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Año XIV, 30 de junio de 2022

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¿Fin a la violencia obstétrica? Proyecto de ley busca cambiar paradigmas y poner fin a las vulneraciones

A través de la Comisión de Mujeres se está generando el primer avance para regular, garantizar, promover derechos en torno al proceso del parto.

Andrea Bustos C.

  Domingo 27 de junio 2021 11:54 hrs. 
bebé

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La violencia hacia las mujeres está presente en múltiples áreas, muchas de ellas invisibilizadas.

Un ejemplo de aquello es en el parto. Son cientos las mujeres que han denunciado vivir situación de vulneración al momento de parir, como malos tratos, cuestionamientos, falta de autonomía y posibilidad de decidir que llevan no solo a vivir hechos de maltrato, sino que en algunos casos incluso a consecuencias irreparables.

Tal fue el caso de Adriana Palacios, quien sufrió violencia obstétrica y negligencias médicas que terminaron con su hija Trinidad sin vida. Como ella hay muchas mujeres en Chile, sin embargo, el Estado sigue al debe.

Hoy Chile no cuenta con legislación referente a derechos sexuales y reproductivos, por ello mucho menos cuenta con una protección del parto y los procesos asociados, a pesar de que las organizaciones vinculadas al tema han estado presentes con constancia para exigirlo a los y las legisladoras.

Sin embargo, desde hace un tiempo pareciera que el tema por fin podrá tomar la importancia que merece, pues una legislación al respecto, denominada Ley Adriana, comenzó su tramitación en la Cámara, específicamente en la Comisión de Mujeres, luego de estar más de dos años en espera en la Comisión de Salud donde nunca fue considerado. Según comentó la diputada Claudia Mix, autora de la iniciativa, nunca hubo voluntad.

“Éste ha sido un tipo de violencia que por décadas ha sido invisibilizada y naturalizada. Con la lógica de que los médicos saben más que uno en los momentos de parto sobre todo, pre o post parto, nosotros vemos que finalmente las mujeres en general deben aceptar muchos malos tratos, muchas condiciones o incluso aceptar condiciones, obligaciones que se imponen desde el personal médico sin consultas. Es importante hacerse cargo de este tipo de violencia que no está tipificada”, señaló la militante de Comunes respecto de la importancia de abordar este tema.

embarazo

En concreto el proyecto busca regular, garantizar, promover derechos de las mujeres, los recién nacidos y la pareja no solo al momento del parto, sino también previo y posterior a este. Además, incluye el aborto en tres causales y la salud ginecológica y sexual.

“Este es un proyecto denominado integral, fue trabajado al alero de una mesa de parto respetado por muchos meses el año 2018, con organizaciones de la sociedad civil que llevaban años abordando los derechos del nacimiento, de la mujer, del recién nacido, derechos sexuales y reproductivos. Esto no busca solo castigar, busca formar. Tiene principalmente contenidos de prevención, y de hecho identifica, define cosas que hoy no están definidas, principios en los que se sustenta el proyecto (…) No es un proyecto simple, está bien elaborado, bien trabajado”, complementó la diputada Claudia Mix.

Una de las organizaciones que trabajó en la elaboración del proyecto fue el Observatorio de Violencia Obstétrica. Su directora, Carla Bravo, manifestó que esta legislación es de gran importancia, pues tiene un objetivo amplio y llega a normar algo que hasta ahora ha sido olvidado.

“Tiene una finalidad amplia respecto de un tema que en estos momentos no se encuentra regulado, y que si bien es cierto es posible abordar desde la legislación común que en el fondo tenemos, la verdad es que esta no se hace cargo de la especificidad del problema y de la cuestión de género que atraviesa principalmente la violencia obstétrica”, explicó la abogada.

Además, agregó: “El proyecto de ley de alguna manera lo que hace es propender a establecer un cambio de paradigma respecto de la atención de la mujer y de la consideración de la mujer como sujeto de derechos, lo que pretende también es cambiar ciertas lógicas de atención, introducir una perspectiva con enfoque de género de atención basada en evidencia, además. Lo que hace la ley es actualizar los conocimientos respecto de las prácticas que actualmente se consideran las correctas”.

De esta forma la iniciativa cuenta con un enfoque de capacitación y prevención, siendo propositivo y no quedándose solo en la sanción y punición de las vulneraciones que se puedan cometer en la materia. “Si bien comprende un título dedicado a las sanciones, no establece sanciones más gravosas o sanciones nuevas específicas, sino que en general pone su acento más bien en capacitar, en entregar mejor calidad de información a las mujeres, en otorgar ciertos derechos en que se considera la opinión, querer y sentir de las mujeres”, comentó Carla Bravo.

