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Año XI, 7 de diciembre de 2019

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Los nuevos testimonios de ex uniformados por el Caso Quemados

El expediente de la causa que lleva el juez Mario Carroza contiene nuevas declaraciones de los ex conscriptos Fernando Guzmán y Pedro Franco y de los oficiales en retiro Pedro Fernández Dittus y Julio Castañer, además de careos entre los involucrados.

Diario Uchile

  Domingo 2 de agosto 2015 12:13 hrs. 
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Nuevos antecedentes sobre las causas de la muerte de Rodrigo Rojas de Negri y las graves quemaduras que sufrió Carmen Gloria Quintana han surgido en los interrogatorios y careos que el juez Mario Carroza ha realizado en los últimos días.

En las diligencias también se ha abordado el presunto pacto de silencio que guardaron los uniformados vinculados con el caso y las reuniones que se realizaron para acordar versiones, de acuerdo a extractos de los testimonios publicados este domingo por el diario La Tercera.

El caso se reactivó luego que el ex conscripto Fernando Guzmán entregara una declaración sobre lo ocurrido el 2 de julio de 1986: “El teniente Castañer, quien vestía de civil, recuerdo que con usa chaqueta negra, ordenó a un conscripto que vestía de forma militar, rociarlos con combustible que estaba en un bidón. A la mujer la roció desde la cabeza a los pies y al hombre por la espalda ya que estaba de boca al suelo (…) Castañer los desafiaba con un encendedor, insultándolos porque andaban haciendo fogatas (…) El fuego lo inició el teniente Castañer con un encendedor. Ambos se prendieron inmediatamente, por lo que la niña arrancó hacia general Velásquez, unos conscriptos le dieron alcance  y le apagaron las llamas con frazadas. Ellos todavía humeaban (…) Cuando estaba en el suelo escuché al teniente Castañer que le decía a Fernández que lo mejor era matarlos, pero este último dijo que no porque era católico”, dijo en noviembre del año pasado.

Luego, el pasado 27 de julio, se sumó el testimonio del ex conscripto Pedro Franco: “Se ubica a dos personas con bidones de bencina y dos neumáticos. Al vernos se dan a la fuga (…) yo como soldado de la camioneta salté y paré a los dos jóvenes. Estando los dos jóvenes ‘apuntalados’ llega atrás Castañer. Luego de eso, Fernández Dittus dice vayan a buscar los neumáticos y los bidones que estaban a la vista, que eran los que andaban trayendo los muchachos. Veníamos de vuelta, cuando escuché que a Rodrigo Rojas le habían pegado, debo indicar que no lo vi, y si ocurrió fue entre los que quedaron ahí custodiándolos, esto es Fernández Dittus, Castañer y Medina. En ese momento, Fernández llama a los jóvenes que se encontraban siempre de pie contra uno de los muros, les dice que los va a dejar en libertad, pero que si los pilla de nuevo por el lugar, les iba a poner ‘una patada en el culo’. En ese instante, llega Castañer quien dice ‘estos no merecen vivir, hay que matarlos’ y los rocía con el líquido que tenía uno de los bidones. Posteriormente, Fernández Dittus saca desde su bolsillo una caja de fósforos chica y les prende fuego sin motivo alguno. Los jóvenes envueltos en llamas trataron de correr y cayeron al suelo, ahí nosotros fuimos a ayudarlos. En mi caso, como estaba más cerca de los jóvenes, me saqué la casaca y con ella intenté apagarlo (…) A Rodrigo Rojas le quitaron una cámara fotográfica grande, se quedó con ella Castañer”.

En la carpeta investigativa también figura el testimonio del coronel (r) Julio Castañer, uno de los encargados de las patrullas militares que detuvieron a Rodrigo Rojas de Negri y Carmen Gloria Quintana. En su declaración, realizada el pasado 23 de julio, el ex uniformado señala: “Veo que tenían arriba de la vereda a dos personas detenidas (…) Pedro Fernández me dice que la pareja estaba detenida  porque se le habían incautado elementos inflamables (…) Sentí o escuché una inflamación y observo mucha confusión que se genera entre el personal militar y veo que todos corrían a los camiones a buscar una frazadas. Esta inflamación provenía del lugar donde estaban los detenidos. Seguidamente el personal intenta sofocar a una persona, quien tenía inflamada la parte superior de los hombros. Lograron apagar el fuego y el teniente Fernández ordena subirlos al camión (…) es falso lo que dice Fernando Guzmán de que yo insulto a los jóvenes y mando a un soldado para que los rocíe con bencina (…) Es falso que yo habría provocado la combustión, prendiéndole fuego a la mujer con un encendedor, no se ajusta a la realidad”.

