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Año XIII, 25 de enero de 2021

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Cecilia Heyder y solicitud de eutanasia: “Yo amo la vida, pero quiero vivir dignamente”

La defensora de Derechos Humanos interpuso hace un par de días un recurso de protección en el que solicita la eutanasia, recurso que fue declarado admisible y que hoy está en trámite. "No quiero depender de transfusiones, ni de silla de ruedas, ni de bastones, quiero vivir digna, no quiero depender de morfina ni nada”, explica en entrevista con Radio Universidad de Chile.

Andrea Bustos C.

  Sábado 2 de enero 2021 14:06 hrs. 
Cecilia Heyder


El 16 de diciembre fue una jornada histórica en la Cámara de Diputadas y Diputados. Aquel día la Sala de la Cámara Baja aprobó el proyecto de eutanasia y actualmente continúa su revisión en la Comisión de Salud, al ser objeto de indicaciones.

La iniciativa divide a la Cámara de Diputados, pero a diferencia de muchos proyectos de ley, aquí las posiciones no son oficialismo versus oposición, sino más bien las opiniones están divididas incluso al interior de los partidos políticos.

Mientras el Parlamento avanza en el análisis, y como en muchos proyectos se entrampa la discusión, hay personas, familias, esperando que la muerte digna sea un derecho.

Es el caso de Cecilia Heyder, defensora de Derechos Humanos y luchadora social. Cáncer de mama, lupus y septicemia a causa de su déficit del factor VII son parte de los problemas de salud que enfrenta, y por lo que hoy se mantiene hospitalizada en el tercer piso de Urología y Ginecología del Hospital San José.

Heyder interpuso hace un par de días un recurso de protección en el que solicita la eutanasia, recurso que fue declarado admisible y que hoy está en trámite.

“No es vida la que llevo, mi vida es precaria, estoy prácticamente día por medio en transfusiones, porque ya no duran, antes duraban una semana (…) Estoy haciendo alergia a todos los medicamentos, ya casi no me levanto porque estoy sangrando constantemente, no es vida la que llevo. Y creo que para estar prostrada en una cama sin una calidad de vida es mejor pedir la eutanasia”, cuenta sobre su situación actual y sus motivos para solicitar una muerte digna.

 

Cecilia-Heyder

Cecilia Heyder.

Su solicitud cuenta además con el apoyo de sus hijos, quienes han visto su sufrimiento y respaldan que pueda elegir sobre su futuro: “Ellos son los únicos que me pueden criticar o apoyar, como lo hacen en este caso. Ellos son los únicos que me han visto, han sufrido conmigo y el apoyo ha sido 100 por ciento por lo mismo. Ellos sabían que yo era activa, que me movía, las cosas que hacía y de la noche a la mañana estar postrada en una cama o simplemente en una silla de ruedas con poca o nada movilidad, aparte de llegar en cada crisis inconsciente. El estrés emocional que llevan no es bueno”.

Al teléfono comenta que está cansada, agotada no solo física sino también mentalmente. Por ello está segura de su decisión, porque su amor por la vida la hace desear una muerte consciente y digna.

“Yo amo la vida, pero quiero vivir dignamente. No quiero depender de transfusiones, ni de silla de ruedas, ni de bastones, quiero vivir digna, no quiero depender de morfina ni nada”, explica.

A ello añade que quiere que su muerte sea en su país, como corresponde, pues no está exigiendo ningún crimen, sino solo acceder algo que según afirma debería ser un derecho humano.

“En el derecho a la eutanasia no daño a un tercero, a nadie. Es mi cuerpo el que ya no responde, tengo mi mente bien ¿por qué no puedo decir basta a mi cuerpo para que deje de sufrir? (…) A quienes dicen que esto es un camino fácil o que dios debe mandar y todo lo demás, les pregunto ¿y si estuvieran en mi lugar qué habrían hecho? Es fácil opinar, todo el mundo habla, hasta la Iglesia Católica, todos hablan, pero estar en el lugar de esa persona no es fácil. No pueden preguntar cómo estás o comunicarse, pero para hablar son campeones, qué más se puede pedir”.

