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La nueva cara del Festival de Música Contemporánea de la U. de Chile

Entre el 14 y 18 de enero se realiza la 19ª edición del evento, que ahora es dirigido por el pianista y compositor Jorge Pepi. Una programación que abarca desde Debussy a jóvenes compositores, un homenaje a Leni Alexander y un concierto de la Sinfónica Nacional. Todas las actividades son gratuitas.

Rodrigo Alarcón L.

  Miércoles 9 de enero 2019 17:58 hrs. 
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El Preludio para la siesta de un fauno, la pieza que Claude Debussy compuso a partir de un poema de Stéphane Mallarmé, fue estrenado en París hace más de un siglo. Su influjo, sin embargo, todavía puede sentirse en el presente.

Así al menos lo cree el pianista y compositor Jorge Pepi, el nuevo director del Festival de Música Contemporánea de la Universidad de Chile, que entre el 14 y 18 de enero tendrá su 19ª edición, con cuatro jornadas en la Sala Isidora Zegers y una clausura en el Teatro Universidad de Chile, con la Orquesta Sinfónica Nacional.

“Debussy es una ruptura. Es el primer compositor que se aleja de la sintaxis y de la manera romántica de componer, entonces hace nacer la música moderna del siglo XX. El sistema tonal se abandona y no se reemplaza por otro, porque se encontraron muchas cosas. Él es el primero”, explicó.

Por eso -dice Pepi- tiene sentido que el compositor francés sea protagonista en un festival de música contemporánea que se realiza ya entrado el siglo XXI. En la noche del lunes 14, el Ensamble del Departamento de Música (DMUS) abrirá el evento con una reducción para la “Siesta del fauno”, junto a piezas de otras figuras consulares del siglo anterior: Igor Stravinsky, Arnold Schoenberg y Charles Ives. Antes, tocarán obras que autores locales como Andrés Ferrari, Eleonora Coloma y Andrés Maupoint crearon en torno a la figura de Debussy.

Para Pepi, todo se resume en una palabra: referencia. “Somos lo que hubo, no podemos partir de la nada. Incluso si nos oponemos a algo, eso es una referencia. Quise que esas referencias estuvieran en el festival junto con las creaciones, porque se le da un peso enorme a la creación, pero también tenemos que armar nuestra propia cultura”, señaló.

El pianista y compositor Jorge Pepi asumió la dirección del Festival de Música Contemporánea de la U. de Chile.

El pianista y compositor Jorge Pepi asumió la dirección del Festival de Música Contemporánea de la U. de Chile.

De esta manera, los programas que el festival tendrá este año contemplan estrenos y piezas creadas en los últimos años, pero intercaladas con música de autores como el polaco Witold Lutoslawski, el italiano Luciano Berio o el francés Gérard Grisey, además de chilenos como Alfonso Letelier, Fernando García o Leni Alexander.

La compositora fallecida en 2005, de hecho, será la homenajeada de este año y estará presente en casi todo el evento. La mezzosoprano Claudia Godoy interpretará sus Tres cantos líricos (1954), con la pianista Svetlana Kotova; el guitarrista Luis Orlandini abordará su pieza Meralo (1972); y la Compañía de Música Contemporánea tocará su Concierto de cámara (1959).

“Quise darle una organización temática”, dijo Jorge Pepi sobre la primera edición a su cargo. A diferencia de años anteriores, los conciertos serán más breves y ordenados temáticamente: si el primero estará dedicado a referentes como Debussy y Schoenberg, el segundo será de música de cámara, el tercero se repartirá entre solistas y ensambles y el cuarto se centrará en jóvenes compositores y en obras creadas durante el último lustro.

La jornada final, como es tradición, tendrá a la Sinfónica Nacional interpretando la Obertura festiva de Juan Orrego-Salas, la pieza El sol en mis raíces de Nicolás Cortés y la Sinfonía N° 10 de Dmitri Shostakóvich.

“La música contemporánea no es una sola cosa, entonces tratamos de hacer una organización por género, por época, por clase de música o por formaciones”, explica Pepi. “Si quieres saber cómo son los jóvenes que están componiendo ahora, vienes el día en que se toca eso y aprovechas de escuchar otra cosa más, como Leni Alexander y Gérard Grisey. Eso es importante, porque todos tenemos que educarnos para saber lo que nos gusta”.

Aunque parezca extraño, ¿la idea es mostrar una “tradición” de música contemporánea?

Sí, lo que llamo el repertorio, que es nuestra cultura, lo que nos queda. Un edificio precioso como el Museo de Bellas Artes, por ejemplo, es parte del repertorio arquitectónico de Santiago. No lo tenemos que tirar abajo para hacer otro, sino que podemos hacerlo al lado. En la música, si no mostramos el repertorio, es más difícil entender lo que está pasando. Igual vamos a estrenar muchas obras, pero quiero que la gente sepa sobre el repertorio, que sepa que Juan Orrego-Salas es un buen compositor porque lo escuchó, no porque simplemente está en un diccionario. Él mismo me dijo una vez: importante no es la premiere de una obra, sino la segunda, la tercera, la cuarta y las demás veces en que se toque, porque ahí se sabe que la obra va a existir.

Probablemente, la mayoría de las obras contemporáneas se tocan una sola vez…

Pero siempre fue así. Si ves la música que queda de la época de Mozart, es el diez por ciento. El resto se tocó una vez, quizás tuvo un éxito momentáneo y luego se acabó. Si escuchamos ahora esa música, la encontramos tonta o poco interesante. Quedan algunas cosas y eso es el repertorio.

El guitarrista Luis Orlandini estará el martes 14 junto a Romilio Orellana. Al día siguiente, repetirá en solitario.

El guitarrista Luis Orlandini estará el martes 14 junto a Romilio Orellana. Al día siguiente, repetirá en solitario.

Hay una idea más o menos establecida: que la música contemporánea es “rara” o “difícil”…

Sí, pero también hay críticas espantosas de obras de Beethoven o de Monteverdi, de cuando aparecieron. Lo que pasa es que nos tenemos que acostumbrar y por eso son importantes las referencias, para que vayamos entrando en ese lenguaje. Yo no puedo leer a Vicente Huidobro si lo único que he leído en mi vida es el diario de la mañana. Tengo que llegar a Huidobro. Y hay cosas que te van a acercando, que son referentes. Por otro lado, la música es muy especial: no necesito entenderla para que me guste. Por eso es indispensable que este festival sea gratis, porque cualquiera puede pasar por la calle, entrar y escuchar una pieza que le puede quedar en la cabeza.

Ese es un tema que deberá enfrentar como director: ¿cómo atraer a un público que no sea especializado, que no sean solo estudiantes o músicos?

Yo no quiero un festival para los músicos, que es algo que pasa mucho. Por eso creo que el orden del programa es importante, para que la gente sepa qué habrá. Que alguien pueda decir que escuchó a Debussy, que gracias a eso llegó a Stravinsky y gracias a eso escuchó a un compositor actual. Buscando esto, encuentro otra cosa.

Semana contemporánea

El XIX Festival Internacional de Música Contemporánea se realizará entre el 14 y el 18 de enero. Las primeras cuatro jornadas serán a las 20 horas en la Sala Isidora Zegers (Compañía 1265, Metro Plaza de Armas) y la clausura será a las 19:30 horas en el Teatro Universidad de Chile (Providencia 043, Metro Baquedano).

Todos los conciertos tienen entrada gratuita y el detalle de la programación puede encontrarse en este enlace.

Fotos: Valentina Miranda / DMUS U. de Chile.