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Más de veinte mil sirios intentan huir de la ofensiva del Ejército hacia Turquía

Gran cantidad de refugiados se agolpaban este sábado en la frontera con Turquía luego de escapar del avance de las tropas de Bashar al Asad, apoyadas por la aviación rusa, en la provincia de Alepo. Los refugiados esperan que Ankara les abra las puertas en medio de una situación humanitaria muy preocupante, según la ONU.

RFI

  Sábado 6 de febrero 2016 12:35 hrs. 
Siria

Bajo la lluvia, veinte mil sirios en Bab al Salama, frente a la frontera con Turquía, esperaban este sábado que se abrieran las puertas para dejarlos pasar. Hombres, mujeres y niños que abandonaron sus hogares ante el avance del ejército sirio sobre las localidades del norte del país con la ayuda de la aviación rusa y por combatientes del Hezbolá libanés.

Según Amnistía Internacional, entre 40 mil y 70 mil personas están abandonando sus casas tras el recrudecimiento de los ataques cerca de la ciudad de Alepo. La organización de derechos humanos hizo un llamamiento este sábado a que las autoridades turcas permitan el ingreso de quienes huyen de esta guerra.

En el mismo sentido, la Unión Europea recordó este sábado a Turquía su deber de acoger a los refugiados, garantizado por la Convención de Ginebra. Sin embargo, el puesto fronterizo de Oncupinar permanecía cerrado, según confirmó un periodista de la AFP.

La ONU estima que unas 20 mil personas esperan en Bab al Salama, del lado sirio de la frontera, pese a que este sábado el ministro turco de Relaciones Exteriores, Mevlut Cavusoglu, dijo que su país sigue fiel a su “política de fronteras abiertas”.

En la noche del viernes, los intensos bombardeos que golpearon a la localidad de Anadan, controlada por los rebeldes, permitieron a Damasco apretar el cerco en torno a Alepo, la gran metrópolis del norte del país.

Esta provincia es un bastión importante para las operaciones de los rebeldes y, según los expertos, el avance del gobierno coloca a los insurgentes en la peor posición desde el inicio del conflicto.

“La situación de los desplazados es dramática”, dijo a la AFP el director del OSDH, Rami Abdel Rahman, en referencia a que luego de cinco años de guerra casi la mitad de la población ha tenido que huir de su hogar. “Las familias duermen en los campos y en carpas, expuestas al frío”, explicó.

La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) lamentó que el acceso a la población que necesita asistencia cada vez es más difícil.

Entretanto, la presencia de camiones que transportaban carpas hacia un campo de refugiados cercano a la frontera podría ser un indicio de que Turquía se prepara para abrir el paso, en un momento en que el país ya acoge a cerca de 2,5 millones de sirios.

“Nuestros equipos están listos para darles agua y comida cuando lleguen”, declaró Ahmet Lutfi Akar, presidente de la Luna Roja en Turquía.

El viernes, el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, pidió a Rusia que suspenda los bombardeos, que “matan a una gran cantidad de mujeres y niños”, y exigió a Moscú que aplique un cese el fuego.