Y añadió: “Esto no tiene que ver con que uno piense que los doctores, las matronas o el personal de salud son malas personas y que quieren dañar, no. Han sido educados de cierta manera donde la consideración de la mujer pariendo como sujeto de derechos no está presente, por lo tanto la capacitación y regular de cierta manera en torno a cambiar esa forma en que han sido educados es super importante”.

Ley Adriana

El proyecto se encuentra actualmente en la Comisión de Mujeres de la Cámara, ahí continuará siendo analizado un par de sesiones más para luego pasar a la votación en general, que debería darse en julio. Luego debe continuar su trámite en particular para poder llegar al Senado.

Según comentó la diputada Claudia Mix como autora del proyecto, junto a quienes apoyan la norma apuestan porque el debate sea ágil y sin mayores problemas, considerando que a lo que se apela es al respeto de los derechos de las mujeres y recién nacidos.

“Hay firmas de dos parlamentarias de RN, de Erika Olivera y Karin Luck, y yo agradezco ese apoyo porque finalmente saca de encima esto de que esto es solo una iniciativa de la oposición. Aquí no hay diferencias ideológicas a la hora de parir, y ahí el compromiso es transversal, así que esperamos que el voto sea ojalá unánime”, dijo.

“Cuando llegue al Senado esperamos que llegue a Comisión de Mujeres y no de Salud, para que no tenga la misma resistencia conservadora que tuvo en la Cámara, ese es un gran paso, que se discuta por mujeres es un avance, entendemos y empatizamos en lo que nos ha tocado vivir como género”, agregó.

El factor pandemia

El COVID-19 no ha estado ausente de ninguna área. El trabajo, la economía, la educación, el deporte, las culturas han sido también golpeadas por la pandemia con fuerza.

Asimismo el área de la salud se ha visto sobreexplotada y afectada no solo en lo que refiere a unidades de cuidados críticos y respiratorias, sino que el resto de especialidades, cirugías y atenciones fueron postergadas, suspendidas, o realizadas con dificultad.

En el caso de la obstetricia muchas mujeres vieron limitados sus acompañamientos tanto en las instancias previas como en el parto, también ocurrió con la lactancia materna inicial.

embarazo covid

Según comentó Carla Bravo, directora del Observatorio de Violencia obstétrica, efectivamente esta violencia se ha profundizado: “En parte probablemente por la sobrecarga del personal de salud, pero también por las medidas que institucionalmente se han adoptado, como ocurre con el acompañamiento que es lo que más hemos visualizado en denuncias”.

“Muchos lugares suspendieron el acompañamiento y eso es super grave, porque es fundamental para alguien que está pariendo y no solo desde una perspectiva emocional, sino que tiene impacto también en la forma en que se desenvuelve, se desencadena el parto en sí mismo, tiene un aspecto de salud importante. La separación madre hijo también, la ausencia de promoción de lactancia materna en el primer momento también lo hemos visto afectado y es super grave”, explicó.

La abogada señaló que, si bien el Minsal entregó instructivos para mantener el respeto de estos procesos, especialmente en la atención pública esto no se cumplió, lo que además genera una brecha entre las mujeres que pueden acceder a salud privada y las que no.

La información reportada por el Minsal indica que 2020 un 72% de las mujeres estuvo acompañada en el parto, mientras que en 2019, sin pandemia, esta cifra llegaba al 97%. Mientras que previo a la crisis sanitaria se informaba que un 72% de las mujeres estaba acompañada en el trabajo de parto, el número se redujo a un 43% durante el 2020.

“Cuando hemos hecho encuestas las cifras del Minsal son mejores que las que nosotros recolectamos como observatorio, y suponiendo que son reales se observa una baja importante. Hubo hospitales que de a poco fueron retomando el acompañamiento, hubo casos con mujeres que presentaron recursos de protección para parir acompañadas, y la verdad es que en el estado actual no tenemos certeza de cuántas instituciones mantienen suspendido el acompañamiento, pero no nos cabe duda que deben existir, sobre todo en regiones que es donde más vimos que se mantienen estas medidas”, comentó.

Para quienes sufran de violencia obstétrica en cualquier recinto de Salud el Observatorio de Violencia Obstetrica está disponible a recibir denuncias y entregar información, proceso que se puede revisar a través de ovochile.cl 

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