Diario y Radio U Chile

Año X, 17 de diciembre de 2018

Escritorio

Óscar Arteaga: Reforma a isapres debería incluir la solidaridad en el conjunto del sistema de salud

Este martes, el Presidente Sebastián Piñera adelantó algunos elementos que contendrá la reforma al sistema de isapres de su gobierno, entre ellos, el fin de las preexistencias y las carencias. Para el académico de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile, la iniciativa ejecutiva no arregla el conjunto del sistema de salud, pues excluye al sector público.

Montserrat Rollano

  Martes 30 de octubre 2018 18:22 hrs. 
isapres-reforma

Desde hace varios años, distintos gobiernos han intentado introducir modificaciones al sistema privado de salud en nuestro país. Ha habido comisiones asesoras, propuestas, proyectos de ley y mociones parlamentarias. Sin embargo, hasta la fecha la esperada reforma al sistema de isapres ha sido constantemente postergada.

Por lo mismo, la mañana de este martes el Presidente Sebastián Piñera sorprendió anunciando algunos cambios a las aseguradoras privadas de salud, lo que estará contenido en el proyecto de ley que desde hace meses trabaja el Ejecutivo.

De esta forma, en el marco de una actividad con adultos mayores, el Mandatario anunció el fin de las preexistencias y las carencias, por lo que la o el afiliado podría cambiarse libremente de isapre.

“En el sistema público, Fonasa, no hay preexistencias, ni tampoco carencias (…) vamos a modificar el sistema de isapres y vamos a eliminar las carencias y las prexistencias, para que cada persona, aunque tenga una enfermedad, aunque esté embarazada, pueda cambiarse libremente de una isapre a otra”. Además, el jefe de Estado indicó que como se trata de “un tema técnico”, “vamos a crear un sistema de compensación entre las isapres, porque si toda la gente enferma se va a una isapre y toda la gente sana se va a otra, va haber una compensación en función a las características de las personas que hay en cada isapre, porque de lo contrario, se podría estar premiando a algunas y castigando a otras”.

El senador de RN e integrante de la comisión de Salud de la Cámara Alta, Francisco Chahuán, valoró el anuncio del jefe de Estado, aunque pidió que el Gobierno, en lugar de enviar un nuevo proyecto, trabaje a partir del que ya se discute en parlamento y que se encuentra en segundo trámite constitucional, lo que “haría mucho más rápida su aprobación”, afirmó.

Desde la misma comisión, su presidente, el senador PPD Guido Girardi, si bien manifestó que la propuesta va en la dirección correcta, a su juicio debiera existir un sistema que introduzca solidaridad entre las isapres y Fonasa.

“Valoro que se proponga un fondo de compensación de riesgo dentro de las isapres (…), pero además tiene que haber un fondo de compensación con el sistema público porque si no es un subsidio del sistema público a las isapres”.

El legislador sostuvo, además, que se debe ir más allá. “tenemos que terminar con la discriminación por sexo y por edad. No es posible que un hombre pague 40 mil pesos al mes y que una mujer a los treinta años, en vez de 40 mil pesos tenga que pagar 180 mil pesos. No es posible que un niño de menos de dos años pague mucho más que otros niños. No es posible que a un adulto mayor se le multiplique por muchas veces la prima que tiene que pagar y tenga que ser expulsado porque no es capaz de pagar”.

En conversación con este medio, el académico de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile, Óscar Arteaga, señaló que la propuesta si bien mejora la movilidad dentro del sistema, no apuntaría a generar mayor solidaridad al excluir al sistema público de salud.

“Si nosotros quisiéramos dar un giro real a la solidaridad, tendríamos que pensar en un arreglo para el conjunto del sistema, de manera que todos los ciudadanos chilenos pudiéramos ser beneficiarios del mismo sistema independiente de la capacidad de pago”.

El ex director de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile explicó que, en un sistema de seguridad social, al parecer ausente en la propuesta de Piñera, “sí permiten que se distribuya el riesgo en toda la sociedad. Por eso se requiere, obligatoriamente, que todos formemos parte de ese sistema y, además, todos contribuyamos en el financiamiento del mismo de acuerdo a nuestras capacidades de contribución”.