“No tengo por qué irme del país, no tengo por qué cometer un suicidio ilegal o contratar a alguien, arriesgando a mis amigos a que me asistan en una eutanasia ilegal. No, no tengo por qué, yo quiero todo legal porque no tengo nada que ocultar, no estoy cometiendo ningún crimen, estoy pidiendo algo tan básico, tan digno como no tener dolor, morir dignamente y estar consciente, no postrada en una cama con pañales sin saber lo que pasa a mi alrededor, no quiero eso”, agrega.

En medio de su hospitalización también ha tenido una mala experiencia médica, pues señala que un traumatólogo la discriminó, al comentarle por el uso de un scanner que el examen debía priorizarse para gente que sí quiere vivir.

camara

El proyecto de eutanasia se encuentra hoy en la Comisión de Salud de la Cámara de Diputadas y Diputados.

Sin embargo, a pesar de ello y de que su situación de salud es complicada, Cecilia Heyder tiene amplias palabras de agradecimiento para el resto del equipo médico que la cuida y apoya en el tercer piso de urología y ginecología del Hospital San José.

“La experiencia ha sido maravillosa, no me he sentido discriminada, al contrario. Doy las gracias por el trato tan humano que han tenido conmigo, no me han cuestionado, al contrario, cuando he caído, llorado, me han dado todo su apoyo, respaldo, cariño y apapachos”, comenta.

¿Por qué me tienen que imponer su moral?”

La solicitud realizada por Cecilia Heyder va en paralelo y de forma independiente al proyecto de ley que se debate en el Congreso. Sin embargo, ha seguido ese análisis y tiene palabras para ello.

Según opina es positivo que al fin se esté debatiendo una buena iniciativa de este tipo, pero le parece que “le falta un poco más de humanidad”.

La defensora de derechos humanos comenta que la iniciativa habla mucho sobre cuidados paliativos, cuando en la realidad estos no existen en el sistema de salud público.

“Si en un hospital público no hay insumos, no hay medicamentos ¿existirán cuidados paliativos? donde lo único que hay es paracetamol y tramadol ¿A eso le llaman cuidados paliativos?”, expresa.

En tanto, sobre la argumentación que existe en contra de la eutanasia, Heyder dice que es fácil hablar sin estar en el lugar de quienes sufren el deterioro y dolor en su salud: “¿Por qué me tienen que imponer su moral? que en mi opinión deja mucho que desear al lado de mi moral”, dice.

Heyder

Apoyo brindado a Cecilia Heyder en el Hospital San José.

“Se nota que no han visto nunca una persona sufrir con dolores, tampoco la han visto degenerativamente casi prostrada o en un estado de soponcio. Es fácil hablar, porque los mismos señores que hablan de pro-vida tienen a sus familiares en clínicas, sufriendo en un estado de semi inconsciencia y yo no quiero eso. Yo quiero morir dignamente, quiero estar consciente, no quiero estar ida”, indica.

“A los señores parlamentarios se les eligió no por su moral, que muchas veces es tan cuestionable que no deberían estar ahí, no se les eligió por su religión. Ellos están para servir al pueblo, a la comunidad, a un bien común. Y la moral es personal, lo que puede ser moral para mí con valores altos, para ti no lo puede ser, entonces la moral es tan única, es tan personal que es difícil opinar en ese aspecto”, agrega.

Por otra parte, Cecilia Heyder también tiene palabras para quienes dicen que la eutanasia es tomar el camino fácil: “Si es el camino fácil para no tener dolor, sí, quiero ese camino fácil para mí porque simplemente son tan desgastantes las transfusiones, cada pinchazo, pabellones. Si ése es el camino fácil, lo quiero”, comenta.

Entre idas y venidas en su situación de salud física y psicológica, con apoyo médico y también familiar aunque a distancia por la pandemia, Cecilia Heyder sigue hoy hospitalizada en el Hospital San José, lugar en que no sabe cuánto tiempo más deberá estar. Sin embargo, en medio de la incertidumbre, su convicción es clara: seguirá luchando hasta final por morir con dignidad.