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La desesperanza que ronda a las políticas culturales

El próximo año será clave para zanjar la discusión de la Ley de Artes Escénicas, la creación del Ministerio de las Culturas y la realización del Canal Cultural anunciado por el Ejecutivo. Sin embargo, el tiempo juega en contra para el Gobierno. Sobre todo si se considera la complejidad de los proyectos, así como también, el estancamiento del presupuesto destinado al sector.

Abril Becerra

  Domingo 25 de diciembre 2016 16:17 hrs. 
cnca


Desde el ambiente artístico todos parecen coincidir en que la tramitación de los proyectos culturales ha sido lenta.

Si bien durante 2016 existieron distintos hitos, como la inauguración del Centro Nacional de Arte Contemporáneo Cerrillos y la Política Nacional del Campo Audiovisual, lo cierto es que aún existen temas pendientes como la creación del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, el ingreso al Parlamento de la Ley de Artes Escénicas y la Creación del esperado Canal Cultural.

“Quiero ser sincero y claro: ha sido un poco flojo el trabajo por parte del Ejecutivo respecto de los proyectos de ley.  Hemos tramitado algunas iniciativas que más bien dicen relación con feriados o monumentos que se proponen realizar en Chile reconociendo a distintos personajes. Eso un poco hemos ido trabajando”, comentó Ramón Farías, presidente de la comisión de cultura de la Cámara de Diputados.

Actualmente, el panorama cultural no es alentador, más aún si se considera el estancamiento presupuestario que vivirá el área durante 2017.

El próximo año, y según datos del Observatorio de Políticas Culturales (OPC), los recursos destinados a cultura sólo representarán un 0,4 por ciento del gasto público. En este sentido, se espera que el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (CNCA) reciba un 4,1 por ciento menos que el año pasado. En tanto, la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos (Dibam) disminuirá sus montos en un 1,3 por ciento. Lo mismo ocurrirá con el Consejo de Monumentos Nacionales (CMN), que mermará sus ingresos en un 4,6 por ciento. Asimismo, la Red de Bibliotecas Públicas que enfrentará una pérdida de un 15,8 por ciento.

“Con esta baja se hace difícil que no sigamos haciendo más de lo mismo. No digo que el Teatro a Mil sea algo que haya que sacar, pero debemos encontrar algo más. ¿Cómo logramos reimpulsar el arte? ¿Cómo logramos que no haya una fondarización de la cultura en el sentido de que todos los artistas dependen de un Fondart para poder sacar sus proyectos adelante?  Yo creo que ahí tenemos una misión importantísima”, comentó Farías.

Al mismo tiempo, el parlamentario sostuvo que en un futuro “vamos a tener un Ministerio de la Culturas, por lo que vamos a tener un desarrollo más potente”.

“Entonces si se mantiene el presupuesto de este año significa que vamos a seguir haciendo más de lo mismo y creo que lo que este país necesita es un impulso a nivel cultural”, planteó.  

Las deudas

Uno de los grandes anuncios durante la administración de la Presidenta Michelle Bachelet fue la creación de un Canal Cultural.

El proyecto, que fue proclamado en mayo de 2015 y que ingresó al Congreso el 19 de mayo de 2016 como una indicación sustitutiva que modifica la Ley Larga de TVN, aún está paralizado en el Parlamento.

Según Farías, “ese es un proyecto que está a atrasado”. “Hace rato debió estar en discusión. Nosotros queremos verlo lo más pronto posible porque no es un proyecto de fácil tramitación, tiene muchos aspectos técnicos, económicos e ideológicos”, dijo.

Actualmente, el proyecto se encuentra en la comisión de Transporte y Telecomunicaciones, desde donde han indicado que no existe claridad respecto de cómo se va a financiar el proyecto y cómo deberá funcionar.

La misma suerte enfrenta el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.

Hoy, el proyecto se encuentra en su último trámite en el Senado, sin embargo, todo dice indicar que no existe voluntad política para avanzar en el tema que, de no zanjarse durante el próximo año, deberá someterse a una futura administración.

Otro de los puntos débiles de la política cultural es la Ley de Artes Escénicas.

Esta normativa, que fue impulsada por el Sindicato de Actores (Sidarte), genera una estructura que promueve y resguarda la labor de distintas disciplinas como el circo, la danza, el teatro y las narraciones orales.

De acuerdo a Andrea Gutiérrez, presidenta de Sidarte,  “lo que pretende esta ley es colaborar para que los ciudadanos experimenten estas disciplinas como un derecho  social y cultural”.

Esta ley fue presentada al Ejecutivo hace casi dos años por la organización, sin embargo, aún no ha sido ingresada al Parlamento.

“La última novedad  que tenemos fue la respuesta de una carta que enviamos a la Presidenta para saber la realidad del proyecto. Ahí se nos confirmó que se iba a instruir a la Segres y al Ministro de Cultura para que realizaran la gestión. No tenemos fechas ni nada, sólo el compromiso de que ingresará al Congreso”, explicó Andrea Gutiérrez.

Según la dirigenta, en el ámbito de las artes escénicas también es necesario trabajar sobre dos aristas: la creación de audiencia y el resguardo patrimonial.

Ambos aspectos son considerados por la Ley de Artes Escénicas, sin embargo, en opinión de Andrea Gutiérrez, resulta urgente su implementación.

“Existen lugares donde todavía no tienen la posibilidad de conocer las creaciones que en su propia región se han llevado acabo. Es decir, la circulación interregional entre las provincias de una región es difícil de llevar a cabo. Además, no existe un resguardo patrimonial. Lo que podemos encontrar es algunos registros que tienen universidades desde el punto de vista fotográfico, pero existe mucho patrimonio desde el punto de vista del diseño. Esa es una preocupación muy grande del sector porque va quedando sin memoria finalmente”, concluyó.

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