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Cambió la estructura del mercado de la cocaína, afirma Petro

El diario digital ecuatoriano “Primicias” recoge el análisis que el presidente de Colombia hace en torno a las razones del asesinato de Fernando Villavicencio y por qué Ecuador es hoy una sociedad más violenta que su propio país.

Luis Hernán Schwaner

  Lunes 14 de agosto 2023 17:32 hrs. 
Santiago, 11 de julio de 2023
Carabineros y la Fiscalía, entregan detalles de la detención de 14 personas acusadas de pertenecer a una organización criminal, y la incautación de 132 kilos 556 gramos de pasta base de cocaína, 205 kilos 773 gramos de marihuana y siete vehículos.
Jonnathan Oyarzun/Aton Chile

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“Primicias” replica la visión de Gustavo Petro en torno a las rutas que sigue el narcotráfico para llegar a su mayor consumidor, el país que en definitiva, sostiene el narcotráfico latinoamericano: Estados Unidos. Pero eso era hasta hace poco, porque hoy otra droga, mucho más potente y mortal, ha invadido los mercados del país norteamericano.

“Ha cambiado la estructura del mercado de la cocaína”, dice Petro en la red X (ex Twitter). “Las áreas de cultivo de plantas de coca y la localización de laboratorios buscaban trazar rutas hacia el norte por el océano Pacífico o hacia el Caribe. Las rutas recorrían centroamérica, las islas del Caribe y México hacia EE.UU. Estas rutas de manera progresiva comienzan a cambiar. Ahora van hacia el sur. Abandonan las costas y penetran al otro lado de la cordillera de los Andes, hacia la selva amazónica. Hoy la mayor zona cocalera no se ubica en Tumaco en el pacífico nariñense, ni en el Catatumbo. La nueva zona de mayor producción de cocaína del mundo se ubica en una franja de 10 kilometros a lo largo de la frontera colombo ecuatoriana, del lado colombiano”, escribe Petro. 

Y continúa: “desde esa zona, bastante alejada del mar, se trazan nuevas rutas a lo largo de ríos caudalosos e ignotos, para dirigirse ahora hacia el sur, hacia Brasil, proveer el enorme mercado de ese país y luego saltar al África, y de allí continuar a Europa. Pero, además, hay otra ruta: la que va hacia Ecuador y Perú para, desde allí, pasar al Lejano Oriente, a Japón y Australia. ¿La razón?: el mercado de la cocaína se desplomó en EE.UU., desplazado por uno peor: el del Fentanilo, que ya ha matado a 100.000 personas en un año. La cocaína mataba 4.000, por sus mezclas venenosas producto del mercado clandestino”. 

Por esta razón, explica el mandatario, ha caído el precio de la hoja de la coca en las áreas dedicadas a la exportación hacia Estados Unidos y las organizaciones armadas asentadas en los territorios de cultivo y producción han comenzado a reemplazar la pérdida de ganancias que obtenían con la cocaína por oro ilícito, por la extorsión y el secuestro contra la misma población de la zona. Es por esto que las rutas de la marihuana (ilegalizada por el Congreso), y la cocaína ahora bañan de sangre a Ecuador, donde más del 50% de la población penal está en prisión por delitos relacionados con las drogas, según una investigación del Instituto Trasnacional (TNI).

De ahí que, de ser un país pacífico y seguro, Ecuador haya superado en violencia a Colombia, y quizás es por ello -dice Petro- que asesinaron a Villavicencio. Es probable que con la nueva geografía del mercado de la cocaína, mafias paraguayas y uruguayas busquen contruir una economía ilícita en Bolivia, estima el mandatario colombiano. “Y es posible que ahora los laboratorios de cocaína se ubiquen en Europa para competir en calidad frente a la invasión de las drogas químicas y el fentanilo. Cambia la geografía, pero sigue el fracaso de la guerra antidrogas empeorando con ello el panorama. Quizás Colombia, ante su incapacidad industrial para producir Fentanilo pueda escaparse de esta geografía narcotraficante; escape que para nosotros sería la paz”, afirma Gustavo Petro.

A pesar de las severas penas de prisión, el tráfico de drogas en Ecuador va en aumento, donde las incautaciones de drogas aumentan cada año y el país es considerado ahora como una importante ruta de “tránsito” de drogas que entran de contrabando en EE.UU. o en Europa occidental. Gran parte de las actividades del narcotráfico en Ecuador están coordinadas por los cárteles colombianos, que reclutan a pandillas ecuatorianas para que les transporten sus drogas.

Tal vez por ello, Gustavo Petro entrega un consejo a Ecuador (consejo que bien puede resultar válido también para otros países): “El gobierno debe prepararse a contrarrestar el consumo de Fentanilo en nuestra juventud. La instalación de puestos civiles de detección gratuitos y libres para consumidores, aplicando pedagogía sobre los efectos mortales de esta droga deben ser el centro de una estrategia de salud pública. Al fentanilo lo esconden en otras drogas para garantizar la adicción del consumidor. De la marihuana del capitalismo del bienestar y sus juventudes rebeldes, pasamos a la cocaína, la droga de la competitividad y el neoliberalismo; y ahora entramos a la droga de la muerte, el fentanilo: la droga del capitalismo, de la crisis climática y la guerra”.

Una advertencia digna de ser tomada en cuenta. 

Imagen de portada: Agencia ATON
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