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Año XI, 21 de septiembre de 2019

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Desigualdad alimentaria: estudio revela que los pobres son más obesos que los ricos

De acuerdo al Mapa Nutricional de la Junaeb, los alumnos del sector oriente de la capital muestran mejor condición física que los del sector poniente. Las comunas de Vitacura y Cerro Navia asoman como polos opuestos, con una diferencia de sobrepeso que alcanza hasta un 21,2 por ciento.

Ricardo Verdugo S.

  Jueves 21 de febrero 2019 18:33 hrs. 
13 Abril 2011
Kioskos de Golosinas Instituto Nacional

El Mapa Nutricional de la Junaeb concluyó que el 60 por ciento de los alumnos de quinto básico sufre de sobrepeso u obesidad, siendo el nivel educacional con los índices más altos de la encuesta, misma que incluyó a 9.065 establecimientos educacionales de todo el país y fue aplicada a cerca de un millón de niños.

No obstante, uno de los datos que más llamó la atención fue la diferencia en la condición física que se da por nivel socioeconómico, factor que dejó ver que las comunas del sector oriente de la capital cuentan con una menor prevalencia de sobrepeso en sus estudiantes.

Así es como Vitacura, Providencia y Ñuñoa asoman como las comunas mejor evaluadas de Santiago, mientras que Cerro Navia, San Ramón y San Joaquín, como las más obesas.

Los casos de Vitacura y Cerro Navia, con una diferencia de hasta un 21,2 por ciento, representan los polos extremos del estudio.

Durante la presentación, el Director Nacional de la Junaeb, Jaime Tohá, afirmó que las razones de estas diferencias por estrato socioeconómico se deben a una multiplicidad de factores.

“Esto es multifactorial. Esto tiene que ver, primero, con el acceso que tiene la población a distintos tipos de alimentos y a infraestructuras para llevar a cabo diferentes actividades físicas y, por su puesto, también tiene que ver la información con la que se cuenta para tomar mejores decisiones respecto de la alimentación”.

La obesidad también discrimina

Un estudio del 2017, realizado por el Minsal, reveló que un 27,1 por ciento de los chilenos, quienes pertenecen a los dos quintiles socioeconómicos más bajos, no tienen los ingresos suficientes para costear una alimentación saludable, razón por la cual, el presidente del Colegio de Nutricionistas, Samuel Durán, coincidió con el diagnóstico hecho por Tohá.

“El mayor poder adquisitivo se asocia a mayor educación y a mayores horas de actividad física. Por otro lado, los colegios particulares pagados tienen más horas de actividad física. Entonces, la inequidad en Chile también se presenta en lo que es obesidad”.

Si bien el Mapa Nutricional de la Junaeb ha realizado avances respecto de ediciones anteriores, como incluir por primera vez a los niños de quinto básico, Durán aseguró que en nuestro país siguen haciendo faltas medidas concretas y a largo plazo por parte del Estado.

“Las mediciones anuales a veces vuelven más difícil visualizar la realidad. Aquí lo que hace falta es que el Estado adopte medidas concretas. Por ejemplo, priorizar impuestos a los alimentos no saludables y aumentar subsidios a los que son saludables. También hace mucha falta educar a los padres sobre la alimentación saludable. Ellos creen que la alimentación saludable es comer alimentos light y no tiene que ver con eso, tiene que ver con el aumento de consumo de frutas, verduras o pescado”.

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El Director Nacional de la Junaeb, Jaime Tohá, afirmó que el sobrepeso en estratos sociales bajos, tiene como principales factores la falta de acceso a infraestructura y a información sobre una buena alimentación.

A mediados del 2018, la Junaeb comenzó a impartir nuevos menús saludables en los colegios con el fin de mitigar las lamentables cifras de sobrepeso en el país. En este punto, el atacar el problema desde los establecimientos parece ser fundamental. Sin embargo, para Samuel Durán, del Colegio de Nutricionistas, hay cosas que van más allá del hecho de entregar la comida al estudiante.

“Las escuelas cumplen un factor muy importante, pero aquí en Chile no se ha tomado en cuenta. Por ejemplo, la incorporación de un nutricionista en la escuela ayudaría mucho en el sentido de educar a los niños. O la incorporación de huertas escolares para que el niño vea como se planta un tomate, como es el sabor del tomate. Hay que partir desde lo más básico para que no se pierda la cantidad de ensaladas que se pierden en los colegios, sobre todo en los colegios públicos, en que las frutas y verduras terminan todas en la basura”.

El Mapa Nutricional de la Junaeb arrojó que, en comparación con los índices de 2017, la obesidad en alumnos de primero medio retrocedió en 1,25 puntos porcentuales. Por el contrario, en el caso de los niños de pre kinder, kinder y primero básico, aumentó en un 1,3 por ciento. Es decir, las nuevas generaciones tendrán un futuro aún peor, el cual, a la luz de los antecedentes, tendrá como mayores afectados a quienes pertenezcan a estratos socioeconómicos más bajos.