Diario y Radio U Chile

Año XI, 7 de diciembre de 2019

Escritorio

Yasna Provoste y Reforma Laboral: “Solo me representan algunos senadores DC”

En conversación con Radio Universidad de Chile, la diputada democratacristiana y subjefa de bancada reconoce las limitaciones y obstáculos que ha enfrentado la tramitación del proyecto. Incluso, no duda en afirmar que "no es la gran reforma que nos hubiese gustado".

Patricio López y Fernando Seymour

  Miércoles 16 de marzo 2016 12:40 hrs. 
Yasna

El proyecto de ley sobre Reforma Laboral ya se encuentra en discusión en la Comisión del Trabajo de la Cámara, luego de un complejo y prolongado paso por el Senado.

En su primera sesión de este martes, ya se anunció que la iniciativa en ningún caso pasará a la Sala antes de la próxima semana. Las diferencias entre los parlamentarios persisten respecto de distintas materias, especialmente al interior de la Nueva Mayoría, así como con relación a los planteamientos del Gobierno.

Sobre la redacción del artículo de las cuestionadas “adecuaciones necesarias”, por ejemplo, incluso surgen múltiples interpretaciones, lo que está generando confusión e incertidumbre.

“La ley debe ser clara respecto de lo que aspira que sea la norma que se fije y que esto después no quede al arbitrio de los liderazgos en los tribunales de Justicia en un momento determinado”, planteó la diputada DC Yasna Provoste, en conversación con la primera edición de Radio Análisis.

Incluso advierte que “en estas materias los tribunales han sido bastante progresistas, por decirlo de alguna manera, pero igualmente creemos que la legislación tienen que ser muy clara”.

En cuanto al rol de la ministra del Trabajo, Ximena Rincón, y las “adecuaciones necesarias”, la diputada asegura haber revisado sus intervenciones en el Senado, calificándolas de “absolutamente claras, por lo que obtuvo un apoyo tan importante de toda la Nueva Mayoría, salvo un voto, porque en ningún caso significa reemplazo en huelga”.

“Lo que se propone –detalla la parlamentaria– es que dentro de la misma faena de quienes no están asociados a la huelga y que realizan esas funciones, el empleador pueda realizarlas. Pero bajo ningún punto de vista significa que una persona que realiza una tarea distinta, no estando en la huelga, vaya a suplir a un trabajador que sí lo está”.

Asimismo, la propia Yasna Provoste asume las diferencias que han surgido entre el texto despachado por la Cámara el año pasado y el que recientemente devolvió el Senado. “El mayor interés nuestro está radicado en volver a señalar la necesidad de que se mantenga la negociación interempresa. Ese es un punto que se perdió en el Senado y que nosotros queremos recuperar”.

Incluso, no duda en afirmar que durante el paso del proyecto por la Cámara Alta se sintió representada solo por algunos senadores de su partido.

Junto a ello, identifica otro punto que considera de gran importancia. “Se relaciona con este agregado que hace el Senado para la huelga pacífica. Lo conversamos con la ministra Ximena Rincón en la bancada y creemos que hay un intento por minimizar un derecho que hoy se consagra en esta Reforma, y que es el derecho a huelga que antes no existía en nuestra legislación”.

Un punto en el que la diputada advierte que a lo menos instalarán un debate, con el objetivo de fijar una posición más colectiva, lo que aún no han definido a nivel de bancada.

En ese punto, advierte que lo fundamental sería lograr que se prohíba el reemplazo interno y externo de los trabajadores durante la huelga, que se reconozca el derecho de reintegro de los trabajadores, así como el derecho de aquéllos que no adhieren a la huelga y que puedan seguir prestando servicios.

Respecto de la discusión legislativa que retomó la Comisión del Trabajo de la Cámara durante la tarde del martes, Yasna Provoste reconoce que es un tema que genera mucho interés entre los parlamentarios de la Nueva Mayoría. “Durante mucho tiempo hemos estado esperando transformaciones importantes a nuestra legislación laboral. Para ser sinceros, tampoco es una gran Reforma como nos hubiese gustado. Pero claramente, a veces los argumentos que uno escucha, por legítimos que sean, no contribuyen a un debate más razonable”.

En ese sentido, exige crear condiciones que permitan superar los desafíos de lo que califica como “un país que se ha agotado en un ciclo político”.

Otro de los obstáculos que identifica la diputada alude a cuando “el mismo Ejecutivo se pone ciertas restricciones que no quisiéramos ver”, a propósito de las diferencias con las que el proyecto vuelve a la Cámara desde el Senado, así como con la necesidad de generar un diálogo más de fondo. “En los distintos momentos de nuestra Historia, nunca están dadas las condiciones para hacer reformas más profundas respecto de relaciones laborales”.

Precisamente sobre esas restricciones a las que alude, acusa que “existe un sector del país al que no le interesa avanzar en buscar una mayor igualdad, en la que muchos nos encontramos empeñados. Hay una fuerte presión que se hace sentir respecto de estas materias. Nosotros mismos, al interior de la Democracia Cristiana”.

En ese contexto, recuerda las críticas publicaciones de algunos militantes de su partido en diarios de circulación nacional. “Ahora fue el turno de la Reforma Laboral y hace un tiempo atrás fue el turno de la Reforma Educacional. Por ello tenemos que hacernos cargo de estos rendimientos vergonzosos en lo social, donde persiste una alta desigualdad”.

Esto, a propósito de argumentos críticos con los que “algunos integrantes de nuestro propio sector plantea respecto de reformas como la laboral, y que uno encuentra tan parecidos a los argumentos que esgrime la derecha para oponerse a esta reforma. Argumentar que pone en riesgo el crecimiento de la economía, la creación de empleo y la capacidad para incrementar los salarios en el largo plazo, es lo que hemos escuchado de parte de la oposición y de algunos sectores empresariales durante toda la tramitación de este proyecto”.

Una campaña del terror, como plantea Yasna Provoste, “que es la misma que acusamos con el proyecto que ponía fin al lucro, a la selección y al copago”.

Finalmente, la diputada anticipa que la Democracia Cristiana quedará satisfecha con una reforma que logre generar mayor simetría entre los trabajadores y los empleadores. “Un Reforma Laboral que no sea vista como una amenaza, sino como una oportunidad para avanzar en igualdad y en una construcción de un mayor asociativismo y empoderamiento de los trabajadores. Además, que genere cambios al interior de las empresas”.