Asimismo, el capitán (r) Pedro Fernández Dittus, quien ya fue condenado por el caso y también era uno de los encargados, declaró el pasado 27 de julio: “Veo un grupo de gente que estaba comenzando una barricada. Me detengo, nos acercamos, el grupo se divide, arranca, y no se porqué elijo al más alto de los jóvenes y lo persigo, era Rodrigo Rojas de Negri. Por mientras los soldados se habían desembarcado antes y venían con los neumáticos y con el bidón junto con la mujer Carmen Gloria. Ellos venían con las bombas molotov (…) Rodrigo Rojas tenía sangre de narices, por el golpe dado por Medina, con el fin de detenerlo, queda en el suelo. Los conscriptos comienzan a llegar con los neumáticos y Franco Rivas con el bidón, lo cual niega ahora (…) Decido que fueran dejados en libertad, retirado de los jóvenes unos metros, se produce el accidente. Y después se pasa a llevar la botella que los incendia (…) íbamos por Pudahuel, en dirección al consultorio. (…) Nuestra primera intención fue llevarlos a un centro asistencial. Esta fue mi culpa, por no haber tenido los pantalones e insistir en ello. Luego llegamos a la unidad y dimos cuenta a todos los comandantes, pero ellos no le dan importancia (…) Jamás nunca a nadie se le pasó por la mente quemar a los dos jóvenes, nunca he ordenado que los rociaran con elementos combustibles, ignoro quien lo hizo. Asumo mi responsabilidad de no haberme mantenido en la decisión de llevarlos a la Posta Pública. Hubo decisiones equivocadas que ahora estamos pagando”.

En la investigación también figuran distintas versiones acerca del origen del fuego que afectó a la pareja de jóvenes y sobre reuniones que se hicieron en Peldehue y la Segunda División del Ejército en Lo Curro.

Pedro Franco, por ejemplo, señala que Julio Castañer organizó el encuentro en Peldehue y agrega que “se nos amenazó y se nos dijo lo que teníamos que declarar”, mientras que Pedro Fernández asegura que eso no es cierto: “Se hizo un organigrama donde nos situábamos para orientarnos donde nos ubicábamos en el momento”, afirma.

Las versiones contrapuestas son aun más evidentes en los careos que se efectuaron en los últimos días. El pasado miércoles 29 de julio, por ejemplo, Franco reitera que Castañer y Fernández “tienen responsabilidad en haber rociado con combustible a los jóvenes y haberles prendido fuego”.

Ante esto, Castañer asegura que reconoce al ex conscripto “sólo por haberlo visto en televisión a raíz de este caso, pero no lo recuerdo como integrante de una de las patrullas”.

“Quiero rebatir que el señor Castañer me conoce sólo por televisión, por cuanto de ser así yo no tendría conocimiento de aspectos de su vida, como por ejemplo, que le faltan piezas dentales”, replica Franco.

El día anterior, el ex conscripto había sido careado con Fernández Dittus, quien asegura que “su relato está equivocado, jamás estuve ni rocié ni quemé a los detenidos, quiero dejar en claro que Franco es la persona que llegó con el bidón de combustible y permaneció con los detenidos”.

“Él por ser el jefe no puede estar alejado del lugar de los hechos, más aún cuando habían dos personas arrestadas. Es absurdo que un soldado conscripto esté a un metro y el oficial a cargo no se encuentre allí. Reconozco que yo fui la persona que llegó hasta donde estaban los detenidos con el bidón de combustible”, responde Franco.

“Con el desarrollo de la investigación me he ido enterando de la manera como han ocurrido los hechos,  y en este instante me cabe la duda si la persona que llegó con el bidón al lugar de los hechos, donde se encontraban los detenidos, pudiera ser quien los roció”, finaliza Fernández Dittus.