es la que está a su servicio

¿Esta distancia con La Moneda ha sido siempre igual o esta es una situación particular?

Exclusivamente con este gobierno. Llevo más de 35 años en el mundo sindical, he pasado por la dictadura y por todos los gobiernos siguientes, pero este ha sido el gobierno más excluyente, que solamente considera a su brazo sindical, que es la CUT para negociar, y deja afuera a todos los trabajadores.

Justo con el aumento del salario mínimo, la CUT acordó con el gobierno medidas que tenderían a fortalecer el mundo sindical, entre ellas incluso una comisión asesora presidencial  sobre el mercado del trabajo ¿Cree que pueden ser un aporte al alicaído sector de los trabajadores?

Las medidas que han puesto en ese acuerdo son absolutamente sectarias porque, supuestamente, van a hacer una mesa de trabajo, pero solamente van a estar la CUT y el gobierno. Las medidas que están hablando para fortalecer el sindicalismo son  una pantalla y una estafa para el movimiento sindical. La única forma de fortalecer el movimiento sindical, lo hemos dicho en reiteradas ocasiones, es reformando el Código del Trabajo. Necesitamos un Código Laboral donde participen el gobierno, los trabajadores, los técnicos, y hacer un Código que sea equilibrado, donde la cancha esté pareja.

¿Cómo es la relación de la CAT con otros sectores de la CUT?

Nosotros no tenemos problemas con los compañeros de la CUT, nosotros estamos destacando un hecho.  Tenemos diferencias profundas con sus formas de operar en el mundo sindical, nosotros somos una organización absolutamente sindical,  ellos son políticos partidistas, y hoy tienen que estar de rodillas frente al gobierno porque tienen compromisos políticos partidistas con la Nueva Mayoría.

¿Y la relación de la CAT con sectores políticos que se ubican fuera de la Nueva Mayoría, por ejemplo, se ha hablado de la cercanía con el Partido Progresista?

Nosotros no queremos ni necesitamos el apoyo de ningún partido político. Nosotros necesitamos el apoyo de los trabajadores, que tienen que tener conciencia de la importancia de esto. Ahora, si los partidos políticos entienden la importancia de tener un mejor trato con los trabajadores, bienvenidos sean, pero nosotros no andamos pidiéndole el apoyo a ningún partido político. Aquí, el respaldo nuestro es de los trabajadores organizados.